A días de las elecciones, ¿la gente dirá "paso"?

A días de las elecciones, ¿la gente dirá "paso"?

Los candidatos debieron debatirse con sus propuestas entre la apatía social y la crisis durísima que no deja de arrojar interrogantes sobre el futuro. La gran incógnita pasa por saber cuántos irán a votar. El gran ausentismo puede alimentar la anti política. 

Nicolás Attias

Nicolás Attias

El domingo 12 de septiembre el calendario electoral marca que los argentinos deberemos acudir a las urnas para votar en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, que por lo general suelen ser una gran y auténtica encuesta nacional costeada con los recursos de todos nosotros.

Por lo pronto aquí en Mendoza, solo uno de los dos grandes espacios electorales, Cambia Mendoza y Frente de Todos, dirimirá la postulación de sus candidatos a través de la interna. Es la que enfrenta a Juntos por Mendoza, que lideran Julio Cobos y Alfredo Cornejo, con Republicanos Unidos, que compite con Josefina Canale y Rodolfo Vargas Arizu.

En la provincia se presentarán 8 frentes en total: Cambia Mendoza, Todos, Compromiso Federal Mendoza, Partido Verde, Partido Federal, Vamos Mendocinos, Frente de Izquierda, Dignidad Popular Mendoza. Pero más allá del cruce de propuestas, de amagues de debates, de intentos de presentaciones disruptivas, la campaña transcurrió en un indisimulable tono monocorde que no logró captar la atención del mendocino medio absorto en sus urgencias cotidianas.

Los libertarios del Mendoexit buscan escalar como una sólida tercera posición, rodeados de partidos tradicionales, pero parece que el tono de sus propuestas se diluyó tras la presentación disruptiva de la consigna emancipatoria. Los Verdes, Compromiso y la izquierda buscan a los gritos no perder posiciones.  A su vez, los peronistas rezan por mantener el piso histórico para desdibujarle un poco la sonrisa sobradora a Alfredo Cornejo, cuya coalición espera obtener una diferencia contundente.  
Pero la gran incógnita pasa por el nivel de participación electoral que habrá en Mendoza y en el resto del país en general. Entre los indecisos y los que no votarán se da una alta cuota de interpelación ciudadana a la clase política, que hace tiempo no resuelve los problemas de los ciudadanos, que en este contexto se volvieron verdaderamente acuciantes, con gran parte de la población sumergida en la pobreza y la desesperanza.

Más allá de las declaraciones triunfalistas y de ocasión que vertirán los postulantes desde sus tarimas, el verdadero desafío está puesto en comprender los porcentajes de participación, de voto en blanco, y hasta impugnados en un contexto delicado, en el que las elecciones celebradas en otras partes del mundo ya arrojaron verdaderas sorpresas.

Por citar casos cercanos, en las recientes elecciones en Salta el voto en blanco escaló al 12%, un porcentaje nada despreciable. Además, en todas las plazas donde ya se votó en lo que va del año, Misiones, Jujuy, Salta y Corrientes, la participación ciudadana bajó entre un 8 y un 11%  con respecto a las elecciones de 2019 en esos mismos distritos.

Se viene la recta final con cierres de campañas en todas las provincias, con más declamaciones, vitoreos e infinidad de indescifrables propuestas para relanzar la economía. La clave del domingo estará puesta en si la ciudadanía ve consistencia entre tanta oferta electoral. Observar cuántos le dicen paso a las PASO.

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