El giro de La Cámpora que parece acorralar al juez Walter Bento
El tiempo parece ser es el único aliado que le queda al juez Federal Walter Bento. El Consejo de la Magistratura sigue evaluando posibles sanciones disciplinarias y hasta una eventual suspensión pero es un trámite extenso y Bento aún cuenta con elementos como para seguir dilatando la solución. Sin embargo, en el último encuentro de la Comisión de Disciplina y Acusación el magistrado sufrió un revés evidente -y hasta cierto punto fatal- para sus aspiraciones de "zafar" del escándalo que lo envuelve. En concreto, fracasó su estrategia de mostrarse como un perseguido político.
-
Te puede interesar
La trama de La Cámpora para ganar votos en las elecciones de la UBA
El dato más relevante de la reunión que la Comisión de Disciplina del Consejo de la Magistratura mantuvo el viernes fue el mensaje que bajó claro desde La Cámpora al resto de los consejeros del kirchnerismo. No le darán lugar a la teoría del "lawfare" que Bento pretendía vender en Buenos Aires. El cebo que la defensa del magistrado había deslizado en el escrito presentado ante los integrantes del Consejo fue rechazado de plano.
Hubo pasajes en los que se pudo notar la incomodidad entre los propios consejeros que el kirchnerismo tiene en el órgano. La presidenta de la Comisión de Disciplina, la senadora Pilatti de Vergara, incluso remarcó en un momento -casi al pasar- que Bento estaba denunciando ser víctima de una persecusión por parte de un medio al que él definió como "afín al macrismo". Pero ni eso alcanzó para torcer el destino del encuentro.
El consejero Gerónimo Ustarroz, hermano del ministro del Interior Wado De Pedro y referente de La Cámpora, fue el que llevó la voz cantante y marcó claramente el camino que el resto debía seguir. Aún a regañadientes como se observó en el caso del amigo personal de Bento, Alberto Lugones.
Uno a uno, se fueron atendiendo los planteos del consejero instructor del expediente, el diputado del PRO Pablo Tonelli. A diferencias de otras oportunidades, esta vez fue claro que los nueve integrantes de la comisión estaban empapados en el tema y habían dedicado tiempo al estudio de la causa.
En líneas generales, se le dio la razón a Tonelli en que no correspondía darle una prórroga de defensa a Bento, se aprobó el pedido para requerir las licencias que se tomó del 2015 a la fecha y se le puso fecha y hora a la apertura de las declaraciones juradas del juez. Pero el punto más sensible fue cuando se rechazó el pedido de Walter Bento para que se perite el teléfono del fiscal de la causa, Dante Vega.
"El juez Bento pide que se requiera el número de teléfono del fiscal y que se haga un peritaje del teléfono para saber quiénes lo llamaron. Es improcedente porque no está bajo análisis la conducta del fiscal sino del juez Bento. Creo que no tiene incidencia ni importancia con quién habló el fiscal", planteó Tonelli.
Justamente, esa era la carnada a la cual la defensa de Bento apostaba casi todas sus fichas. En un extenso descargo de 200 páginas el magistrado tejía una suerte de complot en su contra ungido por Vega en supuesta connivencia con periodistas a los que etiquetaba como afines al macrismo. Sembraba intrigas sobre un "lawfare" en su contra y esperaba que eso lo ayudara para vender su inocencia en Buenos Aires ganando el apoyo del kirchnerismo. Pero no ocurrió.
A pesar de los kilómetros de distancia, hasta en la capital del país entendieron que el planteo de Bento era insostenible. Pero lo llamativo fue cómo el propio Ustarroz se encargó de marcarle al resto de los consejeros del kirchnerismo -en plena reunión- que no abonarían a ese argumento.
En un momento, cuando se estaba tratando ese punto en particular, la presidenta de la Comisión María Inés Pilatti de Vergara pidió la palabra y -por si alguien lo hubiese olvidado- recordó explícitamente el motivo por el que Bento pedía ese celular. "Aclaro que en el descargo Bento sostiene que pide esta medida por manifestar que él fue víctima de una suerte de lawfare y que de ese teléfono surgiría una conversación del fiscal con representantes de medios locales donde habrían acordado una suerte y serie de publicaciones que afectan al derecho del juez en cuestión. Esos son los argumentos y están vertidos en su descargo", subrayó.
Pero Ustarroz, el referente de La Cámpora volvió a hablar y se encolumnó con el planteo del diputado del PRO. "Comparto el planteo de Pablo Tonelli. No advierto elementos de convicción para ordenar esta prueba al menos en este estado de situación. El canal natural para esto debería ser una actuación disciplinaria en la procuración o una denuncia penal", sentenció.
Y fue allí cuando ocurrió lo más curioso. Con la suerte ya echada luego de que el pedido de Bento fuera desestimado, Alberto Lugones recibió un mensaje de texto y aclaró que Bento ya había denunciado a Vega por esta acusación. "Me acaban de indicar que el doctor Bento lo denunció al fiscal….me marcan el párrafo en el que dice que efectuó una denuncia contra el fiscal...aclaro, no cambiaría la decisión nuestra pero creo que tenemos que tenerlo presente", acotó Lugones.
Al margen de ello, el pequeño triunfo que obtuvo la defensa de Walter Bento fue conseguir que les permitan seguir presentando pruebas de defensa y que se autorizara el pedido para que el Consejo de la Magistratura cite y entreviste a 29 testigos por el propuestos.
Allí, Tonelli pedía limitar el número entendiendo que ya habían declarado en sede penal. Lo mismo que adujo para evitar que se vuelva a realizar un peritaje contable y se utilice el que ya solicitó el juez penal, con el objeto de ahorrar tiempo. En ambos casos se acordó usar como base lo recabado por el juzgado federal, pero reservándose el derecho y la potestad de pedir más datos o volver a entrevistar a los testigos. Es decir, un proceso que llevará varias semanas.
En ese caso también tuvo un rol importante Ustarroz, esta vez dando lugar a la posibilidad de que se convoque a los 29 testigos y abriendo la ventana para que el peritaje contable del 2006 al 2020 pueda ser profundizado en algún punto particular que requiera la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura.
En síntesis, el Consejo de la Magistratura parece haber tomado postura respecto al tema pero no harán nada por acelerar su resolución. Se tratará cuando se tenga que tratar, procurando garantizar el derecho a defensa del juez investigado.
El problema que tiene Bento es que ese tiempo irremediablemente se va a agotar. Y cuando eso ocurra ya no le quedarán cartas en la mano. Por eso es que mientras pueda seguirá aprovechando cada día en el ejercicio de sus funciones para demostrar y ostentar el poder que aún retiene.