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"Unidos ganamos", pero si es con Larreta y Santilli, mejor

En un acto estrictamente radical, las presencias y ausencias de los socios del PRO, marcaron claramente el tenor de los discursos y proyectan qué tipo de acuerdos pretenden construir en el principal frente opositor. Morales y Lousteau eligieron a Mauricio Macri de rival en la interna.

El encuentro radical de Costa Salguero, que conmemoró un día antes el 39 aniversario de la vuelta a la Democracia y del triunfo electoral de Raúl Alfonsín, remarcó la necesidad y la decisión de la Unión Cívica Radical de mandar varios mensajes a la sociedad, en general, y a sus socios políticos del PRO, en particular, en la que quedaron claras dos cosas: que Martín Lousteau será candidato a jefe de Gobierno y que, en caso de acordar, los boinas blancas prefieren hacerlo con Horacio Rodríguez Larreta, a nivel nacional, y Diego Santilli, en la Provincia de Buenos Aires.

Lo otro que también quedó retratado en el acto de este sábado, que fue como si fuera una fecha redonda, no todo un día y un año antes del verdadero festejo principal, es que el radicalismo no tiene candidato para la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Con Facundo Manes ausente con aviso pero también porque quiso, su hermano Gastón, quien preside la Convención Nacional, no puede reemplazarlo por más parecido físico y discursivo que tengan. 

El otro ausente fue Gustavo Valdez. La mala relación que subsiste con el presidente del partido, Gerardo Morales, es tan grande que siente que el jujeño lo destrata constantemente. Patricia Bullrich ya se enteró de esta situación y empezó a trabajar al respecto. 

Más allá de las abiertas críticas que le realizan al expresidente Mauricio Macri, tanto por su gobierno, como por su constante relato en contra del populismo que cree que nació con el radicalismo de Hipólito Yrigoyen, el escenario dejó en claro que Juntos por el Cambio es el espacio donde estarán más allá de las diferenciaciones que formulen. Sí intentan, con ese límite, generar una mística radical que para los votantes de pureza radical se diluye hasta desaparecer si sus socios son la "derecha" y el PRO.

Entonces, algunos discursos aparecen hasta exagerados en la búsqueda de un perfil opositor no solo al Gobierno, sino al macrismo. Y, en el ámbito de los gestos, para los organizadores del evento, Horacio Rodríguez Larreta no es lo mismo que Mauricio Macri o Patricia Bullrich y que Diego Santilli es mucho más amigable que cualquier otro dirigente PRO con intenciones de competir en la provincia de Buenos Aires.

El encuentro de Costa Salguero sirvió, también, para destruir la foto que tantas expectativas había generado entre Lousteau y Manes, que en la Facultad de Ciencias Económicas habían promovido una alianza que dejaba al descubierto que había una nueva y una vieja generación. La inconsistencia de ambos dirigentes, mucho más habituados a jugar solos que en equipo, produjo que eso durara lo menos que el ruido de un chasquido de dedos.

Rápido, Gerardo Morales, quien el año pasado había discutido fortísimamente con el senador porteño, no dudó en abrazarlo y transformarlo como el candidato de todo el partido en la Ciudad de Buenos Aires. 

También, le abre una puerta de salida a la encerrona que Mauricio Macri lo somete al propio Rodríguez Larreta. Si bien Patricia Bullrich no hace todo lo que hace con su autorización, varias decisiones sí son previamente analizadas con el expresidente, como la foto con Jorge Macri para que éste se transforme en el único candidato del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. 

El alcalde porteño no quiere apurarse y, por eso, los radicales lo abrazan como diciendo "si en el PRO no te quieren, contá con nosotros para ir por la presidencia en 2023. Después vemos a que candidato a vice pondremos en la Nación y en la provincia de Buenos Aires", sería la traducción directa. 

Como Gastón Manes no es Facundo; Gerardo Millman no es Patricia Bullrich, aunque sea un halcón de la presidenta del PRO, que no estuvo en la actividad radical, como sí lo hizo su representante político. Otra figura que no quiso ir ni estar. Elisa Carrió tampoco fue, pero nunca va a ningún lado. Y lo ya dicho del gobernador correntino Valdez. Si bien su par mendocino Rodolfo Suárez tampoco estuvo, su jefe político y líder provincial Alfredo Cornejo sí fue uno de los oradores del acto. 

Fiel a su estilo, Gerardo Morales, el presidente del partido radical, recordó que en Jujuy tiene un vicegobernador de extracción peronista y que cuando llegó al poder hace siete años lo hizo con el apoyo de Cambiemos pero también de Margarita Stolbizer y de Sergio Massa como candidatos presidenciales. Todos en Jujuy trabajaron para sacarse de encima la dupla Fellner-Milagro Sala. Es el modelo que más le gusta no sólo a él, sino a Rodríguez Larreta y a la mayoría de sus socios políticos.