La fortuna que el Estado paga para imprimir las boletas para votar en las PASO

La fortuna que el Estado paga para imprimir las boletas para votar en las PASO

La impresión de boletas es el principal gasto de las elecciones. La lista sábana complejiza la votación y la hace mucho más cara. Solo en la Provincia de Buenos Aires se gastarán casi 500 millones de pesos para las PASO.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Si hay algo que moviliza recursos, dinero y energía son las elecciones. No solo por la obvia voluntad democrática, sino por algo mucho más mundano como la pelea por el dinero que se reparte en la campaña y también para la logística. Pues el principal gasto de las elecciones de parte del Estado tiene que ver con eso y con el mecanismo arcaico de votación: la impresión de boletas; de los votos estilo sábana con la que se sigue eligiendo en Argentina a los representantes. 

Este año habrá una fortuna destinada a la impresión de boletas, pues el Estado debe garantizarle el acceso a "un voto por elector"  al menos a cada partido y frente que se postula. Por eso la maquinaria de impresión de boletas es enorme, lo mismo que la transferencia de recursos del Estado para ese fin. Es más: hay fuertes sospechas de que existen mecanismos para dibujar la justificación de los gastos de impresión para obviar ese hecho y cobrar igual. Eso pasa, sobre todo, con sellos partidarios no muy difundidos. 

Pequeña fortuna

Solo en la provincia de Buenos Aires cada frente recibirá más de 16 millones de pesos para imprimir boletas en las PASO. Son 25 los frentes y partidos que recibirán 16.897.008 pesos. En total son 422.425.200 pesos solo para imprimir las boletas de las primarias en ese distrito. En Córdoba, por ejemplo, son 51.604.267 pesos para las 13 listas. En la Ciudad de Buenos Aires casi 48 millones para las 14 listas. 

La lista sábana que habrá en Mendoza.

Mendoza es especial porque se votan las categorías de diputados y senadores nacionales, por lo que el aporte es doble. En total se transferirán 30.631.760 pesos. Cada una de las 8 fuerzas políticas que se presentan recibirá casi 4 millones de pesos de la Dirección Nacional Electoral solo para imprimir las boletas de esas categorías. Luego se le suma el valor que la Provincia aporta para financiar el resto de la lista. Es decir, los candidatos a senadores provinciales, diputados provinciales y concejales. Con un agravante; pues hay listas colectoras y cada agrupación tiene diversos grupos adherentes. Por eso el costo final es mucho más elevado. 

Hay provincias que tienen boleta única y, en el caso de las elecciones provinciales, evitan ese gasto, además de tener un mejor sistema de elección. Es lo que pasa en Córdoba y Santa Fe. Esos sistemas electorales han sido elogiados, pero tampoco son perfectos y tienen complicaciones. Es lo que va a pasar ahora en Rosario, por ejemplo, por la cantidad de pre candidatos a concejales: las boletas tienen un tamaño enorme. 

La enorme boleta de Rosario. 

Esa idea se intentó nacionalizar, pero no prosperó. El uso de la boleta sábana tiene más que ver con la mecánica interna de captación del voto y arrastre, que por alguna virtud democrática. Por eso, por ejemplo, también se evita que las categorías vayan separadas, aún en el caso de listas adherentes o colectoras. La idea es "lograr arrastre" de los candidatos más conocidos al resto. 

Además de los gastos de impresión de boletas, la Dirección Nacional Electoral transfiere aportes extraordinarios para la campaña.  Ahí los montos son distintos porque dependen del caudal electoral de cada fuerza. En la Provincia de Buenos Aires el Frente de Todos, por ejemplo, recibirá 17.240.834 pesos. Ese valor, que es el más alto, no es tan representativo respecto a lo que cuesta en realidad una campaña electoral. 

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