Suarez, Anabel y un diálogo necesario aunque improductivo por ahora

Suarez, Anabel y un diálogo necesario aunque improductivo por ahora

El gobernador y la senadora se reunieron en Casa de Gobierno. La referente opositora le presentó un plan de acción para manejarse en la pandemia, que el Ejecutivo no tomará en cuenta. Las argumentaciones técnicas y , sobre todo, políticas por las cuáles Suarez rechaza la iniciativa.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

El escenario de pandemia y la crisis política que atraviesa a la dirigencia en Mendoza, fue el marco en el que este miércoles se reunieron Rodolfo Suarez y la principal referente opositora, Anabel Fernández Sagasti. Un encuentro necesario en el contexto actual, aunque improductivo por el momento.

La iniciativa la tuvo la senadora nacional y el gobernador la recibió sin dar muchas vueltas en Casa de Gobierno. Sagasti concurrió con el objetivo de presentarle a Suarez una “idea para darle marco institucional y científico a lo que viene de la pandemia”, La respuesta demoró unas horas en aparecer, aunque de manera extraoficial se conoció que el gobierno descartará la iniciativa.

La propuesta del peronismo mendocino fue establecer una serie de criterios para administrar la crisis sanitaria en la que Mendoza está sumergida como consecuencia de lo que marcan los números: la provincia logró contener la suba explosiva de casos de coronavirus diarios que se pronosticaba para finales de abril y principios de mayo, pero los contagios se amesetaron en una cifra demasiado alta como para que el sistema de Salud pueda dar respuesta suficiente.

"La idea- explicó Fernández Sagasti en una conferencia de prensa que brindó en la Legislatura luego del encuentro con Suarez- es establecer parámetros claros en la provincia como hicieron por ejemplo en Alemania. Si se superan esos parámetros, se toman medidas. Eso brinda previsibilidad sobre las acciones y lo que puede llegar a suceder si los contagios aumentan".

En ese sentido, presentó un plan que fija varios ejes para la toma de decisiones que estén sujetos al nivel de contagios de los últimos 14 días, al porcentaje de ocupación de camas y a la cantidad de contagios cada cien mil habitantes. Además establece una regionalización de la provincia en cuatro zonas y un agregado sobre la discusión fuerte a nivel nacional, en la que Mendoza interviene, acerca de la conveniencia o no de mantener la presencialidad en las aulas en este momento crítico. Lo que propone Anabel al respecto, es la posibilidad de que los padres puedan optar por la modalidad virtual, en caso de que consideren que está en riesgo la salud de sus hijos.

El encuentro, del que también participó el intendente de Maipú, Matías Stevanato, fue cordial y sirvió para bajar tensiones del fin de semana pasado en donde Suarez criticó fuerte a Alberto Fernández por haber buscado imponer la virtualidad en las escuelas. Y Anabel, por su lado, le dijo al gobernador que, durante su discurso anta la Asamblea Legislativa, lo había notado “desorientado”.

Pero en medio de esa cordialidad, Suarez dio la pauta de que no tomará la propuesta opositora. Y por varios motivos. El primero que argumentó fue que consideró “poco seria” la aplicación de un plan al estilo alemán, cuando lejos está la Argentina (y la provincia) de esa realidad. “En Alemania la crisis sanitaria producto de la pandemia es fuerte. Pero nosotros le sumamos, a esa crisis desatada por la epidemia, nuestra crisis política, la social y, por supuesto, la económica. La situación es incomparable”, descargaron en Casa de Gobierno.

Por otro lado, y en cierta medida ya lo anticipó el gobierno el sábado cuando objetó el DNU firmado por Fernández, ciertos parámetros que fueron tomados en cuenta por la Nación ( y que Sagasti replica en su proyecto) son inaplicables en Mendoza. Y otros que están incluidos en el plan del peronismo, sostienen, ya se están registrando a través de la información que día a día recoge el Sistema Integrado de Información Sanitaria (SISA) para las estadísticas del coronavirus en el país.

Pero, sin embargo, el punto central del rechazo es político. Suarez leyó que el pedido de reunión y la propuesta posterior presentada por Sagasti en el medio de la crisis sanitaria, responde a disputas electorales internas dentro del peronismo. O en otros términos: el gobierno está convencido de que Anabel reaccionó, luego de que el intendente de San Rafael, Emir Félix, apostara fuerte con su pedido de suspensión de las clases presenciales en su departamento. “Esto es electoral. Cuando vieron que Félix hizo esa movida se apuraron para presentar algo. Nosotros no vamos a caer en esa trampa”, descargaron.

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