Cornejo, Suarez y un proyecto de poder que está por lograr un objetivo único
En 2011 parecía un gesto de resignación el hecho de que Alfredo Cornejo se "bajara" de una candidatura a Gobernador. Pero en realidad todo lo contrario. Cuando Alfredo Cornejo comenzó a cranear la estrategia política para ganar el poder en Mendoza que va camino a cumplir un objetivo "fetiche": que por primera vez desde el retorno de la democracia haya tres gobernadores radicales seguidos. Y mucho más: que surjan del mismo grupo político. El resultado de las elecciones ratifica el respaldo político vernáculo y su alianza con Rodolfo Suarez, quien también recibió un fuerte respaldo.
La diferencia que sacó Cambia Mendoza deja fuera de competencia al Frente de Todos. La disputa "Cornejo-Fernández Sagasti", que se veía como una pelea de fondo, queda deshilachada por el pobre desempeño de la candidata cristinista.
A Cornejo le da algunos pergaminos para dar alguna pelea a nivel nacional, pero en un escenario mucho más complejo luego del resultado nacional de Juntos por el Cambio y que terminó empoderando aún más a rivales internos del mendocino, como Horacio Rodríguez Larreta.
El deterioro interno del peronismo mendocino juega a favor del oficialismo local. Pero, claro, no se le pueden achacar a Cornejo, Suarez y compañías las carencias ajenas. Sí hay una información reveladora. En Mendoza hay un alto porcentaje de la ciudadanía que no se siente identificada, que no encuentra un espacio político donde canalizar sus ideas, broncas y esperanzas.
Mendoza es una de las provincias con mayor porcentaje de participación. Pero con más voto en blanco y anulado. La ciudadanía quiere participar, pero no se siente contenida. Por eso la carrera hacia noviembre es apasionante y nuevamente el que más tiene para perder es el Frente de Todos.
Si alguna fuerza minoritaria logra capitalizar la dispersión de votos disconformes que hay, puede conseguir algo que parecía difícil; tener representación política en alguna cámara. Hay un voto disperso y sin identidad que puede hallar lugar en noviembre.
Cómo se gestó el proyecto de poder
La elección de Cambia Mendoza fue mejor que las PASO ejecutivas de hace dos años. Ese frente ganó en toda la provincia, incluidos Maipú y San Rafael. No es la primera vez que pasa, y allí hay otro fetiche incumplido aún por parte de Cornejo y que será objetivo hacia 2023: lograr el poder total en "territorio enemigo".
En 2015 Cornejo asumió el poder con una plataforma "poco sexi", según sus palabras. Casi sin promesas y con el hiper realismo como eje. Ordenó las cuentas y empoderó la figura del Gobernador, mientras tejía una trama política que hoy es sostén. Rodolfo Suarez se sumó a esa idea y juntos tienen una alianza estratégica y pragmática.
Suarez asumió con problemas y la pandemia, que parecía ser un obstáculo más, se transformó en el principal eje de resiliencia. Fue en la administración de la estrategia sanitaria y económica donde halló Suarez el apalancamiento para diferenciarse de la Nación, tomar vuelo propio y olvidar los malos pasos. Incluso la prioridad que tuvo ese tema le permitió cubrir otras carencias.
El oficialismo tomó las elecciones como eje. Por eso puso a tres gobernadores como candidatos. Pero en el camino recibió, además, la ayuda inconmensurable de Alberto Fernández. Al final, al cumpleaños de Fabiola lo festejó mucho más la oposición.