Restricciones: Axel Kicillof saca pecho porque "tenía razón"
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sintió "satisfecho" porque "en la Capital Federal ahora se dieron cuenta de la gravedad de la situación" y destacó que los alertas brindados por sus autoridades sanitarias "eran reales y se anticipaban" a lo que está sucediendo en todo el país.
Según comentan en su cercanía, las posturas drásticas del ministro de Salud, Daniel Gollan, y del viceministro, Nicolás Kreplack, fueron premonitorias pero "los medios se encargaban de ridiculizarlas y hacernos pasar como los ogros de la película".
Desde el inicio mismo de la segunda ola de contagios, que hoy está atravesando todo el país con índices de contagios y mortalidad inéditos, ambas autoridades sanitarias venían reclamando un cese total de actividades similar al que se produjo el año pasado y sobre eso habían conversado el Gobernador con el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, hace dos meses.
Sin embargo, los tomó por sorpresa y con mucha desazón la decisión presidencial de adoptar una decisión inicial "intermedia, entre lo que nosotros proponíamos y lo que pedían en la Ciudad de Buenos Aires. Para peor, todo se complicó con la discusión de la escolaridad presencial sí o no".
La decisión de volver todo a fase 1, con actividades esenciales únicamente, provoca pánico en el Conurbano bonaerense donde la tensión sanitaria convive con la económica. El año pasado, cuando se anunciaron los cierres, se dispuso una cantidad de plata a través de diversos planes como el IFE que hoy, aún, no están contemplados.
En todos los municipios son incesantes las reuniones con los referentes comerciales, fundamentalmente los bares y restaurantes que vienen sufriendo desde antes de la pandemia una delicada situación económica. Las restricciones del año pasado agudizaron sus inconvenientes y eso se tradujo en el cierre de más del 25% de los locales con estas características.
Hoy, desde muy temprano, los trabajadores del sector gastronómico referenciados en la zona norte hicieron un reclamo en el frente de uno de los más importantes centros comerciales de la región que permanece cerrado por las restricciones a los shoppings. Es probable que más de la mitad de los locales que allí funcionan no puedan volver a subir sus persianas.
En tanto, las autoridades sanitarias de la región sostienen que el sistema sanitario está funcionando, en el renglón estatal, "en una capacidad crítica pero estable. Lamentablemente, el estrés del personal médico y auxiliar es extremo y eso complejiza todo el trabajo".
Las preocupaciones mayores, no obstante, no se dan en el AMBA sino en el interior provincial, donde la capacidad hospitalaria no tiene la robustez del conurbano, cabecera de los principales hospitales públicos y privados. Todos los días se suman municipios volviendo a fase 2 y ya la mayoría de ellos tienen restricciones en todas sus actividades productivas y escolares.

