María Migliore, ministra de Desarrollo Humano porteña: "Va a llevar un tiempo la recuperación"

María Migliore, ministra de Desarrollo Humano porteña: "Va a llevar un tiempo la recuperación"

La ministra de Desarrollo Humano y Hábitat, María Migliore, dio una entrevista exclusiva con MDZ Online. Habló de la reactivación económica y del trabajo que se realiza en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires.

Guillermo Laborda

Guillermo Laborda

“El costo de salir adelante de esta pandemia va a ser difícil, va a llevar un tiempo la recuperación” señaló la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat, María Migliore, en una entrevista con MDZ Online. La funcionaria afirmó que a través del sistema de comedores “en total estamos acompañando a 360.000 personas aproximadamente; estamos beneficiando aproximadamente a 200.000 personas de manera directa  en infraestructura, dependiendo de los distintos barrios, con la vivienda; en términos de economía popular, tenemos el objetivo de alcanzar a entre los próximos años a terminar nuestro mandato a casi 75,000 personas”.

Migliore recibió a MDZ Online en el Barrio Playón Chacarita, en el que abrieron calles y se mejoró el espacio público a través de bocas de tormenta, alumbrado, rampas. También se realizaron obras de infraestructura para la provisión de agua corriente, electricidad, cloacas y pluviales.

¿Cómo está viendo la situación actual, en plena pandemia?

Vemos que la situación social es muy, muy delicada. Creo que el costo de salir adelante de esta pandemia va a ser difícil, va a llevar un tiempo la recuperación: Por eso nosotros queremos acompañar este momento difícil, con mucha presencia, pero siempre poniendo esta presencia del Estado en una clave de transformación, tratar de dar esta asistencia y que sea en clave de transformación estructural. Es nuestra impronta más grande. Y eso es lo que creemos que hay que fortalecer,

¿Qué preocupa más a los habitantes de barrios populares hoy? La inflación seguramente.

Sí, y la falta de trabajo también. La seguridad dependiendo también la situación particular de cada uno de los barrios, pero diría que la inflación y la falta de trabajo son los temas que más salen en la conversación con los vecinos y las vecinas

¿Qué están haciendo en política social?

Estamos trabajando con muchos desafíos. Por un lado, seguir sosteniendo todos los operativos que se pusieron en marcha a partir de la pandemia. Por suerte los casos vienen bajando, pero estamos con todo lo que tiene que ver con la cobertura sanitaria, el acompañamiento en los barrios populares sigue muy vigente. Por otro lado, seguimos sosteniendo y avanzando muy fuerte en procesos de integración socio-urbana como en el que estamos ahora, en este barrio Playón Chacarita. Estamos avanzando con el proceso de mudanza, la demolición de las viviendas, la apertura de nuevas calles.

¿Cuántas unidades son?

Es un barrio que construimos 678 viviendas nuevas, se asignan a algunas familias que viven hoy adentro del barrio, con el criterio de que las primeras que se mudan dejan el espacio libre para que la casa sea demolida y ahí se puede abrir una calle. A partir de de que se abre la calle, también se puede conectar a las casas que quedan en el barrio histórico. Van a ser todas mejoradas, conectadas a servicios públicos definitivos y los objetivos que tenemos es que cada vecino o vecina tenga una mejor calidad de vida y en integrar al barrio en su totalidad con la trama de la ciudad,

¿Cómo es el proceso de economía popular?

Tenemos un convencimiento que la mejor política social es el trabajo y que tenemos que dar oportunidades para consolidar y reconocer todo el trabajo que quienes viven en los barrios populares ya vienen haciendo. Entonces el año pasado sancionamos una ley para promover la economía social y popular en la ciudad y ahora estamos implementando distintas políticas que lo que buscan es derribar de manera sistémica las trabas que existen para todos estos emprendimientos en términos de capacidades productivas, en términos de canales de comercialización y acceso al financiamiento. Una herramienta puntual que estamos trabajando muy fuerte ahora es la creación de un fondo público privado para poderle dar créditos a los emprendimientos de la economía social y popular. Estos emprendimientos no  llegan al sistema bancario, son sujetos de mucho riesgo para tomar un crédito y un microcrédito no les alcanza para hacer la inversión productiva que necesitan. ¿Qué es lo que creamos? Una herramienta novedosa que lo que busca es mezclar financiamiento tanto del sector privado para que la inversión de impacto tenga mayor impacto, valga la redundancia, dinero del sector privado también, y así, poder amplificar y dar crédito para este segmento de que tanto la necesita para que el trabajo pueda crecer.

¿Qué sectores hay en la economía popular?

Hay sectores que son de los tradicionales, como el textil, el comercial el gastronómico, la construcción y después también hay algunos sectores que creemos que es clave ayudar a promover.  Es todo lo que tiene que ver con la economía verde, con la logística sobre todo lo que tiene que ver con la distribución de la última milla y con el sector de cuidados. Ahí vemos que las actividades de la economía popular ya existen y tienen potencial de integración con la cadena de valor formativo de la ciudad.

¿Cuántos planes sociales están dando en la ciudad de Buenos Aires?

Lo que tenemos muy fuertes es la política alimentaria, distribuidos a través de todo el sistema de comedores y estas herramientas que buscan consolidar el trabajo que vienen haciendo.

¿No dan plata directamente?

No. Lo que nosotros hacemos es dar herramientas técnicas, créditos, subsidios en algunas casos, pero vinculado a que la producción pueda fortalecerse.

¿Cuántas personas están recibiendo algún tipo de ayuda en la ciudad de Buenos Aires?

Depende de qué política es el alcance que tiene El sistema de comedores, en total estamos acompañando a 360.000 personas aproximadamente. Estamos  beneficiando aproximadamente a 200.000 personas de manera directa  en infraestructura, dependiendo de los distintos barrios, con la vivienda. En términos de economía popular, tenemos el objetivo de alcanzar a entre los próximos años a terminar nuestro mandato a casi 75,000 personas.

¿Cómo fue el impacto de la pandemia en la educación?

Para nosotros era era fundamental abrir las escuelas, especialmente en los sectores populares, primero porque creemos en el poder de la educación, por lo que la escuela representa en estos sectores. Desde el gobierno hicimos un esfuerzo grande, apenas se abren las clases para salir a buscar a cada uno de cada una de los estudiantes que había perdido contacto con la escuela. Estamos trabajando junto al Ministerio de Educación para re vincularlos ahora que la vuelta a clases viene siendo cada vez más grande.

¿Cómo anda el proceso de vacunación en barrios populares?

Viene siendo muy bueno. Pusimos una estrategia de acompañamiento a toda la política sanitaria especialmente en los barrios populares. Primero abrimos centros de testeo. En todos los barrios populares de la ciudad se tiene un centro de testeo disponible dentro del barrio o muy cercano. Existe un operativo detectar. Además, lo fortalecimos. A las personas que daban positivo y que no tenían, por condiciones de infraestructura, un lugar donde hacer el aislamiento les ofrecimos una red de hoteles disponibles para que pudiera hacerlo y así seguir cortando la cadena de contagio.

¿Cuál es la población de los barrios populares en CABA?

Aproximadamente 300.000 personas. Todos los proyectos que nosotros llevamos adelante, lo que buscamos es que sean integrales. Tienen un componente de vivienda que se lleva adelante a través de la construcción de una nueva o la consolidación y el mejoramiento de las viviendas que ya existen. Existe otro componente  hacia la dimensión urbana: no pensar solamente en la vivienda sino pensar el trazado general del barrio y cómo se va a integrar a la ciudad. Por eso para nosotros es tan importante abrir las calles porque a partir de abrir la calle puede entrar una ambulancia, puedo entrar policías, pueden entrar los colectivos. Entonces el barrio empieza a tener otra circulación y se integra. El último componente es lo socio productivo. Potenciar las actividades que estos vecinos y vecinas ya venían haciendo para que puedan crecer o ayudarlos también en la capacitación y en la intermediación laboral para que puedan conseguir un trabajo.

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