¿A Mauricio Macri fue al único que no le gustó el acto radical del sábado?
Pasó inadvertida, casi, porque el prejuicio recubre su nombre con la relación que tiene con el PRO y con Mauricio Macri en particular. Patricia Bullrich fue muy precisa, cuidadosa y llena de elogios para el radicalismo y en especial para Raúl Alfonsín. "Lo que más recuerdo fue el día después de su victoria, que el país apareció vestido por un mensaje. Ahora Todos".
"El mensaje era claro. El colofón de la campaña cuyo slogan fue Ahora Alfonsín y luego del triunfo nos decía que la democracia era responsabilidad de todos, sin importar a quién hubiéramos votado o a qué partido pertenecía cada uno... Fue, sin dudas, un momento histórico y único en nuestra historia, que no se repitió más que cuando la democracia que habíamos ganado estaba en peligro y todos nos alineábamos en su defensa", dijo en su corta pero precisa carta que leyeron en el acto radical.
La presidenta del PRO habla mucho más que lo que se dice y aparece públicamente con sus socios de Juntos por el Cambio. Pide siempre que guarden las formas y no ataquen tan abiertamente al expresidente Mauricio Macri pero no puede frenarlos. Es recíproco. De un lado y otro de esta grieta interna creen que con el otro no se puede construir un país mejor y de acuerdos imprescindibles.
Entre las ausencias y las actitudes, el acto de la UCR del sábado, so pretexto de recordar el triunfo electoral de Raúl Alfonsín hace 39 años, Gerardo Morales y Martín Lousteau fueron los máximos protagonistas de Costa Salguero, aunque algunos se quejaron por "haber invisibilizado las chances radicales de la provincia de Buenos Aires" y porque se criticó "sin ningún sentido al Gobierno de Cambiemos del cual fuimos parte".
Entre los ausentes con decisión de no haber ido y que marcaron su distancia con Morales fueron el gobernador correntino Gustavo Valdez y Facundo Manes, quien se fue a Sevilla y "perdió su silla". Su hermano Gastón es presidente de la Convención, pero no es lo mismo a la hora de contar las presencias. Nadie supo tampoco por qué Pablo Dominichini, uno de los dirigentes más importantes de Evolución de la provincia estuvo ausente. Se lo vio paseando por Cariló.
"Para los radicales, Mauricio Macri pasó a ser parte del problema, eso está absolutamente claro. No hay casi fisura en eso, y quizás fue lo que motivó a que el expresidente no nos mandara ni un saludo... Es que sigue pensando que con nosotros nació el populismo", dijo uno de los más activos organizadores del acto que también se quejó de operaciones internas surgidas desde las entrañas de uno de los ausentes bonaerenses. Manes tenía un evento con Felipe González y lo privilegió.
La bronca de algunos radicales de la provincia de Buenos Aires están relacionadas con que Morales "minimizó nuestras posibilidades electorales". Traducción. Ellos creen que en las usinas del poder partidario nacional no ven que la UCR esté en condiciones de presentar un candidato a gobernador en condiciones de competir y bancar a un candidato a presidente, llevar legisladores a las cámaras nacional y provincial y colocar intendentes y concejales.
"A las pruebas me remito. Gustavo Posse será candidato en San Isidro o vice de Diego Santilli. Maxi Abad lo último que quiere es ser gobernador. Y a Facundo Manes no lo van a convencer jamás de que con él no sólo nos quedamos con la candidatura, sino que el diciembre del año que viene gobernamos la provincia", coinciden la mayoría de los boina blancas que estaban en el palco principal. Sigilosamente, Martín Tetaz es el único que se animaría a calzarse semejante montura.
En las redes, tras los discursos, aparecieron la ironía y hasta la agresión de un lado y del otro. Fotos de Lousteau abrazados con José López eran contestadas con precisos recuerdos en los que queda claro que ni en la provincia de Buenos Aires ni en la Nación hubo un gobierno de coalición. Gobernaba el PRO y los radicales debían acompañar porque si no les gustaba, desaparecían.
Merced a la habilidad de muchos, principalmente de Daniel Salvador, que soportó junto con Maximiliano Abad los reproches de sus exaliados, principalmente amigos de Ricardo Alfonsín, sobrevivieron no sólo en sus cargos, sino que lograron colocar legisladores en todas las secciones electorales y municipios de la provincia.
A pesar de lo que le guste al expresidente, Horacio Rodríguez Larreta demostró que los radicales no son un problema para su gestión. Quizás por eso le pidan de asociarse en todos los niveles.



