El kirchnerismo, enojado con Alberto Fernández: Kicillof cree que las medidas fueron leves

El kirchnerismo, enojado con Alberto Fernández: Kicillof cree que las medidas fueron leves

Si Axel Kicillof es el preferido de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, sus dichos en contra de las medidas restrictivas por el aumento de los casos de covid pueden proyectar el enojo del kirchnerismo contra Alberto Fernández.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dijo que el Gobierno nacional “se quedó a mitad de camino”, criticó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta porque “en la Ciudad la curva estaba creciendo muy fuerte” y le exigió a los intendentes que “cierren los comercios a la hora que se ha dispuesto”.

Para los funcionarios de Salud provincial, las medidas anunciadas por Alberto Fernández "se quedaron cortas... es como que le cuesta pelearse con Rodríguez Larreta", dijeron. 

Nuevamente, como solía pasar cuando se presentaban al inicio de la pandemia junto con el presidente Fernández y su colega porteño en conferencias de prensa, a Kicillof se lo notó irritado, incómodo y cargado de frustración porque él consideraba que había que tomar medidas “mucho más estrictas”.

“Acompañamos estas medidas pero sabemos que la decisión a veces no es cerrar o no cerrar ciertas actividades sino si se cierran antes o después de un desborde. Lo que hay que evitar es el desborde, porque si hay desborde después el cierre es mucho más duro y es tardío”, advirtió.

A pesar que suenen antipáticas y extremas, en los centros comerciales del Conurbano se escuchaba exactamente lo mismo. “Esto es al p… . Era mejor que nos encerraran quince días a full y después volviéramos. Ya vas a ver que dentro de veinte días nos vuelven a encerrar peor”, dijo el propietario de un reconocido café de pleno centro de San Martín.

En ese mismo momento, la asociación que agrupa a los dueños de restaurants, bares y pubs de esa localidad cortaron parcialmente el ingreso al distrito, en Avenida General Paz y San Martín.

En Villa Bosch, localidad ubicada al oeste del conurbano, en Tres de Febrero, otro dueño gastronómico ya estaba rendido por lo que suponía iba a venir después. “Menos mal que no vivo sólo de esto”, reconocía.

Este empresario, al igual que la mayoría de sus colegas, suelen hablar de manera directa con los intendentes de cada localidad. “Me pidieron que seamos estrictos por lo menos la primera semana, luego veremos”, relató otro de pleno centro de Ituzaingó.

Los intendentes no quieren más restricciones. Saben de lo crítico que puede ser una oleada fuerte de covid pero no quieren que sus comerciantes sufran más. “Están al límite, y no podemos cerrarlos ni clausurarlos”, se atajan.

En un momento de su discurso Kicillof les reclamó mayor compromiso, haciéndose eco de lo que ya le habían expresado en el Zoom de inicios de esta semana la mayoría de los jefes comunales.

“Las medidas al sistema de fases que se actualiza semana a semana para atender la situación epidemiológica de cada uno de los 135 municipios estarán acompañadas por un sistema de multas severas ante el incumplimiento de las normas, que requerirá la adhesión de los gobiernos municipales”, alertó.

En ese marco, el Gobernador sostuvo que “esta segunda ola es un verdadero tsunami en el que los contagios están creciendo a una velocidad que no habíamos visto anteriormente”. “En las últimas tres semanas hemos pasado de 2.500 casos diarios a un récord histórico ayer con 10 mil contagios en toda la Provincia”, puntualizó.

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