Ahora acusan al Gobierno de limitar la matrícula en escuelas públicas por la falta de edificios

Ahora acusan al Gobierno de limitar la matrícula en escuelas públicas por la falta de edificios

A poco de empezar las clases se reaviva la polémica por el estado de las escuelas. Intendentes de la oposición aseguran que no se construyen escuelas y se limita así la matrícula en algunas zonas. La pelea política de fondo es por la caja y no por la educación.

Andrea Pellicer y Pablo Icardi

Los edificios están viejos, mal mantenidos y faltan escuelas en algunos sitios. Las directoras hacen cuentas y los alumnos, muchas veces, cursan en condiciones precarias. El problema está, pero el debate roza lo insólito: quién "pone" la plata para los arreglos. Reparar escuelas no genera orgullo ni en oficialistas ni opositores y por eso, ante la carencia de recursos, hay pelea. Las clases van a empezar el 10 de febrero, de manera presencial y con muchos problemas políticos puertas afuera de las escuelas. 

Incluso ahora se suma un nuevo reclamo: desde la oposición denuncian que el Gobierno limita la matrícula de las escuelas públicas porque no construye edificios nuevos. Es lo que aseguran desde Maipú y San Rafael, por ejemplo, dos de los departamentos gobernados por el peronismo que cuestionan la idea de obligar a que destinen recursos para la reparación de escuelas. Desde Maipú denuncian que se le pone un techo a la matrícula, a pesar del crecimiento poblacional que ha tenido ese departamento. "Desde diciembre del 2015 no se inaugura ninguna escuela", indican. 

El Gobierno, por su parte, señala que se hicieron 19 edificios nuevos, la mayoría destinados a nivel inicial (que es donde más problemas había). Además, explican que se hizo un reordenamiento del sistema, con más control sobre institutos terciarios, "mejor administración de los recursos y distribución de los bancos" para que nadie se quede sin banco. 

Como explicó MDZ, el gobernador Rodolfo Suarez busca que los municipios tomen más responsabilidad en temas estructurales, principalmente en educación. En realidad quiere que usen recursos para reparar escuelas, dada la magnitud de las carencias. Y la veta que hallaron es la ley de financiamiento educativo; los recursos que la Nación envía y el Gobierno provincial coparticipa en un 18%. 

El Gobierno tuvo un manejo fallido del mantenimiento de las escuelas durante la pandemia y por eso fue tan complejo el reinicio de clases: hubo un abandono de muchos edificios durante un año. Ahora, aseguran, están interviniendo 200 escuelas, aunque son más de 1.000 los edificios. Desde los problemas básicos como el agua y las cloacas, hasta goteras en los techos. "Las escuelas no están excelente y tenemos problemas, pero van a estar operativas", confesaron desde el Ejecutivo. 

Allí aclaran algo: el pedido para que los municipios arreglen escuelas no es para el inicio de clases sino para discutirlo y acordarlo durante el año. Los intendentes están incómodos. No tanto por la ejecución de recursos, sino por el sistema de control que se promete: el Gobierno quiere tener la potestad de cortar el envío de fondos en caso de que no se cumpla. El proyecto que se debatirá menciona justamente eso: que se pueden retener las transferencias de los fondos asignados con destino a los municipios hasta tanto se cumplimenten las condiciones exigidas. La Nación envía fondos, se coparticipa y ahora quieren controlar que, al menos el 30%, se destine a reparación de escuelas. Todo, asumiendo que hay una emergencia en infraestructura educativa. 

Para los jefes comunales se termina también una situación de confort. Como Mendoza tiene atrasado su andamiaje institucional, las comunas no tienen mayores responsabilidades fuera del ABL. 

Claro, igualmente la educación es una competencia netamente provincial. La pelea de fondo no es por mejor educación, sino por el manejo de la caja. Suarez y Fayad sufren lo que ya les pasó a Cornejo y Nieri y a otras duplas de gobernadores y ministros de Hacienda. Están rodeados de municipios "ricos", mientras administran una caja provincial más austera. "Lo que están haciendo es buscar echar culpas a otro lado por la falta de política educativa y de planificación. Al Gobierno le preocupa eso, desligarse de las culpas en vez de gestionar", cuestionó un referente peronista. 

Los intendentes aseguran que tienen intervención en la mejora de las escuelas, pero en el plano que les corresponde. Es decir, llegan hasta el primer nivel de reparaciones como puede ser "limpiar un tanque de agua". Pero temen avanzar más allá. En el medio, las carencias en cada zona se profundizan teniendo a alumnos, docentes y no docentes presos de esta situación.

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