Rodolfo Suarez: “Cornejo es el candidato indiscutible a gobernador”
Por: Pablo Icardi, Laura Fiochetta, Mariano Bustos y Gianni Pierobon
A semanas de haber iniciado su cuarto año como gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez concedió una entrevista a MDZ e hizo un balance de sus tres años al frente del Ejecutivo provincial. Asimismo, habló sin rodeos de las elecciones 2023 y manifestó que Alfredo Cornejo es el candidato “indiscutible” del oficialismo a la Gobernación, aunque señalo que la decisión la tiene que tomar el senador nacional.
El mandatario provincial hizo un repaso por los obstáculos que marcaron el arranque de su mandato y reconoció que el frustrado intento de reforma de la Ley 7722 para impulsar la minería metalífera a gran escala fue un “golpe muy duro”, pero señaló que también dejó un aprendizaje.
Destacó que su gobierno ha planteado “los grandes debates estructurales” que necesita Mendoza y defendió el proyecto de reforma constitucional que presentó y cargó con firmeza contra el peronismo por oponerse a habilitar el debate de la iniciativa.
Por otra parte, habló de su tirante relación el el referente del PRO local, Omar De Marchi, y sostuvo que “quedó pedaleando en el aire” durante la discusión por el proyecto de reforma del funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

-Recientemente cumplió tres años como gobernador, ¿cómo lo encuentra ésto desde la gestión y desde lo personal?
-Toda gestión tiene sus particularidades, no siempre se gobierna en las mismas condiciones. Si googlean cuáles eran las palabras más utilizadas en Mendoza desde el año 2019 para atrás, encuentran que era matriz productiva. No había dirigente político, sindical o periodista que no hablara de lo que es la matriz productiva en Mendoza, algunos decían que hay que cambiarla, otros decíamos que hay que ampliarla y, en mi caso, lo dije en todos los debates, pero también lo hizo el partido de la oposición en esta coincidencia. Me refiero al tema de la minería. Realmente para mí fue una sorpresa, pero creo que para todo el mundo porque nadie lo vio. Se suponía que había un consenso social para querer crecer. Pasó lo que pasó, que fue inesperado. Juro que nadie vino a decirme ‘tené cuidado que puede pasar esto’. En lo personal, fue un golpe muy duro. Tuvimos que buscar un camino de retroceder en eso que yo creía y sigo creyendo que es un camino de crecimiento para Mendoza. Había peligro de muertes o desmanes que no íbamos a poder controlar. Y después se mintió mucho a la gente diciendo que esto es malo y en realidad esto, bien hecho, es bueno, es crecimiento, es modernidad. La lucha contra el cambio climático se hace con minería.
Yo no lo llamo fracaso, creo que el fracaso lo tienen que tener aquellos que mintieron diciendo que se iba a abrir una canilla e iba a salir cianuro. Pero ocurrido esto, nosotros redoblamos la agenda para trabajar, empezamos a hablar de industria del conocimiento, del cannabis. Estamos inaugurando el primer laboratorio de cannabis y la semana entrante lo vamos a hacer. Empezamos a trabajar y de repente lo impensable: una pandemia. Una pandemia que vino a cambiar toda la forma de relacionarnos, de gobernar y con las secuelas que aún vivimos, porque la pandemia no terminó, las consecuencias económicas en el mundo todavía se sienten. La inyección de plata que hubo en el mundo perjudica la economía mundial y ha venido a distorsionar todas las variables. Sumado a esto, una de las crisis económicas más importantes que tenemos en la historia argentina en el último tiempo. Y como broche de oro, me ha tocado gobernar con un Gobierno nacional de un signo político distinto al que yo pertenezco, donde por lo menos el favor político no existe.
No obstante esto, yo estoy muy orgulloso de lo que venimos haciendo. Primero porque hemos planteado los grandes debates estructurales que en Mendoza no se habían planteado con anterioridad. Hemos planteado un debate estructural sobre lo que tiene que ser la institucionalidad de Mendoza con una reforma de la Constitución que la oposición no quiere dar el debate. Al principio decían que era muy pronto, pero ya llevan dos años con el expediente. Yo quiero debatir por qué hay que achicar el costo de la política, por qué es un absurdo que tengamos dos cámaras de legisladores que son exactamente lo mismo, por qué no tener la cláusula de equilibrio fiscal en la Constitución, por qué votar cada dos años. Todas esas reformas estructurales que hay que hacer no las quiere debatir la oposición. Y después estamos dando pasos muy importantes con nuestra Vaca Muerta, donde está todo listo para hacer las exploraciones. Lo de Potasio Río Colorado, lo de Hierro Indio, lo de Cerro Amarillo que la Legislatura lo tiene que tratar el año que viene.
La reforma constitucional estancada
-¿Se le va a dar impulso al proyecto de reforma institucional?
-Le hemos dado muchísimo impulso. Lo hemos debatido y se han hecho cientos de Zoom, hemos debatido con la oposición y yo me he cansado de reunirme con ellos por esta cuestión, pero no nos dan los dos tercios. Nosotros estamos pidiendo abrir el debate a la sociedad, pero necesitamos los dos tercios. Y la explicación es ‘no’, no hay otra explicación.
-¿No apuesta a otra estrategia o a un acuerdo político para destrabarlo?
-Hemos apostado a todo. En el proyecto hay ballotage, no les gusta, sacamos el ballotage. Les he dicho díganme qué quieren, qué modificaciones.
-¿Cuál es el interlocutor en el peronismo para eso?
-Ese es el problema que tenemos, que no hay interlocutores.
-¿Pero usted con quién lo ha debatido?
-Con todos. En una oportunidad con todos juntos en la residencia de la Gobernación donde trabajo a la tarde. Estaban todos, les dije: 'Acá está el proyecto, hagan las preguntas que quieran. Ahora, habiliten el debate'. Yo estoy dispuesto a debatir con quien sea en donde sea por que es necesario que hagamos esta reforma. Algunos, de mirada muy corta, dicen que esto no es plata, y es mentira. Primero, se pueden hacer más escuelas, pero además es empatía. Si no tenemos al menos empatía de empezar a ajustar los costos de la política, nos va a ir mal.
-Con la asunción de Flor Destéfanis en lugar de Anabel Fernández Sagasti en la presidencia del PJ, ¿Tiene esperanza de que esto cambie?
-Es lo mismo, responde a La Cámpora, al cristinismo, con la misma línea y la misma forma de hacer las cosas. Entonces, yo hablo con algunos intendentes que están juntos… Está desdibujada la oposición y esto no es bueno para Mendoza.
-Pero la experiencia del debate por el endeudamiento para obras hídricas este año marca que sí se pudo dialogar.
-Sí, es algo importante porque el tema del agua es el tema crucial de Mendoza. Ahí logramos estos consensos en base a la negociación que llevamos, porque tuvimos que pedir endeudamiento para departamentos como Maipú, también la gente de San Rafael vio que estamos con obras que tienen que ver con el saneamiento, como la de Balloffet que es inmensa y estamos destrabando unos temas técnicos para concretarla. Al tema del agua ya no se podían negar. En eso sí pudimos avanzar este año, no lo pudimos hacer en el tema del roll over, que es algo necesario e importante para Mendoza. Pero a partir de ahí los diálogos quedan truncos.
-¿A qué atribuye que no haya dirigentes del peronismo posicionados para ser candidatos a gobernador?
-A que tienen malas estrategias políticas. A que han primado una cuestión ideológica nacional, casi religiosa, dogmática de responder a una líder y se olvidaron de Mendoza. Creo que ahí hay un problema. No hay que trabajar por ideología o por quedar bien con una persona u obedecer verticalmente a lo que te dicen, creo que ahí se han equivocado.
-Cuando habla de malas estrategias políticas, ¿Lo vincula con el hecho de que los municipios peronistas puedan adelantar las elecciones?
-Van a adelantar porque, por ejemplo, en Maipú yo como gobernador gané y perdimos por pocos votos para intendente. La elección anterior la ganamos en Maipú, así que van a querer desprender, seguramente también lo van a hacer en San Rafael, pero son decisiones que toman ellos, las respeto y están dentro del marco de la ley.
-¿Le parece que algún intendente radical puede desdoblar?
-No creo que ninguno vaya a desdoblar. Ahí hay una estrategia conjunta. No vamos a unificar las elecciones con la Nación, vamos a hacerlas en las fechas que están establecidas en la legislación y va a ser con boleta única.
-En el último congreso de la UCR planteó una expresión de deseo de alcanzar los dos tercios en la Legislatura, ¿Eso no reduciría los consensos?
-Cuando hablamos de consensos uno entiende que es algo bueno, pero también se puede consensuar algo malo. Lo importante es conseguir las cosas buenas. Nosotros estamos planteando reducir legisladores a la mitad y no hay consenso para eso. Pero, si lo podemos hacer sin consenso, en buena hora, porque es algo bueno. Ahora si hacemos un consenso y nos ponemos de acuerdo en hacer una cámara de 100 miembros, es algo malo, por lo que es un término relativo el del consenso. Nosotros podríamos hacer reformas institucionales importantes pero el peronismo las está impidiendo.
-¿Pero sería con una visión unidireccional?
-Pero eso lo tiene que votar la gente. Si la gente está de acuerdo en que esto ocurra, es lo que va a pasar.
Los desafíos para la recta final de la gestión
-¿Qué cuentas pendientes quedan para el último año de su gestión?
-La demanda insatisfecha más grande que hay siempre es la pobreza. Cuando uno se dedica a la función pública uno piensa en la injusticia de la gente que no llega a fin de mes o que vive en la indigencia. Para eso hay variables que nosotros no manejamos en la provincia, por eso nos concentramos en la economía del conocimiento, en programas y que podamos despegar con nuestra Vaca Muerta, ahí vamos a tener un impulso enorme. Con Potasio Río Colorado creo que para la Vendimia vamos a terminar con un socio ya para iniciar este emprendimiento que va a generar muchísimos dólares para la provincia. Todo esto más Hierro Indio y Cerro Amarillo va a generar trabajo. Ni les cuento del turismo. El hecho que nosotros en la pandemia no hayamos cerrado el turismo se ha dado en Mendoza la particularidad que tenemos más hoteles y más restaurantes en la pandemia. En la pandemia se construyeron hoteles y hubo más restaurantes.
-Teniendo en cuenta que el gobernador no se puede reelegir, ¿Cómo se imagina ejecutando su último año de gestión?
-Si bien en el proyecto de reforma de la Constitución no envié la reelección del gobernador, porque sé que hay oposición, es malo que Mendoza no tenga reelección de gobernador. Cuatro años no es nada para llevar proyectos adelante. Yo soy parte de un equipo que está gobernando, donde están los intendentes y muchos dirigentes que componemos este espacio político que estamos haciendo lo que hay que hacer. Nosotros vamos a encarar el tema de saneamiento de la OSEP. Lo voy a encarar porque somos parte de un equipo y para el gobierno que viene. Voy a encarar el tema energético de Mendoza. Podría no hacerlo, podría lavarme las manos y terminar este año. La relación que tenemos con las tres distribuidoras que tenemos problemas, que son Edeste, la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz y Edemsa, tenemos que encarar ese problema. El gobierno de “Paco” Pérez cuando se fue le reconoció una deuda que nosotros calculamos el monto en los $70.000 millones, más las deudas que podamos tener generadas en el CIADI por todas las tarifas no reconocidas. Estoy llevando esa negociación con todo un equipo adelante, de manera que con estas tres empresas el Estado no se vea seriamente perjudicado. Otro tema muy complejo es el vencimiento de las concesionarias que tiene que ver con Los Nihuiles. Lo tenemos que encarar también y vamos a tener conflicto con la Nación.
-Un gobernador que está cuatro años tiene que negociar con factores de poder que tienen otra trascendencia.
-Eso en su momento yo lo hablé con Alfredo Cornejo y le dije que nosotros tenemos que constituir un espacio de poder, de manera de dar continuidad a las buenas políticas que hay que hacer. Ocurre que los empresarios siguen siendo empresarios, los periodistas siguen siendo periodistas, los factores de poder que existen en una sociedad siguen todos, menos el gobernador, que vendría a ser el CEO más importante de la provincia, porque tenés 100 mil empleados, pagas más de 100 millones de dólares de sueldos por mes, pero tenés cuatro años, no más.
-¿Qué aprendizaje hubo del intento de reforma de la 7722?
-El aprendizaje fue que hicimos esto para que la gente tuviera trabajo y mejores salarios de los que hay en promedio en Mendoza, que son bajos. Porque tenemos una industria vitivinícola con muchísimo trabajo pero no son salarios altos. Ahora lo que estamos buscando con estos proyectos es que la gente vea los beneficios esos, vea que esto es bueno y que vea que esto se puede realizar. Ese es el concepto que tenemos y que queremos comunicar ahora, proyectos exitosos y que se vean. Si Hierro Indio, Cerro Amarillo y Potasio Río Colorado resultan y arrancan, no hay mano de obra en Malargüe para cubrirlos. Y eso va a cambiar la visión de la gente y que empiece a tener confianza en los controles. Lo que pasa es que las mayorías son silenciosas y las minorías son muy ruidosas. Pero la mayoría de la gente en Mendoza quiere crecer, quiere que haya trabajo. Esas mayorías deben expresarse al momento de emitir el voto.
-¿Qué tanto le molesta que dirigentes políticos de su mismo espacio acompañen esas minorías?
-Creo que muchos dirigentes políticos dicen cosas que no sé si son lo que piensan en realidad. Dicen cosas para salir en los medios y que los conozcan y los voten o para generar polémica y exposición. Por eso digo que hay que mejorar la calidad del debate en Mendoza, para que lo que se dice en privado sea lo mismo que se dice en público y que se tenga convencimiento. Muchos políticos actúan diciendo cualquier cosa. A muchos de esos políticos yo les he dicho que a la noche pongo la cabeza en la almohada y duermo, ahora, vos ponés la cabeza en la almohada y pensá en todos los pobres que has generado por mentirle a la sociedad.

Cornejo, el candidato indiscutible
-¿Tuvo miedo de que no funcionara la relación con Alfredo Cornejo?
-Yo no tengo secretos de vestuario ni con Cornejo ni con (Mario) Abed ni con (Julio) Cobos ni con nadie. Tenemos una muy buena relación que creo que es producto de haber aprendido de la historia. Hubieron dos gobiernos peronistas que no le hicieron bien a Mendoza por problemas internos. Acá no hay secretos de vestuario, hay una muy buena relación y en ese sentido estamos trabajando en equipo, con mucho diálogo, con contactos permanentes. Siempre destaco la excelente relación que tengo con el vicegobernador, un tipazo realmente, no he tenido nunca un problema con él, hasta hemos gestado una buena amistad. Son todas señales que hay que ir dando, porque creo que a cualquier vecino no le importan las peleas de los políticos, quieren que se pongan a trabajar. Me siento muy apoyado por los intendentes, así que esa armonía la gente la valora.
-¿Le gustaría que Alfredo Cornejo sea el candidato a sucederlo?
-Me gusta que sea Alfredo porque es una persona altamente calificada en la gestión pública y en la política, donde tenemos muy buena sintonía. Creo que es el candidato indiscutible dentro del espacio, no es discutible por ningún intendente, que tienen todos legítimas aspiraciones. Pero creo que con Alfredo existe un respeto hacia él en ese sentido, porque hablamos mucho de lo que hay que hacer y coincidimos que vamos a seguir en esa senda. Y también hay un semillero muy bueno que viene para el futuro, que entienden la política y la gestión como la entendemos nosotros, como pueden ser Ulpiano (Suarez), Tadeo (García Zalazar) y otros intendentes y dirigentes que surgen. Pero es una decisión de él.
-¿No le incomoda a Cornejo este elogio o presión?
-No es presión, es un elogio y es lo que pienso, lo dije hace mucho tiempo.
-¿Ya lo han hablado con él sobre el tema de la candidatura?
-Con Alfredo nos ponemos de acuerdo rápido, porque cuando uno está en sintonía se pone de acuerdo rápido. Este tema en concreto no lo hemos hablado, yo estoy diciendo lo que pienso.
-¿Cuándo piensa que habría que decidirlo?
-Esto hay que decidirlo en febrero. Para el 20 de febrero ya tenemos que tener quién es el candidato a gobernador. Porque además va a haber desdoblamiento de elecciones municipales y es bueno que para esas elecciones ya esté definido.
-¿Lo entusiasma ser senador nacional en caso de que Cornejo sea gobernador?
-No conozco lo que es ser senador nacional. Sí les digo que si Alfredo no llega a ser candidato, yo no voy a ser candidato a nada. No voy a ser candidato a diputado nacional. Si Alfredo no es candidato y sigue siendo senador y nos ponemos de acuerdo en que otro tiene que ser candidato, yo dejo ese lugar de diputado nacional que suelen ocupar los gobernadores. Yo no pienso la política en cargos y no tengo problema en volver a trabajar en mi estudio jurídico. En la política voy a seguir, me gusta, ayudando donde haya que ayudar.
-¿Y cómo se imagina en un posible rol de senador?
-En el rol de senador voy a estar peleando por Mendoza, por este gobierno. Y si Dios quiere, cambia el color político y hay un gobierno de Juntos por el Cambio, el rol de senador ahí es muy importante para gestionar. El gobierno que sea, conozco a todo el mundo y puedo ser un gran gestor de Mendoza en Buenos Aires.
-¿A quién ve como favorito en Juntos por el Cambio para ser candidato a presidente?
-Veo a muchos candidatos. Veo que esta no postulación de la vicepresidenta también cambia el escenario de los que pueden o no pueden ser. Como concepto general creo que el espacio de Juntos por el Cambio si se puede ampliar hay que ampliarlo y que dentro de ese espacio hay que ir a PASO. Pero creo que va a ser muy difícil determinar que todo un partido en todo un país vaya junto y que no haya fórmulas mezcladas. En cada distrito hay que dejar que cada uno arregle con quién quiere arreglar y que surja lo más competitivo.
-Ahí va a haber un problema en las provincia que no hay PASO.
-En las que no hay se ha estado hablando de hacer una elección de afiliados más independientes y buscar algún método que tenga que ver con la tecnología. Hay que tratar de lograr los mayores consensos posibles, en algún momento se sabe quién es el más competitivo y ahí tiene que primar la sensatez.
-¿A nivel nacional ve a algún dirigente radical?
-En lo que es la política partidaria interna a nivel nacional no he participado mucho, pero veo que están Gerardo Morales y Facundo Manes. Todavía falta, por ahí puede surgir algún otro. Creo que hay que buscar lo más competitivo pero también hay que ver qué hacer, porque no va a ser fácil lo que venga. Estamos frente a un Gobierno nacional que está en plan lleguemos, en algún momento todas estas variables económicas hay que solucionarlas y para hacerlo son medidas duras que hay que tomar. Eso es lo primero que hay que debatir.
-¿A Mauricio Macri lo ve como posible candidato?
-Sí, ¿por qué no? Puede ser un posible candidato. Tiene la experiencia, tiene ascendencia dentro del espacio al cual pertenece, pero no sé si él quiere o no quiere.
-¿Le parece bien incorporar a Javier Milei a Juntos por el Cambio?
-Si quiere venir a competir en unas primarias, que venga. Esto es como el mundial, hay que ganarle a él estando afuera o estando adentro. Y si nos gana, nos gana. Si coincide, yo no tendría problema en que pueda estar en unas PASO dentro del espacio.
La tirante relación con De Marchi
-¿Cómo es su relación con el PRO y particularmente con Omar De Marchi?
-Tengo una relación con Omar con algunas idas y vueltas, como es natural, pero siempre tengo buen diálogo con él. Cuando él busca posicionarse políticamente criticando al Gobierno, yo no le contestaba nunca, hasta que le contesté la última vez, por el tema de la reforma de la Corte. Omar siempre se presenta como un político nuevo en Mendoza y tiene más elecciones y desde hace años que viene participando. Él se ve como lo nuevo, como lo innovador, pero está bien que él se vea como se quiera ver.
-¿Aporta o le hace daño al Gobierno?
-Aporta. El otro día tuvimos una reunión con todos los legisladores del PRO e hizo unos aportes y yo los tomo en cuenta.
-¿Le parece bien que quiera ir a la primaria?
-Me parece perfecto que vaya a la primaria. Me parece perfecto que vaya Luis Petri, que no sé de dónde saca que no lo dejamos participar. Él se inventó que no lo dejamos participar. No hay ningún tipo de impedimento, el radicalismo es un partido democrático que venga y participe.
-En el último congreso radical dijeron que querían un único candidato a gobernador.
-Yo dije que es lo aspiracional. Somos el radicalismo, vamos a tener que ir a las PASO contra el PRO, si podemos llevar un candidato es mejor. Pero de ahí a que no pueda competir.
-¿Le molestó que De Marchi cuestionara la institucionalidad de Mendoza?
-Claro. Porque confundió y quedó pedaleando en el aire. Después terminaron acompañando el peronismo, la Corte, porque era una reforma necesaria. Lo que estaba ocurriendo era una anomalía. Es más, lo que nosotros estamos buscando es más transparencia y no hay más transparencia que el sorteo.
-¿Existe, como sugiere la oposición, una permeabilidad del oficialismo en la Justicia?
-En países como Estados Unidos se votan los jueces, se vota quien va a ser el fiscal. Hay una representación de lo que ocurre en la sociedad también en la justicia. Nosotros en Argentina decimos que tiene que ser juez alguien que no tenga ninguna identidad política y no es así. En otros países se vota, porque hay políticas judiciales para llevar adelante. No es lo mismo el garantismo que el abolicionismo que otras políticas. Después tienen que fallar a derecho y cuando no se falla a derecho están todos los mecanismos para revisar.
-¿Está conforme con el resultado de las reformas judiciales?
-Sí, me comentan mucho mis colegas que se han agilizado bastante los procesos. Creo que hay que hacer más amigable la tecnología. Creo que la celeridad en la resolución de los conflictos es algo importante y que hace a la justicia.
-La inseguridad empieza a aparecer como tema relevante de preocupación en la gente, ¿Lo evalúan como un problema de la gestión?
-Los hechos de inseguridad son multicausales, no hay una causa por la cual se producen. Tener al 45% de la población por debajo de la pobreza y al 8% debajo de la indigencia genera un clima social de conflicto. Nosotros hemos bajado los delitos graves con mucha inteligencia, pero sigue habiendo ese delito que es el robo de la cubierta. Para eso estamos incorporando cámaras nuevas. Creo que la solución para bajar esos delitos, es que la gente tenga trabajo, que haya una sociedad que progrese y que haya más educación. Pero además estamos incorporando chalecos, camionetas y equipando a la Policía. Acuérdense que en 2015 se recibió un gobierno donde había menos balas que policías, para dar un ejemplo. Y nosotros tenemos ahora una policía equipada.


