La desesperación de un empresario frente a la falta de recursos en medio de la pandemia

La desesperación de un empresario frente a la falta de recursos en medio de la pandemia

Osvaldo Rofrano es el gerente de la única empresa mendocina autorizada a la venta de oxígeno medicinal. Asegura que está "contra las cuerdas".

MDZ Sociedad

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A más de un año del inicio de la pandemia, varias empresas e industrias debieron reinventarse y otras, relacionadas a la sanidad intensificaron su producción. En este último grupo se encuentra Gases Aconcagua, una empresa mendocina instalada en Luján de Cuyo que provee oxígeno medicinal un insumo indispensable para el tratamiento del coronavirus.

El rubro sintió un fuerte incremento de su demanda, se estima que alrededor del 40%, pero esta suba provocó la escasez de insumos y recursos.

“Estamos en una situación desesperante porque oxígeno no falta, lo que escasean son los recursos”, dijo el director de la empresa Osvaldo Rofrano a Mdz.

Gases Aconcagua., que también vende todo tipo de gases industriales, es la única proveedora provincial autorizada a la comercialización de oxígeno medicinal. Esto significa que compite directamente con tres multinacionales que abastecen al país.

“El problema es que estamos colapsados. Desde que comenzó la pandemia, hace más de un año, se incrementó la demanda pero estamos en un momento en el que no podemos proveer todo lo que desearíamos porque tenemos faltante de recursos, de materiales”, explicó.

La empresa tiene 10 empleados, algunos de los cuales se encuentran aislados y no se pueden reemplazar. Asimismo, en la actualidad no cuenta con accesorios básicos para proveer oxígeno.

“Tenemos faltante de accesorios, mascarillas, reguladores, válvulas”, graficó y aseguró que en parte de debe a los tiempos de las importaciones que se extendieron durante la pandemia y a la falta de colaboración de los gobiernos.

Rofrano explicó que muchos materiales deben traerlos de Taiwán o la India y debido a la situación epidemiológica de los países, una entrega podría demorar más de cinco meses.

Por otro lado, asegura que no recibe ningún tipo de ayuda estatal.

“No contamos con ningún tipo de subsidio. A lo único que podemos acceder es a créditos, pero ya estamos completamente endeudados”, agregó.

Al problema de los plazos de la importación se le suma el del dólar.

“Compramos con un dólar a 74 y terminamos transfiriendo a 95, y eso hace que los costos sean altísimos”, dijo y agregó “además nos ponen muchas trabas para importar y los proveedores de Buenos Aires aumentan de manera sideral los precios”.

Estoy contra las cuerdas y es una situación crítica donde todos los días ves gente que muere y uno desde su lugar no puede hacer nada para ayudar”, sostuvo.

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