La dura interna entre Juan Grabois, Máximo Kirchner y La Cámpora que sale a la luz

La dura interna entre Juan Grabois, Máximo Kirchner y La Cámpora que sale a la luz

La Cámpora y el kirchnerismo duro dejaron afuera de las listas a Juan Grabois y sus allegados. El dirigente de la UTEP no se quedó callado.

José Luis Jacobo

José Luis Jacobo

En toda coalición hay diferencias. La construcción de consensos es siempre un trabajo complejo. Y, en la construcción de poder, aún más. La interna entre La Cámpora y Juan Grabois, el integrante del Dicasterio papal, se hace pública en duros términos.

Todo vino a cuento de la conformación de las listas del Frente de "Algunos" Todos en donde la organización que tiene por figura central a Máximo Kirchner dejó fuera de juego a los representados por Juan Grabois. No es poco lo que está en juego y, aunque la Iglesia haga como que no está en el escenario, juega fuerte.

La designación de dirigente social al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano es una definición de alto perfil que expone la confianza del Papa en su persona. La marcha que a coro cuestionaron los excompañeros de ruta Jorge Lanata y Horacio Verbitzky, se inició en la parroquia de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, venerado por Jorge Bergoglio.

No es el único simbolismo que aúpa a Juan Grabois: el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea, llamó el domingo a los precandidatos electorales a pensar en las “necesidades reales” de la gente y a no incurrir en “formas mezquinas e inmediatistas” de campaña, sino a optar por “la grandeza de la política”. Agregó un sesgo peculiar: “Ha comenzado la campaña electoral y hemos escuchado insultos, descalificaciones, y una suerte de guerra por quien aniquila primero al otro”, para luego sostener que “hay un abandono enorme sobre los problemas reales, sobre la gente concreta”.

Se trata de la misma “gente concreta” que el líder de la UTEP dice representar. En su extenso soliloquio al respecto de la posición de Horacio Verbitsky y Lanata, el dicasterión Juan Grabois no siguió la prédica piadosa del Obispo. En lenguaje zafio, señaló en referencia al vacunado VIP Horacio Verbitsky: “Siempre fuiste un botón, delator y traficante de información”. No se quedo ahí, agregó: “Se tienen que lavar la boca antes de hablar de nosotros, burócratas de la política, ustedes inmorales, ustedes vendidos y coimeros”. Respuesta insultante y para nada piadosa.

Las organizaciones que marcharon manejan una inmensa masa de dinero que fueron acumulando desde el gobierno de Mauricio Macri a través de Carolina Stanley. Los popes del movimiento Evita, Fernando Navarro, y Emilio Pérsico, administran millones en nombre de los desposeídos.

Quienes están fuera de ese ámbito, denuncian que existen presiones para el reparto de planes y elementos de ayuda alimentaria. Salir de esta prisión política de poder es un camino necesario de recorrer.

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