La debilidad que Juntos por el Cambio intenta ocultar detrás de su potente foto de unidad

La debilidad que Juntos por el Cambio intenta ocultar detrás de su potente foto de unidad

A pesar del triunfo del domingo 12 de septiembre, Juntos tampoco parece entender qué pasó. Las tensiones internas permanecen y todas las acciones tienden a no promover nuevos posicionamientos de cara a la elección de noviembre. "Es como si la elección ya estuviera resuelta", se quejan varios.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

La reunión de ayer de Juntos por el Cambio fue una congregación de dirigentes deseosos de expresar su felicidad por haber ganado las PASO, pero no hubo ningún atisbo de discutir y analizar qué ocurrió el domingo 12 de septiembre, donde la población les dio el triunfo de manera categórica sin que lo hubieran esperado. 

Las formas son tan importantes como el contenido. Y realmente fue muy extraña la manera en que se presentaron ayer en el NH BA City los máximos referentes de la coalición opositora. La victoria en la provincia de Buenos Aires, provocada por la PASO entre Diego Santilli y Facundo Manes, pasó a un segundo plano, a pesar que fue la que provocó la crisis de Gabinete y el quiebre en el Frente de Todos.

Por eso llamó la atención que en lugar de la dupla Santilli - Manes, en primera fila, estuvieran Horacio Rodríguez Larreta, Mario Negri, María Eugenia Vidal, Alfredo Cornejo, Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Maximiliano Ferraro y Luis Naidenof, entre otros. "No te quedes en los detalles", le pidió a MDZ uno de los presentes en esa foto desangelada y con ganas de remarcar cuanto ego todavía queda por licuar en el seno de la mayor fuerza opositora. 

"Es de locos... parecería que se hubieran convencido que ya ganaron, que de ahora en más hay que hacer la plancha y esperar que el oficialismo se siga equivocando", fue la agria explicación de uno de los que estaba en tercera fila. Para este experimentado dirigente de la provincia de Buenos Aires, "lo lógico hubiera sido que pusiéramos en el centro del salón a los que precipitaron la tragedia que sufre hoy el Frente de Todos", en clara referencia a los competidores bonaerenses, que en la suma de los votos le ganaron a la lista única de Victoria Tolosa Paz.

"Ganamos en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, entre otros distritos vitales. Pero en lugar de poner a los ganadores lo único que hubo fue una foto de los presidentes de partido y de bloques. Es increíble que no permitieran el lucimiento de Carolina Losada y de Rodrigo De Loredo", amplió.

Tras las PASO, aún no se analizaron con profundidad los resultados, y todavía hay una dinámica de interna de la interna. Mientras que en el PRO siguen pasándose factura los intendentes, los amigos de Rodríguez Larreta y los "territoriales", que se sintieron destratados por propios y extraños, en la UCR no hay una jefatura definida.

Mientras que los hermanos Manes, Facundo y Gastón, son tironeados desde los diferentes sectores internos, la puja por el rol partidario de cara al 2023 también genera más dudas que certezas. Los vasos comunicantes con el oficialismo de varios de los actores provoca mucha desconfianza y no saben si se mantendrán "juntos" de cara a una negociación posterior con sus aliados.

A grandes rasgos, el triunfo provocó que también se apuraran los procesos de discusión de las conducciones. En la provincia de Buenos Aires, aún se mantiene la tensión entre los que apoyaron la llegada de Diego Santilli sin mediar ninguna objeción y los que sí lo hicieron y aún tienen una cuota de autonomía. 

En el primer grupo se pueden anotar a "los territoriales" comandados por Alex Cambell y Lucas Delfino, que compitieron con victorias y derrotas en muchas de las internas realizadas. A ellos se suma Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados PRO que tiene entre ceja y ceja a Jorge Macri, quien parece no prestarle atención a todos estos movimientos. 

El presidente del PRO mantiene una alianza estratégica con otros intendentes que en un momento lo abandonaron en la resistencia bonaerense contra los "porteños". También es el que mejor les traduce las tensiones que existen en su propio espacio a los radicales Manes, Maxi Abad y dialoga mucho con Joaquín De la Torre, el peronista que ganó su lugar como candidato a senador provincial por la primera sección electoral.

Quien está más cerca de este grupo es Emilio Monzó, que se reconcilió con Macri y ha dialogado con De la Torre luego de un  distanciamiento provocado por intereses contrapuestos. El ex presidente de la Cámara de Diputados durante la gestión de Cambiemos no consiguió que Gustavo Posse también se sumara a este club. El intendente de San Isidro ha trazado una relación directa con Santilli. Quizás el intendente de San Isidro los ayude a licuar el amarillo que expulsa a los que aún no se olvidaron de la furia que les provoca el macrismo a buena parte de la sociedad. 

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