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Cuarentena intermitente y vacunación: lo que viene después del 30 de mayo

Tras el confinamiento estricto de 9 días, el plan del gobierno es avanzar con cierres durante el fin de semana y continuar con una vida protocolizada de lunes a viernes.

Lo que todos se preguntan en Argentina es qué va a suceder después del 30 de mayo, la fecha en la que terminan los 9 días de confinamiento estricto dispuestos por el gobierno nacional. 

El plan de la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, es avanzar con la aplicación de una cuarentena intermitente, algo que ya había sido propuesto por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en 2020.

Abrir, cerrar, vacunar y luego repetir el proceso sería el plan del gobierno, que se basa en el aislamiento y la vacunación más que en el testeo y el control de actividades.

Los gobernadores tendrán un rol clave a la hora de hacer cumplir las reglas. El DNU publicado el viernes pasado puso en práctica una prueba piloto para determinar si es sostenible el cierre estricto para los fines de semana. La idea es aplicar una Fase 1 durante el sábado y el domingo y mantener una vida "protocolizada" de lunes a viernes, con restricciones en los encuentros sociales, la principal fuente de contagio.

El decreto comprende 3 fines de semana de confinamiento estricto, una semana de cuarentena dura y una segunda semana con las mismas restricciones que había antes del decreto. 

La idea de cerrar los fines de semana está siendo analizada por el gobierno, pero no está definida. La aplicación de la cuarentena intermitente depende de la eficacia que tengan las medidas que se dispusieron.

El presidente Alberto Fernández busca lograr un equilibrio en la circulación mientras avanza el proceso de vacunación. Para definir los pasos a seguir aún falta conocer el impacto de las últimas restricciones y saber si surtieron efecto o no.

Fernández por ahora está conforme con el cumplimiento de las medidas. La circulación bajó exponencialmente durante los últimos 3 días y los controles se multiplicaron en todo el país. El mandatario trató de tomar medidas equilibradas luego de que el grupo de expertos que lo asesora le planteó la necesidad de una cuarentena estricta durante 21 días seguidos.

El presidente sabe que la economía argentina no aguantaría un cierre severo extendido en el tiempo, por lo cual avanza con el plan de restricciones intermitentes. Fernández incluso desmintió la posibilidad de extender el confinamiento la próxima semana. Por ahora el gobierno no planea incumplir el último anuncio presidencial y el decreto vigente.

En el gobierno siguen también siguen muy de cerca el aumento de la ocupación de las terapias intensivas. Las restricciones impuestas el último jueves fueron para evitar un colapso sanitario. En los últimos siete días el promedio de casos diarios de COVID-19 subió un 33 % en el interior del país. En el mismo período en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires subieron un 10% y un 19%, respectivamente. 

Además, en Casa Rosada miran con mucho entusiasmo el mes de junio. Según la información que tienen respecto a la llegada de vacunas, podrían contar con una gran cantidad de dosis -más de 5 millones mensuales- y dar un salto importante en el operativo de vacunación.

El objetivo más próximo es poder tener a todos los grupos de riesgo vacunados, con una sola dosis, antes del 21 de junio, día en que comienza el invierno. Son 14.492.299 personas. Según el Monitor Público de Vacunación, hasta este lunes había 8.786.600 personas vacunadas con una sola dosis. En la Casa Rosada sostienen que un promedio aceptable sería vacunar a 5 millones de personas por mes. 

Entre el domingo y el lunes el Gobierno logró concretar la llegada de 1.657.565 vacunas. Llegaron 204.000 dosis de AstraZeneca que son repartidas a través del mecanismo Covax; 843.600 de AstraZeneca que forman parte del contrato entre Argentina y el laboratorio por 22.400.000 de dosis; y 609.965 dosis del componente 1 de la Sputnik V. Mañana llegará una nuevo vuelo con más dosis de la vacuna rusa, aunque aún no está confirmado qué cantidad traerá.

Hasta el momento Argentina recibió 14.355.710 dosis. De ese total, 6.585.550 son Sputnik V componente 1; 1.060.160 Sputnik V componente 2; 4.000.000 de Sinopharm; 580.000 de AstraZeneca Covishield; 1.286.400 de AstraZeneca distribuidas por el Fondo Covax; y 843.600 de AstraZeneca-Oxford, provenientes de Estados Unidos.

Para junio el Gobierno espera contar con un promedio de entrega de AstraZeneca que ronde los 4 millones de dosis, sumados a los vuelos desde Rusia y la primera entrega de las vacunas producidas por el laboratorio Richmond. En la Casa Rosada esperan contar con cerca de dos millones de dosis de Sputnik V fabricadas por el laboratorio argentino. Además, se iniciaron las tratativas con China para comprar más vacunas Sinopharm y empezar a concretar envíos el próximo mes.