El presidente visitará una ciudad donde Cristina Kirchner ya marcó la cancha
“La Cámpora y Máximo Kirchner son especialistas en apoderarse de lo que no corresponde. Y ahora están dispuestos a no dar internas ni discutir de nada, ni siquiera del proyecto que dicen que tenemos que representar el año que viene”, dijo un viejo amigo presidencial que ratificó, además, que no hay conexión ni lo volverá a haber entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
La frase, hiriente pero representativa, condice con el pensamiento general de la mayoría de los miembros del Frente de Todos, que siguen con el mecanismo preexistente a la vuelta de Cristina Fernández de Kirchner de dialogar de manera particular, juntarse en ámbitos reducidos, proponerse reuniones que nunca llegan y evitar la filtración de las revoluciones inconclusas.
El viernes, si no se modifica nuevamente su agenda, los intendentes y algunos ministros, entre ellos Gabriel Katopodis y Leonardo Nardini, encargados de la Obra Pública nacional y provincial, tendrán posibilidad de debatir estos y otros temas personalmente con el presidente Fernández, quien se muestra recuperado de su problema de salud que provocó un gran susto en su última gira por el exterior.
Convocados por la inauguración de un centro de atención infantil y otros proyectos encarados por el gobierno nacional, Pilar será nuevamente anfitrión del poder. Hace quince días lo hizo con la vuelta de Cristina Fernández de Kirchner en el campo de la UOM. Ahora, por una cuestión más institucional.
Este es otro mimo que recibe de la dupla presidencial Federico Achaval, el intendente y aliado de Martín Insaurralde, el jefe de gabinete de Axel Kicillof pero aliado principalísimo de Máximo Kirchner, el enemigo íntimo del gobernador.
Fue el presidente de la Nación en persona quien le resolvió, o prometió hacerlo, las urgencias que tienen los jefes territoriales para este fin de año. “Tengo empleados que no llegan a ganar $50.000 pesos, ¿cómo hago para que ahora puedan llegar al mínimo, vital y móvil?”, se preguntó el jefe de un municipio del norte del Gran Buenos Aires a quien el propio Kicillof le recomendó, con cierta sorna, que utilicen la plata que tienen guardada en los plazos fijos”.
Otro de los temas que les quedó claro a quienes fueron invitados al asado de CFK en la residencia del gobernador el jueves pasado y a quienes se enteraron después porque no le habían dicho nada es que no habrá PASO . ”Sí, viene de nuevo el dedazo”, declaró el intendente que, al inicio, marcó lo que está pasando en el Frente de Todos.
“¿No pueden hacerla, no hay posibilidades de reclamarla?", preguntó MDZ. “No, ellos manejan todo el tema partidario. Te terminan volteando las listas. Estamos peor que en la época de Curto”, agregó.
El exintendente de Tres de Febrero, Hugo Curto manejó la junta electoral partidaria por más de una década y hacía y deshacía todo lo que tenía que ver con las listas de todos los municipios. “Pero por lo menos dejaba dos para competir, ahora ni eso”, se queja mientras se ríe a carcajadas.
En aquellos años dorados del duhaldismo manejando el poder, los bollos realizados por listas de candidatos eran más que frecuentes y había una notoria diferencia entre amigos y enemigos. Hasta el poderoso Mario Ishii, cuando recién empezaba, padecía estos episodios.
La necesidad de elecciones primarias en la provincia de Buenos Aires y fundamentalmente en los municipios puede ser vital para el futuro del oficialismo. En varias localidades los intendentes tienen más diferencias con sus propios aliados que con los opositores.
“Si hay PASO, en La Matanza, por ejemplo, la elección entre Fernando Espinoza y el Movimiento Evita de Emilio Pérsico y Patricia Cubría sería buenísimo pues invisivilizaría a toda la oposición. Y como ahí puede haber, por lo menos, diez municipios más en el Gran Buenos Aires en los que puede pasar lo mismo”, agregó quien pide sí o sí que haya internas.
Para otros, “la pelea interna es tan sangrienta que después, los que pierden, juegan para la oposición”. Sin embargo, para Cristina Fernández de Kirchner, la decisión de coronar a todos sus referentes para el futuro, que supone en la oposición, es mucho más importante que cualquier otra cuestión.


