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Las insólitas “ideas” de la candidata principal del kirchnerismo

La principal candidata del Frente de Todos tuvo dos propuestas de arranque en la campaña. Una no corresponde por la instancia. La otra, es un retroceso y un golpe a la producción.
Foto: Twitter (@vtolosapaz)
Foto: Twitter (@vtolosapaz)

La candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires del Frente de Todos, Victoria Tolosa Paz,  rápido y con convicción vehemente, lanzó dos propuestas. Las ideas generaron sorpresa y reacción en contra de varios dirigentes, candidatos opositores y también de entidades empresarias.

Planteó y desafío a debate, apenas iniciada la campaña, a los primeros candidatos de las diversas fuerzas políticas. Resulta extraña la propuesta, pues se trata de las PASO, donde en varios partidos o coaliciones políticas hay contienda interna. Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires el frente Juntos compiten tres listas diferentes. Una encabezada por María Eugenia Vidal, otra por Ricardo López Murphy y la tercera por el exministro y secretario de Salud Pública, Adolfo Rubinstein.

En esta instancia de PASO el debate se debería dar entre los diversos postulantes por la misma agrupación, para que los electores tengan claro que los diferencia, aún en su misma matriz ideológica. Una vez establecidas las candidaturas definitivas sí resulta lógico, necesario y es enriquecedor un debate entre todos los aspirantes electivos. Resulta apresurado, de cierto desconocimiento y con aire a operación marketinera, el estentóreo desafío de la kirchnerista Tolosa Paz. No es este el tiempo de debate. Sí el de la elección general.

Más impuestos

En simultáneo y subida al atril “pseudo progre” recaudatorio, anunció que su primer desvelo será un proyecto de ley de incremento impositivo para las empresas importantes o grandes y para las personas de fortuna, en favor de las pymes y de los desposeídos o personas en situación crítica de pobreza o indigencia. Más impuestos en un país devastado por la voracidad fiscal. Este último año y medio populista incorporó más y nuevos tributos a la larga lista existente y agregó presión impositiva a la menguada producción.

La carga impositiva sigue en aumento. 

Insistir con la creación de nuevos instrumentos fiscales extractivos a la actividad productiva devastada y tratar de reiterar el inconstitucional impuesto a las grandes fortunas inventado por el diputado banquero marxista Carlos Heller y hecho propio por el millonario Máximo Kirchner, aparecen como de alta inconveniencia en el estado actual de la economía.

Con niveles paupérrimos de inversión, con fuga y caída de empresas, en medio de la pandemia recesiva y con un marco de elevada inflación y desocupación, trasladar mayor carga y peso fiscal a la actividad privada resulta un desvarío no entendible y errado. Estrujar más a una actividad comercial y productiva menguada, para alimentar un leviatan inútil, en pos de pymes y desvalidos, es sólo una proclama populista, demagógica y de consecuencias previsiblemente graves.

Por el contrario, no se debe agobiar más a quienes intentan sobrevivir, apuestan a invertir y generan empleos y ya pagan innumerables impuestos. Desafortunadas son las propuestas e ideas tempranamente planteadas por la candidata populista. Hubiera bastado que estudiara con seriedad y responsabilidad la realidad de la economía nacional y el nivel de inversión casi nulo, para que desechara ideas erradas.

No es tiempo de debate general el de las PASO y no se puede seguir asfixiando más la producción con la alocada idea de creación de nuevos  tributos.

Tiempo de elecciones, tiempo también  de vacuidades y dislates.