Salieris de San Martín

Las duras consecuencias de una herencia maldita y el juego de relaciones

Para evitar una deuda impagable, el Gobierno prorrogaría una concesión que le trajo dolores de cabeza al Estado. Así, se extendería una relación particular con un grupo empresario. Las contracaras con la política minera y las dudas de Mendoza.

Pablo Icardi
Pablo Icardi domingo, 16 de octubre de 2022 · 08:12 hs
Las duras consecuencias de una herencia maldita y el juego de relaciones
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Las acciones de los hombres perduran más allá de su trascendencia, y mucho más si están sentados en el “sillón de San Martín”, esa figura retórica que se usa para designar al gobernador de Mendoza y donde se toman decisiones mucho más concretas. Lo sabe Rodolfo Suarez, que tiene entre sus manos un problema que lo puso en un callejón con pocas salidas por las decisiones de los gobernadores que lo precedieron y también de una presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Ese problema puede hacer que se perpetúe mucho más allá de lo previsto el poder que un grupo empresario tiene en la vinculación con el Estado.

Como adelantó MDZ, la deuda que tiene el Estado mendocino con las empresas distribuidoras de energía es impagable y para solucionar el problema el Gobierno busca estirar las concesiones como forma de compensar.  La deuda reclamada crece como un taxímetro. Ronda los 100 mil millones de pesos y solo Edemsa reclama 72 mil millones. El Gobierno busca que haya un canje: 20 años más de concesión a cambio de esa deuda. Esa es la principal hipótesis para resolver el conflicto, pero antes buscarán consolidar el monto de la deuda.  “No vamos a pagar un peso y vamos a sacar nuestras propias cuentas”, aseguran desde el Gobierno, aún sabiendo que legalmente hay batallas perdidas. El reclamo es porque en 2015 el Gobierno de Francisco Pérez le reconoció, a través de un Decreto, los ingresos no percibidos por el congelamiento de tarifas que se había ejecutado y que era parte de una política nacional determinada por Cristina Fernández de Kirchner. Tarifas congeladas en ese momento, una bomba a punto de explotar hoy.

Los accionistas de Edemsa negocian con varias líneas en paralelo y tienen un cheque en blanco. La misma empresa acumula una enorme deuda con Cammesa que hace casi inviable a la compañía (debe mucho más del capital registrado en sus balances), pero con el pagaré que tiene a su favor las negociaciones se ven de otra manera. Desde 2006 la empresa distribuidora de energía es parte del grupo empresario liderado por José Luis Manzano. Fue también esa compra el mascarón de proa para crecer en el negocio de los regulados y los recursos naturales, siempre con concesiones estatales. Desde 2007 oficialmente Edemsa es propiedad de Andes Energía, un holding que tiene a sus empresas accionistas en paraísos fiscales, pero que es liderado por Manzano. Al año siguiente ese grupo también recibiría buenas noticias con la adjudicación de 7 áreas petroleras, a pesar de no tener respaldo sólido para cumplir las promesas de inversión. En 2012 las unidades de negocios se separaron: Andina se quedó con el negocio eléctrico y Andes con la unidad petrolera y tuvo en YPF un socio ideal.

La concesión vence en 2028 y ya está en proceso de negociación la última revisión tarifaria integral, donde Edemsa reclamó el pago de los 72 mil millones de pesos. El contexto político volvió a cambiar a favor de ese grupo. Primero, compraron EDENOR, la principal distribuidora eléctrica del país, transacción aprobada por el Gobierno nacional Y la vinculación del líder de la compañía, José Luis Manzano, con el Ejecutivo le da buenos augurios, más allá del mal desempeño del Ejecutivo nacional. Incluso su participación activa en la política, con arraigo en Mendoza, particularmente en el Sur de la provincia.  Si prospera la opción que planteó el gobernador Rodolfo Suarez para evitar pagar, habrá dos décadas más de relación, otros 5 gobernadores tendrán que convivir.

La vinculación de las empresas con el Estado es uno de los temas de tensión permanente para los gobiernos, pero en Mendoza más porque los cargos son mucho más efímeros que los contratos que se firman y las decisiones.

Minería y empresarios que no arriesgan

En la semana hubo algunos hechos que sirven de foto exprés de la incertidumbre regional. Rodolfo Suarez ratificaba que en Mendoza no se reabriría el debate minero para evitar conflictos, y en San Juan decenas de empresarios de primera línea que impulsan esa actividad se reunían para ratificar el modelo de esa provincia y reclamarle a la Nación. En San Juan muestran los números que la minería genera y con los “dólares en la mano” necesitan ampliar las actividades de la economía para no depender solo de eso. En Mendoza, con una economía diversificada pero envejecida y más pobre, buscan sumar a la minería como una nueva actividad para generar riqueza; pero no ocurrirá. Todo, a menos de 170 kilómetros de distancia y con el mismo territorio, clima y condiciones ambientales.

El debate de San Juan fue mucho más allá que la propia minería. En una actividad de alto riesgo como esa, las consecuencias de las malas condiciones macroeconómicas afectan. Minas como Gualcamayo (que está en declive) generan incertidumbre y gigantes como Veladero también (el CEO de Barrick fue el primero en reclamar). 

Entre todas las voces hubo una destacada por el sinceramiento. Sergio Rotondo es ejecutivo de Hualilán, uno de los proyectos que más ha invertido en exploración. El hombre no habló de geología, sino de política y puso sobre los propios empresarios parte de la responsabilidad. “Por mi trabajo me toca recorrer el mundo y cuando uno habla de Argentina lo que tenemos para decir que esto no es argentina, es San Juan, por las condiciones que se generan para invertir. Escucho a mis colegas y les digo que por favor no le falten el respeto a la provincia. Nosotros contratamos 100% de proveedores locales y hay empresas que alquilan una oficina con una secretaria y dicen que tienen proveedores locales, no le falten el respeto a la provincia. Para hacer crecer a la provincia hacen falta empresarios; hacen falta empresarios que tomen riesgo, que no le tengan miedo a 18 tipos de cambio diferentes, hacen falta empresarios”, dijo de manera crítica. Esa cumbre se superpuso con el coloquio de IDEA, donde se agruparon algunas de los principales empresarios argentinos, pero con una visión mucho menos crítica.

Mendoza está en el medio de dos provincias que tienen un auge económico por una actividad puntual. Como en San Juan está la minería, en Neuquén ocurre con el petróleo gracias a la explotación no convencional. Mientras, la provincia decae en la generación de riqueza, empleo privado de calidad y oportunidades. Lo curioso es que en ambos distritos vecinos hay empresas y profesionales mendocinos trabajando. “La estructura que tiene Mendoza es envidiada por todos. Universidades, buena calidad de vida, recursos…pero muy malas condiciones para invertir”, explicaba un empresario extranjero en la feria minera. Minería no hay y no es la 7722 el único impedimento, pues los dos proyectos que están aprobados no consiguen inversiones privadas (Potasio Río Colorado y Hierro Indio). En la actividad petrolera la situación es similar y gran parte de la actividad depende de YPF, además de que la participación en el producto bruto de esa industria (que es relevante) se achica.

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