Se agreden y pelean entre ellos, pero en realidad agreden a los ciudadanos
La aproximación de las elecciones, no sólo alimenta las lógicas apetencias y deseos individuales, sino dejan expuestas las peores
versiones de actores importantes del oficialismo y la oposición.
Se olvidan de dos cuestiones fundamentales; una, la grave situación que viven a diario millones de compatriotas inmersos en la indigencia y pobreza, dentro de la recurrente crisis económica que envuelve al país entero, y la otra es la incertidumbre y desazón que sus enfrentamientos, agresiones inexplicables e ideas disparatadas provocan entre los representados, o sea entre todos los ciudadanos estupefactos frente al degradante espectáculo público.
Unos pujan por suspender las PASO, eliminar las elecciones de medio término y desautorizar permanentemente al presidente, mientras pugnan por ser los primeros en arroparse al triunfo de Lula. Un gorrito con inscripción electoral expresa o la presencia física en Brasil, desde Alberto a varios dirigentes cercanos a él, son gestos primeros y excluyentes de la gestión oficial.
Intertanto, con la alta inflación reinante y triunfante, se propone para dentro de ¡treinta días!, el congelamiento por cuatro meses de
miles de productos y se practica otra devaluación sectorial a los importadores que aporten sus propios dólares, como si eso no fuera un alimento sustancioso al índice inflacionario.
Para atemperar el desatino proyectan “meter mano” en los empleadores privados obligando la entrega de una suma obligatoria para disminuir los efectos negativos de la inflación, que ellos mismos alimentan.
En el otro rincón, el de la oposición, los apelativos, descalificaciones, agravios personales y agresiones están a la orden
del día. ¿Considerarán que ya ganaron las elecciones?
“Traidor". “La próxima te rompo la cara, conmigo no se jode”. “Si no hay lista de candidatos honestos, me presento nuevamente como candidata”. “No se gobierna diciendo que se tiene el mejor Gabinete de los últimos 50 años y fracasar gobernando”.
Todas estas palabras y epítetos se cruzaron dirigentes de Juntos por el Cambio. Todos dentro de la misma coalición en los últimos días. Coalición de agravios y agresiones, privilegiándolas sobre diferencias y disensos que deben saldarse dialogando y cediendo egos e individualidades.
Aviso importante: frente a todo este despropósito, está la ciudadanía inerme y hastiada esperando respuesta responsable, inteligente y que genere esperanza.
No tensen más la cuerda, la violencia económica, la inseguridad apremiante y la decadencia continua prevalecen en la vida diaria. La ciudadanía delega su representación en personas responsables, probas, capaces y equilibradas.
La realidad que devuelve la conducta de muchísimos dirigentes, está lejos, muy lejos , de las necesidades y delegación de representación que el pueblo efectiviza en funcionarios y en candidatos.
El espectáculo es deprimente y causa frustración. No lo olviden.

