La encuesta que sepulta la grieta y revela la crisis de todos los políticos
El peor de los síntomas. Los dirigentes políticos son quienes tienen en sus manos la conducción del destino del país. Tanto oficialistas como opositores, de ellos dependen las decisiones que se tomarán para reactivar la economía, parar la inflación, recuperar el poder adquisitivo y -sobre todo- mitigar los efectos de la pandemia y la crisis sanitaria. Sin embargo, una encuesta revela que más del 96% de la ciudadanía no confía en la clase política.
Más de 33 mil personas se tomaron unos segundos para contestar una simple pregunta: ¿Cuánto confiás en la clase política? Y la respuesta fue contundente con un 87% de personas que se inclinaron por el "Nada" y un 9,22% que se decantó por la opción "poco". Solamente el 3,75% dijo que confía mucho en la clase política.
Allí no existe grieta. Todos los dirigentes entran en la misma bolsa y no están eximidos del descreimiento social en una dirigencia que sigue jugando al perro y al gato, a la polarización aún en tiempos donde se requieren consensos para sacar al país de una situación que ya es insostenible.
Mientras se apuntan entre oficialistas y opositores para responsabilizarse por los problemas de la Argentina, sigue aumentando la cantidad de pobres (42%), se desmorona el poder adquisitivo, continúa la inflación y sube el desempleo. Por si esto fuera poco, la situación sanitaria enfrenta un desafío sin precedentes y miles de argentinos pierden la vida.
En lugar de atender a esos problemas, la política está enfrascada en sus propios objetivos. Se sigue aplicando la lógica del conflicto y se encargan encuestas para ver de qué forma se puede ganar una elección.
Casi el 97% de los ciudadanos que participaron ayer dejaron claro que no confían en los dirigentes. Pero este jueves, con lo que se vivió en la Legislatura de Mendoza, quedó claro que la política aún no lo ha percibido. "Nosotros quisimos dar respuestas pero ellos no quisieron escuchar", manifestó la diputada radical Cecilia Rodríguez luego de la visita de la ministra de Salud a la Legislatura.
"La ministra no quiso que le hagamos preguntas y dijo que se tenía que retirar", remarcó el senador del Frente de Todos, Samuel Barcudi. "Es la palabra de ellos contra la nuestra porque no dejaron participar a la prensa del encuentro", retrucó.
En el medio, lo que se estaba discutiendo, es el manejo sanitario de la provincia y la situación epidemiológica que tiene preocupado a cientos de miles de mendocinos. Se llevó -una vez más- al lodo de la política y la chicana un tema sensible: la vida de los mendocinos.

