La pelea por los cargos: el kirchnerismo, con todos a la cancha

La pelea por los cargos: el kirchnerismo, con todos a la cancha

Los ministros y funcionarios del Gobierno nacional lanzados para ser candidatos a diputados nacionales se niegan taxativamente a eso. El presidente Alberto Fernández no quiere saber nada pero todos los días recibe un pedido nuevo. Cómo los intendentes, Kicillof, Massa y Kirchner juegan día a día.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Sin candidatos aprobados pero con varios listos para ser ratificados, el Frente de Todos de la Provincia de Buenos Aires está trabajando activamente para aparecer como el gran hacedor en el medio de la pandemia y las dificultades económicos producidas por los cierres de actividades productivas. No reconocerán, ni bajo tortura, que hayan cometido errores de implementación en muchos temas de alta sensibilidad social.

En la reunión de los lunes de la mesa política bonaerense, la única que importa para el oficialismo, que ayer se realizó en Olivos pero con la ausencia del presidente de la Nación, Alberto Fernández, el gobernador Axel Kicillof trató de explicar cómo los aumentos dados en muchísimos sectores económicos, fundamentalmente estatales, que se recibirán en tres tramos durante el año en curso un aumento del 40%, repercutirán en la economía. 

Eso, más la vacunación, cuya campaña considera "exitosa", sirvió para animar una mesa donde no reina, desde hace tiempo, el optimismo. La preocupación pasa, fundamentalmente, por el área geográfica en el que el kirchnerismo dominó hasta ahora, el Conurbano bonaerense, hoy atravesado por cientos de locales y negocios vacíos, actividades productivas absolutamente desparejas y la situación de los que quedaron sin trabajo con ingresos que no le alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.

En la reunión no se habló de candidaturas. Esto se hace de manera individual o grupal, pero no en este tipo de encuentros. Al menos no se hace con la profundidad necesaria, por ahora. Sólo empiezan a aparecer garabatos primarios sobre la distribución que tendrán los diferentes miembros del Frente de Todos en las listas de candidatos nacional y provincial.

Tal cual había adelantado MDZ hace un mes, la campaña estará vinculada con las posiciones más radicalizadas del espacio, a través de Cristina Fernández de Kirchner, quien no dudará en estar en los actos donde lo pida el gobernador Kicillof. Mientras tanto, Sergio Massa llamará a trabajar para "erradicar los planes e incorporar a la gente al mercado formal de las actividades económicas", y de los intendentes con Gabriel Katopodis y Jorge Ferraressi, para obras y viviendas

Justamente, Katopodis es uno de los que está resistiendo las incipientes indirectas que le mandan dirigentes de todas las corrientes para que encabece la lista de diputados nacionales. No lo hará, al menos hasta que algo pase y tenga que rever su actual decisión de quedarse en Obras Públicas de la Nación.

Lo mismo sucede con Santiago Cafiero. El hombre "síntesis", pero con más cercanía aún al presidente Fernández, no quiere saber nada en ir como candidato. Hace dos años era una fija, se pensaba en un oficialismo con la economía acomodada, o cercana a eso, y sin pandemia. Pasaron cosas.

Desde el inicio de la gestión, cuando por un hecho menor, comparado con muchísimos otros que pasaron después, Alejandro Vanolli se fue del Anses, todo quedó claro. Cada ficha que se movía había un ultra kirchnerista para la función. Pasó con él, siguió con María Eugenia Bielsa, en Vivienda, siguió con Marcela Losardo, en Justicia, y nadie quiere ni pensar quién podría reemplazar a Katopodis o Cafiero si ellos se van de donde están. 

Por otra parte, Massa no pudo resistir su idea inicial de continuar con el aeropuerto de El Palomar abierto para vuelos comerciales ni tampoco pudo sostener una licitación inmediata para la Hidrovía. No obstante, pudo sobrellevar su rol de "representante de la ancha avenida del medio" reclamando modificaciones a los ajustes que le hicieron a los monotributistas y aumentando el piso mínimo desde donde se descuenta el impuesto a las Ganancias. 

Más allá de estos aspectos, todos los oficialistas de la Provincia de Buenos Aires confían en su valor más absoluto. La unidad. "Es de lo poquito que nos queda", reconoció un intendente en diálogo con MDZ. Esa fortaleza armada para salvar la elección bonaerense, que suponen ganará el oficialismo, por "cinco o seis puntos", lejos del 14% que consiguieron en 2019 en la Provincia.

Kicillof, por su parte, también tiene intensiones de renovar o airear su gabinete. Los que más chances tienen de ingresar a una lista de legisladores son Federico Thea, como senador provincial por la sección noroeste del Conurbano o Teresa García. El Secretario General de la Gobernación, ex rector de la Universidad de José C, Paz, es de su máxima confianza. La ministra de Gobierno, en cambio, es una kirchnerista de primera hora y puede llegar a ocupar el lugar femenino de la lista. "No soy cupo, soy dirigente", dice, aunque su nominación ayudaría a los intendentes que quieren poner ahí a dos hombres. Gustavo Sooz, de Merlo, y Luis Vivona, de Malvinas Argentinas, ambos candidatos a la reelección. 

García también podría ir como diputada nacional, al igual que Carlos Bianco, actual jefe de Gabinete, y Nicolás Kreplak, viceministro de Salud. Todos con el sello de Kicillof en el pecho para no confundirse con La Cámpora.  

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