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Comienza a tomar temperatura la discusión por el endeudamiento

Desde el Gobierno de Mendoza reconocen negociaciones con la oposición y hay un sector del peronismo que se inclina a aprobar el pedido de deuda para obras hídricas. Esa postura ya genera fricciones internas en el PJ.

El Gobierno de Rodolfo Suarez no tendrá problemas para aprobar el Presupuesto 2023 en la Legislatura, donde tiene mayorías suficientes para que pase sin sobresaltos. Sin embargo, necesita dos tercios de ambas cámaras para aprobar el endeudamiento que solicita para cuatro obras puntuales: el acueducto Monte Comán-La Horqueta; la Doble Vía del Este, la extensión del Metrotranvía al aeropuerto y por último un el paquete de Obras Hídricas. Esa última obra, curiosamente, es la que divide aguas.

En el Ejecutivo saben que es poco probable que se autoricen los cuatro pedidos. Para el Metrotranvía se pidió un endeudamiento de 115 millones de dólares y hasta el presidente de la Corte Dalmiro Garay utilizó ese monto para reclamar más presupuesto para el Poder Judicial. 

"En dólares nuestro presupuesto es de 105 millones, que es la obra del Metrotranvía. Para que podamos comparar un servicio que se le brinda a más de 700.000 mendocinos por año, además de ser un poder del Estado”, destacó Garay. Algunos legisladores del PJ ya han anticipado que no están de acuerdo con tomar esa deuda y recuerdan que en un principio la obra estaba prevista con financiamiento propio.

En relación al acueducto y la doble vía del Este, la situación es un poco más compleja. Se trata de dos obras que son demandadas en esos territorios. El acueducto en San Rafael y la doble vía en Rivadavia, Junín y San Martín. Una negativa del PJ a esas deudas probablemente sea utilizada por el oficialismo para hacer campaña en esas regiones. El peronismo tiene expectativas de pelear por la intendencia en San Martín y Rivadavia, lo cual condiciona la postura que puedan llegar a tener los legisladores. Sobre ese tema no hay nada definido.

Pero el endeudamiento que más adhesiones tendría es el del paquete de obras hídricas para la "optimización y expansión de la provisión de agua potable del Gran Mendoza". Se trata de un pedido de deuda de 130 millones de dólares que se utilizaría para construir una nueva planta potabilizadora con una red troncal y comprar 150 mil medidores para Aysam, Aguas Luján y Maipú.

En el peronismo hay intendentes que consideran necesarias esas obras y eso ya ha generado chispazos internos con el kirchnerismo. En el gobierno provincial buscan conseguir el apoyo de los intendentes para contar con los votos necesarios para tomar esa deuda de 130 millones de dólares y eso llevaría a que el PJ vote de forma dividida.

La discusión se da en medio del proceso de renovación de autoridades del peronismo y tensa aún más la cuerda entre el kirchnerismo y los intendentes. Pero más allá de las diferencias, saben que para ser competitivos en las elecciones provinciales del 2023 necesitan mantenerse unidos. Por todo ello, se anticipan días agitados en la Casa de las Leyes.