La política y los jueces empiezan a definir si avanzan contra Walter Bento

La política y los jueces empiezan a definir si avanzan contra Walter Bento

En el Consejo de la Magistratura se votará este jueves un pedido de desafuero y suspensión para el cuestionado juez federal, que podría derivar en su detención aunque no de manera inmediata. Las dudas existen porque, dada la excepcionalidad de la situación, se saltearon procedimientos.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Este jueves comenzará a definirse el futuro del juez Walter Bento y, sobre todo, si el magistrado sobre el que ya pesa un procesamiento y un pedido de prisión en su contra irá preso o no en el mediano plazo. En una sesión que viene aparejada de una altísima expectativa, la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura votará si procede o rechaza un pedido de desafuero y suspensión para el magistrado, solicitado por quien instruye el expediente dentro de ese órgano que es el diputado del PRO, Pablo Tonelli.

El planteo es clave y debería haberse resuelto el miércoles, pero por ausencia de algunos consejeros la votación se postergó un día. Si el Consejo avanza, Bento quedará a un paso de la detención ya que la Justicia dictó su prisión preventiva en sintonía con su procesamiento. Esto, en la causa en la que se lo investiga por estar sospechado de ser jefe u organizador de una asociación ilícita y de haber cometido los delitos de cohecho pasivo en calidad de autor en al menos once hechos, ser penalmente responsable del delito de retardo de Justicia, haberse enriquecido ilícitamente y por haber lavado activos.

Lo que pide Tonelli es una forma de cortar camino hasta que, el mismo Consejo, resuelva la cuestión de fondo que no es otra que definir si Bento merece la destitución o no por lo que se lo acusa. Luego de una de las últimas reuniones en la Magistratura, el legislador opositor había manifestado públicamente su malestar por las dilaciones del kirchnerismo en avanzar lo más velozmente posible en la resolución de la situación y por eso buscó esta vía alternativa: impulsar la suspensión y la quita de los fueros como paso previo a la instancia definitiva.

El Consejo lo respaldó en parte a este pedido. No votará el plenario, sino que lo harán primero los miembros de la Comisión de Disciplina y, si la votación es favorable ahora, después serán la totalidad de los consejeros quienes dirán si Bento se queda sin fueros y va preso. Es decir, el juez todavía puede seguir respirando tranquilo (y libre) más allá de lo que suceda en las próximas horas.

Qué sucederá es una incógnita. Aunque en todo el debate previo que ya lleva este caso en el Consejo, al menos desde lo político, algunos elementos se pueden vislumbrar. Los legisladores de Juntos por el Cambio que integran el organismo tienen decidido avanzar con el desafuero, mientras que la situación en el kirchnerismo no está tan clara. Desde que el caso explotó, el oficialismo dio la impresión de jugar a dilatar los tiempos para definir la historia recién después de las elecciones. “Lo de Bento (su posible destitución) va a pasar”, es lo que siempre sostuvieron. Aunque nunca aclaran cuándo.

Pero existe algo más importante. Los representantes de la Justicia en el Consejo de la Magistratura, que suman tres votos, siempre apuntaron a sostener la postura del juez y ahora irían por el mismo camino. Este jueves podrían rechazar el pedido de desafuero bajo un par de argumentos que tienen base sólida.

El principal es que el planteo de Tonelli salteó todos los procedimientos y su solicitud tiene características “sui generis”. A decir verdad, hay mucho de eso en el pedido del legislador del PRO. Él basó su planteo en la excepcionalidad del caso, que muestra a un juez con un procesamiento y prisión preventiva con sentencia firme por parte de la Cámara Federal de Apelaciones, pero que todavía sigue en su cargo. Ya se habían producido situaciones de magistrados federales acorralados por investigaciones judiciales, pero hasta aquí la mayoría pidió licencia hasta que se definiese su situación judicial. Bento, como se sabe desde hace meses, optó por resistir en su cargo.

El otro punto que podría jugar a favor del cuestionado juez es que el planteo de desafuero podría ser rechazado con el argumento de que el Consejo todavía está en la etapa de sustanciación de la prueba para determinar si es culpable o no de lo que se lo acusa. Como se sabe, los encargados de definir la situación se abocaron al análisis de las declaraciones juradas que el magistrado presentó en su descargo, para eludir la acusación de que se enriqueció ilícitamente y de que su patrimonio aumentó de manera exponencial desde que asumió hace ya más de quince años. Ese peritaje contable para determinar el crecimiento patrimonial del juez llevará varios meses más por lo que, de continuar de esta manera el proceso, una definición no se va a encontrar hasta fin de año seguramente.

En este punto el Consejo definió que se abocará a la producción de prueba. En principio, para acelerar el trámite, el mismo organismo había estudiado la alternativa de tomar la investigación judicial en marcha para ganar tiempo y no comenzar todo de nuevo. Pero el Consejo accedió al pedido del propio juez para que se le tome declaración testimonial a casi una treintena de testigos presentados por él mismo. Ese trámite, llevará bastante tiempo más.

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