Guiño de Alberto Fernández para que Suarez pueda avanzar con Portezuelo

Guiño de Alberto Fernández para que Suarez pueda avanzar con Portezuelo

El presidente le dijo al gobernador que es de "sentido común" avanzar con la obra en el Sur, que está cuestionada por La Pampa. Se abrirá otra negociación con la provincia vecina mientras se avanza con la licitación. Por qué el rol de Impsa es fundamental en esta historia.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Rodolfo Suarez recibió por parte de Alberto Fernández un guiño importante para avanzar con la licitación de Portezuelo del Viento, en el marco del rescate de la empresa IMPSA que ejecutaron de manera conjunta la Nación y la provincia la semana pasada.

El conflictivo tema que está en manos del Presidente (tiene que laudar a favor o en contra de la construcción del dique en el marco del Comité Interjurisdiccional del Rio Colorado) fue abordado por ambos en un tramo de la última visita del mandatario nacional a Mendoza concretada el jueves. Allí Alberto le confió al gobernador que su intención era destrabar desde el punto de vista político la obra a través de un acuerdo con La Pampa y que era una cuestión de “sentido común” avanza con el proyecto.

“¿Cómo no voy a querer hacer una obra para la generación de energía o que almacene agua? Es una cuestión de sentido común”, le expresó el presidente a Suarez, en un tramo de esa conversación en donde se decidieron los pasos a seguir. Mendoza y La Pampa buscarán otra vez la posibilidad de un acuerdo que podría incluir la alternativa de que la provincia vecina participe del manejo de la presa. Eso ya lo planteó Mendoza, aunque con la condición de que desde acá “se maneje el grifo de Portezuelo”, es decir, que sea quien en definitiva realice el manejo del agua.

También se habló durante ese intercambio entre Suarez y Fernández de la alternativa de que los pampeanos participen a futuro del negocio de la generación de energía hidroeléctrica. Y aquí ora vez los condicionamientos mendocinos: siempre y cuando aporten para la construcción de la obra. “Avancemos, le dijo Alberto al ministro del Interior, Wado de Pedro, presente en ese encuentro. “Pero hagámoslo sin tanto ruido”, instruyó el presidente.

Cuestión de costos 

El Gobierno está a la espera de una instancia clave en el proceso de licitación de la mega obra en el Sur: Malal Hue, el único consorcio oferente encabezado por la empresa china Sinohydro pero liderado en Mendoza por Impsa, está elaborando una mejora de oferta porque dentro de las seis alternativas que presentó, la mayoría de ellas superan ampliamente el presupuesto establecido que ronda los USS 1.023 millones. Fuentes oficiales confiaron a MDZ que ejecutivos chinos de alto nivel de la empresa oferente se encuentran desde hace semanas en Mendoza elaborando esa propuesta que será clave para el futuro de una licitación en la que la administración de Suarez apuesta todo.

Impsa es un engranaje fundamental. Y que se construya Portezuelo es vital para el sostenimiento de una empresa que fue insignia de la provincia durante décadas, pero que terminó dependiendo del aporte de capitales por parte del Estado en más de U$S 20 millones para poder sostenerse en pie. Para que la exmetalúrgica de Enrique Pescarmona funcione a futuro no se necesita otra cosa más que ganar licitaciones importantes a nivel provincial, nacional e internacional.

En la actualidad, el único proyecto fuerte que tiene en carpeta es el aporte de las turbinas para Portezuelo y la finalización de un contrato para aportar más de una docena de turbinas para Yacyretá. En diseño está el desarrollo de energías renovables y la posibilidad de trabajar con el Ejército Argentino en la fabricación de tanques. Y no mucho más. La empresa necesitará sostienen, de al menos dos años de trabajo en licitaciones locales para, recién ahí, salir a competir nuevamente al mundo.

Hace poco más de un lustro que Impsa no participa de licitaciones en el extranjero y ahora la apuesta es a que, con el respaldo del gobierno nacional y de Mendoza detrás, las garantías para ganar proyectos internacionales aumente.

Suarez acudió al rescate de la empresa convencido de que, si la provincia o el gobierno nacional no aparecían en escena, Impsa directamente bajaba la persiana. En la negociación con el el ministerio de producción que conduce Matías Kulfas, Mendoza se fijó al menos tres condiciones que sostiene haber cumplido. Una de ellas es que los aportes que se realizaron desde aquí, unos U$S 4 millones, sean devueltos por la Casa Rosada a través de Adelantos del tesoro Nacional. El otro, casi una obviedad, era que la empresa rescatada mantuviera sus operaciones en Mendoza y el tercero fue que la provincia (ni la Nación en ese sentido) resultaran solidarias con el pago de la deuda de la empresa.

Este último punto, fue cuestionado por el diputado nacional Omar de Marchi. Impsa ya renegoció con sus acreedores el pago de su deuda, fundamentalmente un vencimiento en diciembre pasado de U$S 150 millones que pateó hasta 2025 (intereses) y 2028 (capital). "Impsa debe más de 550 millones de dólares. Los acreedores tenían hasta ahora el 65% de las acciones. En lugar de generar condiciones para conseguir inversores privados, le entregan la empresa al gobierno. Así se aseguran cobrar su deuda, sin riesgo. Mejor negocio imposible", criticó De Marchi. Desde el gobierno aseguran que , en caso de incumplir a futuro, la empresa será sometida a todos los procedimientos de quiebra sin que sea el Estado quien se deba hacer cargo de esa deuda.

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