José Luis Espert lanzó una dura advertencia sobre el avance de la pobreza y le pegó a Axel Kicillof

José Luis Espert lanzó una dura advertencia sobre el avance de la pobreza y le pegó a Axel Kicillof

El candidato por Avance Libertad de la provincia de Buenos Aires advirtió que si el país y el Gobierno siguen los consejos de Axel Kicillof "el país se transformará en una gran villa miseria". El economista advirtió, además, en en Juntos por el Cambio "el horno no está para bollos".

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

José Luis Espert parece conocer bien sus limitaciones y también su potencial. No cree que su fuerza, Avance Libertad, esté en condiciones de mediar entre los dos frentes más importantes de la Provincia de Buenos Aires pero cree que, si no se involucra gente que piense como él, “la Argentina se convertirá en una gran villa miseria dentro de pocos años”. En ese sentido, criticó con dureza al gobernador, Axel Kicillof.

Tampoco tiene una buena relación con la política y mucho menos con la dirigencia. Al igual que lo que experimenta día a día Facundo Manes, cuando los trolls larretistas lo persiguen peor que a un kirchnerista, Espert ya aprendió que “en política, la ley es la traición más artera”.

“El único motivo por lo que me metí en este chiquero de la política es porque quiero cambiar al país, y la única manera que hay es involucrándose en un mundo donde la única regla cierta es que la traición es lo único certero. La traición más aviesa es la verdad más absoluta en la política argentina”, le dijo el economista a MDZ.

Para Espert, la única manera de incidir y cambiar las cosas es hacer política. Una vez que logras ser determinante te empiezan a escuchar”.

“Hay que evitar que la Argentina se transforme en una gran villa miseria. No me interesan los cargos, y si hacemos una muy buena elección ahora podremos tener muchísimos legisladores que hablarán de otra cosa y cuando un gobernador o un intendente quiera aumentar los impuestos haya alguien que proponga otra cosa, y que no parezca que cualquier baja de impuesto signifique que matarás a una criatura recién nacida en la plaza pública”, explicó.

Apasionado, cree que el mayor problema que tiene el país radica en la Provincia de Buenos Aires, epicentro del kirchnerismo.  “Axel Kicillof es la persona más escuchada por la vicepresidenta, quien es, en definitiva, la que fija el modelo que rige este país”.

“El enemigo está en la Provincia porque la tragedia epidemiológica se vio con más dramatismo acá. Kicillof es el hombre más confiable de Cristina Fernández de Kirchner. El epicentro de la crisis está con él, con su sistema y con sus ideas”, sostiene más que enfático, casi enojado Espert.

El candidato de Avance Libertad propuso una “una gran PASO opositora que aglutinara a todos. Pero fruto del egoísmo de algunos que pelean allí no fue posible. La primera que se opuso fue Elisa Carrió, una maleducada y soberbia, pero tampoco los radicales bonaerenses querían que ingresáramos los liberales”.

“Ellos hicieron tanto esfuerzo para que no entráramos a ese espacio que pusieron pisos elevados para privarnos de concejales y sólo querían que estuviera yo en la lista. Eso no lo permití”, contó, aunque no descartó que en las próximas elecciones vuelva a intentar esa mega PASO, con un voto nuestro mucho más consolidado.

“En Juntos por el Cambio el horno no estaba para bollos y lo estamos viendo cómo se están matando entre ellos en plena campaña. Tal vez, si hacemos una muy buena elección, nos vean con más atención y nos convoquen como corresponde”, se esperanza.

Con Javier Millei, su antiguo socio de andanza política, algo se rompió. No quiere hablar, pero se nota que no hay comunión ni campaña. De allí también su evocación constante a la traición en la política como una regla.

La relación entre Milei y Espert no es la misma que hace algunos meses.

Para Espert, el país ingresó en un tobogán económico desde hace cincuenta años, y lo confirman que “ninguno de los planes que se ejecutaron desde el Rodrigazo (dícese del estallido económico provocado por Celestino Rodrigo en 1975, bajo el gobierno de Estela Martínez de Perón, Isabelita) hasta la fecha funcionaron. Todos fracasaron”.

La duda en general es por qué aún el sistema económico argentino no explotó con varios años de inflación y falta de inversiones. “Son explosiones más fuertes o más leves, pero siempre vamos para atrás. Y si seguimos haciendo lo que hace Alberto Fernández también todo explotará, pero no sabemos si será igual o diferente a las anteriores”.

“En esta ocasión la sociedad debe abrir los ojos y no seguir votando a los mismos. No es necesario que los chicos se sigan yendo“, sostuvo Espert.

“La mayoría de los países a los que les van bien hacen lo que proponemos nosotros y les va bien a los habitantes que viven ahí. Usan al mundo para intercambiar bienes, tienen estados con niveles razonables para que no paguen los impuestos despiadados como los que pagamos acá y no tienen leyes laborales increíbles, edificios de leyes laborales improductivas”, dijo, contundente, el economista a MDZ.

“En los países donde la gente vive bien hay leyes que favorecen el trabajo en blanco, y benefician al trabajador y al empleador. Si pierde el trabajo rápidamente lo recupera o consigue otro, y no como nosotros, que en 1983 no teníamos planes sociales y ahora hay más de diez millones de personas que necesitan de un ingreso oficial para subsistir”, agregó Espert.

En los últimos años se observó cómo algunos dirigentes tradicionales del peronismo y de otras fuerzas hablan de lo mismo que él viene diciendo desde hace años. “Lo dicen porque ya todos saben que es de sentido común”.

En un momento, hizo referencia a Florencio Randazzo, “quien, por ejemplo, que dice lo mismo que nosotros. Pero le digo a la gente que no le crean a los conversos como él. Es un exkirchnerista que frecuenta Olivos en la actualidad y utiliza las mismas oficinas que ocupaba Alberto Fernández. No hay que creerle, porque después actuará con el kirchnerismo”, sentenció.

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