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El nuevo pacto entre los jefes del PRO y la foto familiar que todos esperan

Tras el viaje a Estados Unidos, se intensificaron las versiones que hablan de un acuerdo entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri. Si bien nunca estuvieron peleados, la cultura PRO los reagrupa para determinar cómo siguen. Dudas sobre quién será el candidato.
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“Esto termina en una foto en familia entre Mauricio y Horacio, con Juliana Awada y Milagros Maylin en la Revista Caras de la segunda semana de Enero en Cumelén, Villa La Angostura”, expresó uno de los que se autopercibe especialista en PRO y derivados, y que tiene como fija que la relación entre el expresidente de la Nación y el alcalde porteño empezará a estabilizarse y encaminarse a un nuevo acuerdo entre ambos.

Esto, que también sugieren quienes siguen cotidianamente la campaña de Patricia Bullrich, quien a su vez ya le había confiado a Diego Valenzuela, cuando lo visitó hace quince días en Tres de Febrero, que “todo lo que tengo es prestado. Un día me doy vuelta y me sacan todo”, le dijo.

La llegada de ese acuerdo, que hoy todos los medios expresan en diferentes artículos de opinión y análisis, y que exponen a los más influyentes hombres de negocio que unen a Macri y Larreta desde hace muchos años, aparece como un límite en la campaña de la propia Bullrich quien, ante esta nueva realidad, pasa a ser la “nueva Gabriela Michetti”, en alusión a la exvicejefa de Gobierno y vicepresidenta de la Nación.

Michetti era la que mejor medía en todas las encuestas de opinión hasta semanas previas a la realización de las PASO de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí fue que el entonces jefe de gobierno Mauricio Macri torció todo su andamiaje institucional en favor de quien finalmente lo sucedió.

El dilema para el PRO era que Michetti “no era propia”, lo mismo que consideran, ahora, de Bullrich, quien es presidenta del partido puesta por el expresidente y fue su ministra de Seguridad. Esa “irregularidad de origen”, como la define la fuente que dialogó con MDZ en estricto off, se trasladará nuevamente a la interna amarilla.

“Patricia sabe que si hay un acuerdo, ella queda tocada. Y si ese pacto lo tiene a Mauricio como candidato, listo, no se puede presentar”, agregó el 'prologista', tal cual se define por como viene estudiando y sufriendo al PRO.

Mientras esto sucedería en las altas cumbres partidarias, ayer hubo dos reuniones que confirman que las tensiones existentes dentro de las tribus opositoras siguen muy fuertes. María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo organizaron un brindis de fin de año con la fuerza que los acompaña en la que sobresalen Alex Cambpbell, Santiago López Medrano, de General San Martín, y Alejandro Finochiaro, de La Matanza, y Rita Salaberry, de Luján, entre otros.

A unos pocos kilómetros de ahí, en Vicente López, sin fotos oficiales, Diego Santilli juntó, como lo hace metódicamente cada quince días, a los referentes territoriales que lo apoyan en el Gran Buenos Aires, todos ganadores de sus respectivas internas en los municipios. En esta oportunidad, además, participaron Federico Benedetto, el hombre de los números y los focus de Horacio Rodríguez Larreta, que, ante la sorpresa de todos, también pasó a saludar y compartió la cena con ellos.

Esta fractura que se percibe claramente en la provincia de Buenos Aires no se habría producido si Vidal no hubiese dejado ser “orgullosamente bonaerense”, como se autoreferenciaba en sus redes sociales. Una vez derrotada, no quiso saber más nada de transitar por las rutas que la vio gobernar hacía pocos meses atrás y dejó a la deriva a todos los referentes provinciales, entre los cuales estaban los intendentes. Uno de ellos, Diego Valenzuela, estuvo ayer en La Calesita con Santilli, Larreta y el resto de los dirigentes territoriales.

Vidal era quien cohesionaba, aunque no conducía, las diferentes posturas preexistentes en el principal territorio del país. Con su presencia los demás referentes, incluido Jorge Macri, Ritondo, Joaquín De la Torre y el resto de los jefes comunales debían aceptar su última palabra, algo que no sucedió.

Por eso llamó la atención que, en el brindis de ayer a la noche en General San Martín, en un predio perteneciente al Club Liceo, ella haya expresado que estaba ahí para agradecer y para ratificar su compromiso con su militancia. A su lado, Ritondo ratificó su candidatura a gobernador y se vanaglorió de ser quien primero dijo que Vidal debía ser presidenta en 2023.