El drama de "no ser conquistador" atraviesa a Juntos por el Cambio
"Horacio no es un conquistador...Él va a negociar hasta el final para evitar la pelea", le dijo a este periodista un muy importante dirigente político que trabajó con él hace mucho tiempo y que ahora debe volver a negociar casi cotidianamente. Algo parecido, pero con otras palabras, deslizó uno de los más confiables colaboradores y armadores políticos de María Eugenia Vidal en su grupo de Territoriales bonaerenses. "A veces elije pagar mucho más caro para terminar la discusión".
Esta última frase tiene que ver con la aún no resuelta negociación con Jorge Macri, el intendente de Vicente López que sigue cumpliendo su parte del acuerdo de no "mediatizar ni operar" lo que charla desde hace quince días con el jefe de Gobierno porteño, Rodríguez Larreta. Y por ahora sigue dando argumentos para que el presidente del PRO de Capital, Diego Santilli, no sea cabeza de lista bonaerense.
Los "territoriales", el sector político que se armó en torno de María Eugenia Vidal creen que haber sido el primer grupo que se mostró predispuesto a trabajar por lo que pedía Rodríguez Larreta en CABA y Provincia los hace merecedores de un lugar de mayor privilegio en todas las listas de candidatos, ya sea a nivel nacional como en la legislatura bonaerense.
Fueron ellos los que tuvieron que soportar, al inicio, las llamadas y las sugerencias, no siempre amables, de los intendentes que armaron el Grupo Dorrego. Alguno de los que hacían esos pedidos ahora trabajan con ellos en el intento de convencer a Jorge Macri que deponga su actitud, que no es propia, sino que representa, también, a varios dirigentes del interior y detiene, por ahora, la posible partida de Joaquín De la Torre de Juntos por el Cambio.
"Nos decían que nosotros no podíamos armar esto, que debíamos dejar a los verdaderos territoriales, los intendentes, el manejo de la Provincia... Bueno, ahora nosotros tenemos tanta importancia como ellos", se jactó uno de los que nunca dejó de trabajar para la gobernadora y recibió, en su distrito, a Santilli en varias oportunidades. Y en esta nueva fortaleza que le dio el destino remata. "Fueron ellos (por los jefes comunales de PRO) los que apenas perdimos reclamaban para ellos la conducción de la política bonaerense".
"Ponían nuevas condiciones y si bien decían que Vidal era la que mejor medía y la que nos ordenaba, también eran los que pretendían condicionar todo y que ella viniera sólo como la frutilla de un postre en el que nosotros no metíamos ni un ingrediente", remarcó a MDZ este exfuncionario vidalista.
La irrupción de Facundo Manes puso un elemento que el PRO se negaba a contemplar mientras recrudecían las operaciones mediáticas. Tampoco creen que quiera meterse al "barro de la política" y que quiera competir. Se equivocan. En algunos pasajes de sus encuentros se muestra tan molesto con sus aliados de Juntos por el Cambio que con el oficialismo.
Ayer se juntaron, a la noche, Gustavo Posse con Manes. Fue a solas y no trascendieron detalles del encuentro. Pero los acuerdos alcanzados en la Convención partidaria, donde se integraron de acuerdo al resultado electoral de la interna de marzo a los dirigentes que representaban a la oposición e Maximiliano Abad, dejó mucho más a mano la unidad radical.
Jorge Macri es el que trata de explicar la importancia de contener al Peronismo Republicano dentro de Juntos por el Cambio al tiempo que insiste en la unidad como factor esencial para ganarle al Frente de Todos bonaerense. Todos creen que su capacidad negociadora lo hará salir tras el acuerdo como un ganador. "Es que Horacio siempre paga de más para evitar rupturas", decía el territorial. ¿Pasará?...
El vidalismo, que ya sabe que su principal dirigente será candidata porteña, pide que en Provincia se realicen, si no hay acuerdo, internas PASO de la manera más clásica y con un piso del 25% para que los derrotados se incorporen a la lista definitiva. Además, desechan que haya posibilidad de cruces y unidad entre los que defienden a Santilli y los de Manes y Macri. Quieren que nadie "se enganche del otro" a nivel distrital ni seccional.
En el último se discuten los concejales y consejeros escolares que dependen de los intendentes. En el segundo tramo, los legisladores provinciales. "Ni X ni Y. Vamos con i, sino es un chiste", reclaman los "territoriales". "Y" representa la pelea en los tramos nacional y provincial de las listas pero con unidad en el ámbito municipal. "X" que haya dos listas nacionales y locales, pero con unidad en el ámbito bonaerense. Y la "i" es una sola lista para todos los que quieren a un candidato y compitan con los que prefieren al otro.
Mientras esto se resuelve, ahora al jefe de Gobierno porteño le apareció una nueva preocupación. La resolución judicial que atañe a Mauricio Macri y su manejo en el Correo Argentino más la aparición de la denuncia contra el exintendente Nicolás Ducoté, de Pilar, son parte de lo que suponen será un "aperitivo kirchnerista" de otras denuncias sobre las que tendrán que responder en campaña.


