Preparan un cambio importante en la medición de contagios y muertes

Preparan un cambio importante en la medición de contagios y muertes

Las denuncias sobre ocultamiento de fallecimientos fueron desmentidas por el Ejecutivo, que le sacó el blindaje a la ministra Nadal para enfrentar la tormenta. Por qué estalló la polémica con el PJ y las medidas que evalúa el Gobierno para blanquear los números de la segunda ola.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

La política mendocina se metió con todo esta semana en un terreno muy triste y peligroso: los muertos de la pandemia.

El justicialismo apuró denuncias contra el gobierno de Rodolfo Suarez basadas en los registros oficiales y sus cifras más dolorosas. Gritó que el Gobierno estaba "ocultando muertos", aunque la prueba era endeble.

El Gobierno desmintió las acusaciones opositoras, pero sobre el fin de semana, se conoció que prepara ajustes en los conteos de casos. Es probable que desde la semana próxima suprima los datos del año pasado y empiece a informar solo los casos de la segunda ola, para ofrecer un panorama más preciso de la crisis sanitaria que vive la provincia.

La semana que pasó hubo polémica y las inconsistencias de algunos informes oficiales alimentaron el malentendido. El 9 de este mes, el parte diario del Ministerio de Salud de la provincia indicó que en Mendoza habían muerto por covid 11 personas en las últimas 48 horas y 10 más "según la carga en SISA, reportados con fechas anteriores".

El problema era que esos 21 muertos en toda la provincia eran equivalentes a los decesos ocurridos entre el 8 y el 9 solamente en la región sur (San Rafael, General Alvear y Malargüe) ¿Cómo podía ser que el sur acapara todos los muertos por coronavirus?

El PJ sentenció muy rápido que había un subregistro de fallecimientos en Mendoza y el Gobierno reaccionó a las acusaciones quitándole el blindaje a la ministra Ana María Nadal, quien irá la semana que viene a la Legislatura a dar explicaciones amplias sobre la situación sanitaria.

Ciertamente, el Gobierno venía incumpliendo con la obligación de informar en forma periódica a los legisladores sobre gastos y políticas de la pandemia. La estrategia oficial de alejar a Nadal de ese foco de conflicto terminó teniendo un efecto indeseado para Suarez. 

Pero lejos estuvo el Poder Ejecutivo de reconocer que las denuncias del justicialismo fueran ciertas.

Nadal encaró su defensa pública este viernes. La funcionaria explicó en una conferencia de prensa algo que ya se sabía desde el año pasado: las muertes se cargan en un sistema nacional (SISA) y son los establecimientos los encargados de hacerlo en un plazo de 72 horas. De allí surgen los datos que difunde el Gobierno provincial diariamente.

O sea, el retraso en la carga de los decesos de los propios hospitales y clínicas demora su expresión en los registros oficiales de la provincia. No es una novedad: esto ya ocurrió el año pasado, en la parte más intensa de la primera ola.

En octubre del 2020, ante la repentina aparición de un centenar de muertes en los partes provinciales, la ministra Nadal anunció que había decidido activar "un equipo" de personas cuya misión sería precisamente insistirles a los hospitales y clínicas para que cargaran en tiempo y forma los decesos en SISA.

Ahora estamos frente al mismo problema: por el aumento de los casos de coronavirus y la altísima demanda hospitalaria, otra vez no se cargan las muertes en tiempo real. En el Ejecutivo señalan que los establecimientos sanitarios se demoran hasta una semana en hacerlo.

La extraña coincidencia entre los registros de muertos de la Provincia y el Sur tuvo una explicación oficial más. El Gobierno dijo que la Dirección Sur del Ministerio de Salud, que está a cargo del médico sanrafaelino Abel Freidemberg, puede ocuparse de hacer los relevamientos de muertes en tiempo real porque tiene menos hospitales a cargo. O sea, sus informes diarios son más fidedignos que los de la Provincia, porque no tienen atrasos. 

Pero en medio de la polémica por la cifra de muertos y las explicaciones oficiales, el Gobierno provincial también dio señales de que está haciendo falta modificar la difusión de los datos de la pandemia, 14 meses después del comienzo de todo.

De acuerdo a lo que se evaluó en los últimos días, es probable que la semana que viene decida establecer un corte en los números para empezar a brindar datos precisos sobre el impacto de la segunda ola, en lugar de ofrecer cifras globales, que abarcan desde principios de 2020 hasta ahora.

No han decidido todavía dónde realizarán el corte para marcar el inicio de la segunda ola en Mendoza. Pero si esto se hace y se comienzan a dar por separado los números del coronavirus en 2021, sin duda habrá más claridad sobre el panorama respecto de los contagios y muertes que vienen preocupando a todos. Y cálculos más adecuados para discernir, comparar, y en definitiva, tomar las mejores decisiones.

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