El contundente motivo por el que Axel Kicillof es el mayor damnificado por las PASO

El contundente motivo por el que Axel Kicillof es el mayor damnificado por las PASO

De mantenerse la diferencia de cinco puntos en las elecciones legislativas de noviembre el escenario que se le presenta al gobernador de la provincia de Buenos Aires es más que complicado, en los próximos dos años que le restan de mandato deberá dialogar y negociar con la oposición.

José Luis Carut

José Luis Carut

Si en noviembre se ratifica la decisión del pueblo bonaerense en las urnas Axel Kicillof y su gabinete deberán tomar clases avanzadas de dialogo y negociación. Dos materias pendientes de la actual gestión que se caracteriza por no negociar ni tender puentes con la oposición tanto en la legislatura como con los municipios que no son de su color político. La situación es tan compleja que estaría en juego la presidencia de la Cámara de Diputados.

El fundador del movimiento, que dicen representar decía: “La única verdad es la realidad”. Y lo concreto es que con este resultado el gobernador perdería por completo el control de la Legislatura. Incluso hasta está en juego la presidencia de la Cámara de Diputados Bonaerense, hoy en manos de La Cámpora, donde desde el minuto cero de su gestión tuvo mayoría y quorum que le daban bloques aliados. No ocurría lo mismo en la Cámara Alta donde la oposición tiene, hasta el 10 de diciembre, 26 de las 46 bancas. En ese caso el objetivo de Kicillof era tener una Cámara Alta propia. La estrategia estaba centrada en obtener de mínima tres bancas para empardar y tratar de sumar a Cambiemistas en fuga.

El domingo se le mojo la pólvora a los cañones de la gobernación

El plan trazado por los mariscales de la gobernación Bonaerense era clara, cambiar la relación de fuerzas en el Senado donde Juntos por el Cambio tiene amplia mayoría. Los cañones apuntaban a tres de las cuatro Secciones electorales, donde el objetivo de mínima era recuperar un senador en cada uno de esos territorios:  La Primera Sección (Norte del Conurbano) 8 bancas en disputa; Cuarta Sección (Noroeste de la Provincia) 7 lugares en la Cámara Alta y La Séptima Sección (Centro del territorio Bonaerense) en juego 3 senadores. La Quinta Sección con 5 bancas en juego -siempre esquiva al peronismo- la habían dejado de lado.

El del domingo fue un golpe muy duro a las aspiraciones de Kicillof, con la derrota del peronismo en los distritos claves donde se eligen senadores. De mantenerse los resultados de las PASO, en las generales de noviembre, la oposición haría una elección parecida a la del 2017 y mantendría la mayoría en el Senado. A lo sumo de los 26 legisladores perdería uno.

La inesperada victoria (para los mariscales de la gobernación) de Juntos en la Primera Sección dejaría las cosas como están, es decir la oposición mantiene sus 5 senadores y el oficialismo se queda con los 3 restantes.

En la Cuarta, de mantenerse los mismos guarismos, el oficialismo podría ganar un senador. De los 7 en juego, 4 quedarían para Juntos y 3 para El Frente de Todos (la composición actual es 5 de la oposición y 2 del oficialismo).

La Quinta quedaría con la misma conformación, es decir 3 senadores para Juntos y 2 para el Frente de Todos.

La Legislatura bonaerense.

En la Séptima, la cosa estaría mas complicada para Kicillof, El Frente de Todos no llego al 33,33 % de los votos y de mantenerse estos números las 3 bancas del Senado en disputa quedarían nuevamente en manos de Juntos.

En la Cámara Baja Bonaerense la cosa también esta complicada para Kicillof, de mantenerse en las generales de noviembre la diferencia de 5 puntos, el Frente de Todos perdería la mayoría y la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en poder de La Cámpora.

El Frente de Todos, de los actuales 45 diputados, perdería dos. Es decir que perdería la mayoría y la presidencia de la Cámara Baja.

Juntos de los actuales 38 diputados, pasaría a tener 45, lo que lo deja a uno de tener quorum propio, y quedándose con la presidencia de la Cámara de Diputados de las Provincia de Buenos Aires.

Y la Izquierda, tercera fuerza en las PASO, ingresaría 2 diputados por la Tercera Sección Electoral.

Solo resta saber qué papel van a jugar los dos mini bloques de un diputado cada uno, hasta el domingo aliados al oficialismo.

De mantenerse la diferencia de 5 puntos en las elecciones de noviembre, donde están “los porotos” en juego, Kicillof y sus ministros deberán tomar un curso de buenos modales para poder gobernar los dos años que le restan en la Provincia de Buenos Aires.

Las bancas en juego de la Legislatura.

En las elecciones generales de noviembre se ponen en juego 69 bancas de en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. De las mismas 23 corresponden al Senado y 46 pertenecen a Diputados, repartidas en el complejo tablero de ajedrez que son las Secciones Electorales de la Provincia de Buenos Aires.

En el Senado bonaerense las 23 bancas en disputa están repartidas de la siguiente forma:

Primera Sección Electoral, abarca 24 municipios del norte del Conurbano, son las 8 bancas que se renuevan.

Cuarta Sección Electoral, abarca a 19 municipios del noroeste, renueva 7 bancas.

Quinta Sección Electoral, abarca 27 partidos de la zona este, renueva 5 bancas.

Séptima Sección Electoral, es la representada por 8 municipios del centro de la Provincia de Buenos aires, renueva 3 senadores

En la cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires están en juego 46 bancas distribuidas en las siguientes Secciones Electorales:

Segunda Sección Electoral, representa 15 municipios del norte de la provincia, renueva 11 diputados

Tercera Sección Electoral, la de mayor cantidad de electores distribuidos en 19 municipios del sur del Conurbano Bonaerense, renueva 18 bancas en la cámara baja

Sexta Sección Electoral, representada en 27 municipios del sudoeste de la provincia, renueva 11 diputados.

Octava Sección Electoral o Región Capital, representada solamente por la Ciudad de La Plata, renueva 6 diputados.

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