"Si Alberto no cambia se viene una catástrofe sin precedentes"

"Si Alberto no cambia se viene una catástrofe sin precedentes"

El polémico y disruptivo referente económico del anterior gobierno kirchnerista dice que lo que está haciendo la actual gestión peronista - kirchnerista "no tiene nada que ver a lo que hicimos nosotros en la década ganada". Defiende sus decisiones pasadas pero se muestra más abierto a discutir todo.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Guillermo Moreno se pone loco, tal cual lo conocen los empresarios y la gente que lo ha tenido en su hogar cuando fue funcionario público, cuando se compara a su gestión con la del actual gobierno de Alberto Fernández.

“Este es un socialdemócrata más parecido a los radicales. No es peronista”, exclama, y además deja en claro que, durante la gestión de Néstor Kirchner, “Alberto Fernández era sólo un gestor de las decisiones que tomaba el presidente”, dice.

Ya no está con su discurso anti Clarín ni antimedios. Pero conoce las entrañas no sólo de sus empresas sino de la construcción global de la economía argentina. Y no porque haya sido uno de los que más miró en cada sector de la producción nacional, sino porque “para esto hay que estudiar, y hay muchos que tocan de oído.

Decidido, piensa participar en la Provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones con “Propuestas y Valores” y cree factible una construcción con Florencio Randazzo, Graciela Camaño o Joaquín De la Torre y Eduardo Duhalde. “Todos compañeros peronistas”, describe, aunque vuelve a enojarse cuando el periodista le describe los reparos que varios peronistas y kirchneristas tienen para con él.

Dicen que “volvió Guillermo Moreno” con las decisiones que está adoptando el gobierno nacional con respecto a controles de precios, pedidos de costos a las empresas y hasta el posible desplazamiento de Marcos Lavagna del INDEC…

No! De ninguna manera. Lo que está haciendo el gobierno es irracional. Estamos ante una película que mirábamos los sábados a la tarde en la que el capitán de un buque de guerra se volvía loco y en la que todos los tripulantes veían la forma de no seguir con sus órdenes para no terminar en una catástrofe.

Los que arman estas resoluciones no pisaron jamás una empresa… Es propio de funcionarios que están por fuera de una disciplina económica.

Lo que nosotros hicimos estuvo en el marco de una estricta línea de coordinación económica. Cuando conseguimos los superávit gemelos, primero con Eduardo Duhalde, y luego Néstor Kirchner los coordinó y la macroeconomía se ordenó. Recién cuando las decisiones empresariales se empezaron a descoordinar, se creó la secretaría de Comercio para coordinar todo nuevamente y así fue que conseguimos esa década ganada.

Alberto Fernández está haciendo todo lo contrario, no está copiando a Kirchner con los superávit gemelos sino a Raúl Alfonsín con sus déficits gemelos.

Alberto Fernández, que es un social demócrata, terminará igual que Alfonsín, sentenció.

Las resoluciones de los funcionarios denotan que no saben nada de nada, que jamás pisaron una empresa.

¿Qué es coordinar las decisiones empresariales?

Es una teoría económica que habla de eso. Por ejemplo, cuando la FED norteamericana toma una decisión es para coordinar todas las otras variables. En nuestro momento, hubo varias compañías que creían que tenían que subir los precios porque la demanda que tenían iba a ser transitoria y nosotros le explicábamos que no. Que iba a ser constante. Coordinábamos y listo.

Pero la FED es creíble, pero en la Argentina no se le cree a las decisiones tomadas por las autoridades de cualquier gobierno…

No le voy a negar eso, pero a mí me creían, por eso crecíamos a tasas chinas. Si el país crecía era porque los empresarios gastaban, e invertían. Si crecíamos, entonces, era porque nos creían.

Igualmente, lo que usted dice yo no lo puedo negar, porque ahora en la calle me dicen que yo tengo que volver porque extrañan y me dicen “vos no eras muy bueno, pero los que están ahora son terribles. Y esto ya también lo decía Perón, cuando profetizó. No es que nosotros éramos muy buenos, sino que los que vinieron fueron peores”.

Tomando lo que usted dice como válido, ¿por qué en un momento determinado se modificó la manera en que se medían los índices de inflación que mostraba al INDEC?

Eso lo decía la oposición, entre los que estaban, en aquel momento, Sergio Massa, Alberto Fernández y Mauricio Macri. Fernández, por ejemplo, no es ninguna palabra autorizada… El muchacho Massa, se está formando, todavía le falta, y Macri… Es un vaguito, no trabajó en su vida y si le vendió algo en algún momento seguro no cobró jamás.

Lo que sí hubo fue un cambio metodológico, que puede ser aceptado o no. Realmente le digo. Lo que se está comparando en el ciclo pasado con el actual es toda una maldad, están mintiendo.

Comparar este proceso decadente, con gente inepta, con otro virtuoso, correcto, vos sabes con precisión que lo haces maliciosamente.

Volviendo al INDEC, estaba intrusado por el sistema financiero y quien más operaba ahí era la misma persona que le hizo cometer al presidente el terrible error de Vicentín. Claudio Lozano, ahora director del Banco Nación, era el que se robaba la información del INDEC y tenía su gente ahí y no trabajaba para el campo popular sino para el sistema financiero.

¿Cuánto le puede afectar al país un cierre como el del año pasado?

Eso fue una barbaridad, fue como pensar que podés enderezar el carro con un solo perfil, con una sola rienda. Y la opción generó que hoy no tenemos ni salud ni economía. Y si hace lo que hizo el año pasado las consecuencias serán terribles, desconocidas para el pueblo argentino.

¿Peor para un pueblo que pasó un montón de crisis, como la híper, el 2001, el plan Bonex…

Si.

¿Me puede explicar por qué?

Porque las circunstancias son muchísimos más graves. Estamos transitando hacia un proceso anómico, que nunca vivimos, y con una profundísima depresión económica. Hoy, por ejemplo, YPF vale U$S1500 millones de dólares y nadie la quiere comprar. No estás comprando una fábrica de hielo, sino una empresa energética dominante, es absolutamente ridículo.

Por eso les digo, hay que ser serio. Y cuando se comparan los procesos es muy perverso.

Ustedes, como comunicadores, también construyen el futuro. Y si vos comparás un éxito con un fracaso, están llevando al pueblo a la disolución. Cuando Jorge Lanata fustigó la misión a Angola, en la que fueron empresarios de primer nivel, lo único que hizo fue destruir la posibilidad de que la Argentina pueda exportar y producir, generar dólares. Hoy ARCOR o Bunge y Borg están trabajando e instaladas allá. Pero la mayoría tuvieron miedo.

Lo que todos tenemos que entender es que los economistas del peronismo pagamos con sangre aprender que los controles de precio no funcionan. Una cosa es administrar los precios y otra cosa esto que está pasando. Esto no es el colapso de las épocas radicales, sino será algo mucho más profundo.

Los otros días Carlos Melconián dijo que a este gobierno lo está salvando el “monumental ingreso” de la soja…

Ni eso lo va a salvar. La plata se consigue cuando se vende. ¿Vos me vas a decir que los productores venderán su producto ahora?... Yo te digo que no.

¿Cómo crees que los peronistas que no participan del frente de todos pueden representar esta expresión que usted manifiesta?

No hay alternativa. Lo único que no fracasó en este siglo es el peronismo. Por eso fue tan importante y por eso es vital no comparar esto que se está haciendo con la carne… Vamos a estropear todo si siguen por este camino.

Estoy harto que se mire al peronismo, y a lo que hicimos en el inicio de este siglo, con desconfianza, con sorna, porque es lo único que nos puede salvar.

Con el peronismo y con nosotros el país funcionaba, comíamos asados todos los domingos, y éramos felices. No tenemos nada que ver con los que hacen estos bestias.

En el tema de las vacunas, por ejemplo, ¿Por qué sólo se negocia con China, Cuba o Rusia?

Porque no sabe. Alberto es un incapaz. Con los únicos con los que no hay que negociar son con los británicos. Ellos nos intrusaron, no podemos negociar hasta que nos devuelvan las Islas Malvinas.

Y salvo con ellos, hay que negociar con todos, incluido los Estados Unidos, por supuesto.

Usted va en contra de Alberto Fernández, pero no está solo él. Hay otros sectores, como Unidad Ciudadana ahí. El único que no volvió es usted…

No volvió el peronismo. Y hasta tenemos que hacerle un homenaje a Eduardo Duhalde. Hasta hay que repensar cuestiones que ejecutó Carlos Menem. Pero este gobierno no hace nada de peronismo.

Por eso hoy no vemos trabajo, ni felicidad. El peronismo es la heladera llena, el pleno empleo, los empresarios ganando plata, los jubilados cobrando mucho más y no lo que pasó desde que asumió Alberto, que ganan lo mismo que en 2019.

Si ves esta pobreza, es porque no volvió el peronismo. Si no podes comprar o cambiar el auto, no pudiste hacer la fiesta para tu hija si cumplió quince años o se casó, es porque no volvió el peronismo. El peronismo es la felicidad del pueblo. Así de sencillo.

Esta es la primera vez que volvió el peronismo y todos pierden plata. Entonces, no volvió el peronismo.

Pero en el gobierno y los sectores que lo apoyan dicen que mucho o todo de lo que está sufriendo el país en materia económica es por la pandemia

No, no, no. La economía cayó 14 puntos el año pasado, pero el promedio mundial fue del 5%. El resto es todo de Alberto, un socialdemócrata que se incentiva con los videos de Alfonsín.

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