La mayoría silenciosa pone en crisis a Macri y a Cristina Kirchner

La mayoría silenciosa pone en crisis a Macri y a Cristina Kirchner

El gobernador Axel Kicilof y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tuvieron un fin de semana bastante aciago. Sin embargo, las posturas son diferentes. Mientras el primero cree que lo mejor es seguir con más kirchnerismo, Rodríguez Larreta está reviendo algunas ideas.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

El oficialismo nacional ya se puso en marcha para “ganar por un voto”. Diferentes dirigentes albertistas como funcionarios del gobierno de Axel Kicillof han expresado esta idea en diferentes apariciones periodísticas mientras que Juntos por el Cambio sigue envuelto en el drama de acomodar varios jarrones en una misma mesa ratona.

El jefe de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, expresó el sábado, en el diario Perfil, que “ganar por un voto también sirve”. Él sabe que no es para nada lineal y que un empate técnico en el principal distrito electoral del país y nueva cuna política del kirchnerismo dejaría en precaria situación a la alianza gobernante.

Días atrás, por Radio Provincia, el secretario presidencial Fernando “Chino” Navarro, antiguo armador de Florencio Randazzo con el Movimiento Evita, también dijo textualmente lo mismo que Bianco. Hay una tendencia.

En cuanto a la oposición, la novedad más importante es la ratificación del anticipo brindado por MDZ hace diez días, cuando puso en duda que María Eugenia Vidal sea candidata en la Ciudad de Buenos Aires. La única manera que esto suceda es que Horacio Rodríguez Larreta desista de su intención de imponer a Diego Santilli en lo más alto de la lista de diputados nacionales por la Provincia.

Según el consultor Jorge Giacobbe, “no es una buena decisión si Vidal decide ser candidata en la Ciudad. Esa es una elección ganada, con un nivel aproximado al 50%. Pero el corazón de la pelea de todo el espacio es la Provincia de Buenos Aires, y ella, en la Provincia, es considerada bien, se la ve bonaerense…”

“¿Cuál es el riesgo? Es que ella está pensando que puede perder, por dos o cinco puntos, pero lo más importante es que ella debe encarar la campaña en el corazón electoral del kirchnerismo, en el distrito donde más anclaje tiene hoy… Fue gobernadora de la Provincia”, opinó el consultor, y agregó que “si yo le tengo que decir que hacer, es volver a presentarse en Buenos Aires, plantar bandera, y dejar en claro que no estás especulando con ganar o perder una elección. No se puede perder e irse”.

Según todos los sondeos de opinión que se analizan en la Provincia de Buenos Aires, todo se reduce a saber cuánto alcanzará el voto anti K, que es muy mayoritario, pero que no unifica en una misma lista su caudal electoral.

Entonces, como ha venido pasando desde hace más de una década, se empieza a analizar la “variante Randazzo (Florencio) con mayor intensidad, y como viene reclamando Joaquín De la Torre, “sin un peronismo que divida al kirchnerismo es poco probable derrotarlo”.

El ex intendente de San Miguel y ministro de Vidal está “esperando que ella me diga lo que todo el mundo sabe”. Es decir, que le informe cuál será su postura ante las próximas elecciones. Él pretende que ella encabece en la Provincia. Ella duda ahora más que hace quince días, cuando ya había armado las valijas políticas para irse a Capital Federal.

La presencia de la no anunciada candidatura de Facundo Manes por el radicalismo también ayudó a que el PRO tomara nota que no era el partido hegemónico en Juntos por el Cambio. Sus desencuentros, fundamentalmente por querer “solucionar” un problema donde no lo había, con la candidatura de Santilli, los desnudó.

Y el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta también lo notó cuando, el viernes, en Olavarría, se anotició con Jorge Macri allí presente que eran más los que tenían una mirada bonaerense más que porteña para organizar la oposición en la provincia. Que el intendente de Vicente López haya ido, y que todos aceptaran su visión, es un mensaje que el alcalde tomó y meditó en todo el viaje de vuelta.

Como dijo un intendente del Conurbano, “Horacio debe saber que es nuestro candidato a presidente, pero que también tenemos que encontrar acuerdos sin dejar heridos para el futuro porque eso es lo que nos mantendrá en carrera”.

En cuanto al peronismo kirchnerista de la Provincia de Buenos Aires, que el sábado realizó una exitosa experiencia virtual cuando convocó a unos ochocientos congresales partidarios, este avance tecnológico no salvó que las discrepancias subsistan y se agraven por la falta de confianza.

Todos juegan a la unidad, y en base al discurso de Máximo Kirchner, es la mayor fortaleza que tienen para presentar en las próximas elecciones. Pero como ninguno de los sectores en pugna, ni La Cámpora ni los intendentes han podido concretar ninguno de sus anhelos... todo está en el aire para el futuro.

Los seguidores del Instituto Patria saben que una radicalización de la campaña y una mayoría visible en las listas haría que florecieran “miles de traidores”, a los que nunca encontró Mario Ishii, intendente de José C. Paz. Los jefes comunales quieren una prenda de amor verdadera, y tiene que ver con la posibilidad de ser reelectos nuevamente, algo que ahora pasó para diciembre.

En ese zoom, en que sobresalió el contrapunto con el insurrecto Fernando Gray, a quien nadie de los presente acompañó ni siquiera con un comentario alusivo, Kicillof se puso a disposición para recorrer, nuevamente, toda la Provincia para hacer campaña.

Lo que tampoco nadie se atrevió a decir es que muchos de los participantes, funcionarios y secretarios del gobierno nacional, lo tienen medido y su imagen es inferior al del presidente Alberto Fernández y un conjunto de dirigentes “moderados” del Frente de Todos, entre los que sobresalen Martín Guzmán, Gabriel Katopodis, y la mayoría de los intendentes, líderes territoriales hoy con poca posibilidad de futuro.   

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