Por qué "la obra del siglo" podría salir más cara de lo previsto

Por qué "la obra del siglo" podría salir más cara de lo previsto

El único oferente que se presentó para hacer Portezuelo presentó propuestas que superan el presupuesto oficial y hasta el dinero que recibirá Mendoza como indemnización. Pedirán una mejora de oferta. La UTE, además, pidió un anticipo financiero para comenzar la obra.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Aunque Portezuelo del Viento es una de las obras más analizadas de las últimas décadas, aún hay ajustes. Sobre todo en el costo: el presupuesto presentado por los oferentes prevé que "la obra del siglo" cueste más de lo previsto e incluso pueda superar los recursos disponibles. Una explicación a ese inconveniente está en que no hay competencia. Solo se presentó una oferta para hacer Portezuelo y la UTE presentó seis alternativas que oscilan entre los 884 millones de dólares, justo el presupuesto oficial, hasta los 1063 millones de dólares, incluso por encima del monto total que recibirá Mendoza desde la Nación como resarcimiento por los perjuicios ocasionados por la Promoción Industrial. 

La empresa, además, pidió hacer uso de un anticipo financiero. Es decir, que luego de firmado el contrato el Estado le anticipe recursos para "acopio de material". En realidad es la inyección económica para el inicio de obra, que también sería con recursos del Estado y sin inversión privada a riesgo. Ese anticipo sería del 10% del presupuesto total. Es decir la empresa podría recibir más de 100 millones de dólares ni bien firme el contrato. 

Pero el Gobierno intentará bajar el presupuesto de la obra. Como no hay competencia, la herramienta que le queda al Estado es el pedido de mejoramiento de oferta para bajar los costos, algo que ocurrirá en los próximos días. "Siempre es mejor la competencia. Pero nos queda la herramienta de pedir una mejora en la oferta", explican desde el Ejecutivo. 

Aún no se conocen los detalles de esas alternativas que hacen, según las empresas, más cara la obra. La falta de competencia es un elemento central. Cerca de Mendoza ocurrió, por ejemplo, que en proyectos de represas donde hubo competencia los precios se bajaron, como pasó con la sanjuanina El Tambolar. Esa represa se presupuestó en más de 700 millones de dólares, pero se adjudicó en menos de 500 millones. Extraoficialmente hubo algunos indicios sobre por qué las ofertas son más caras. Portezuelo en realidad son varias obras que deben ejecutarse en simultáneo. Además de la represa y el complejo hidroeléctrico, debe mudarse el pueblo Las Loicas, se deben reconstruir dos rutas y hay que hacer un tendido eléctrico para transportar la energía que se generará. Una de las alternativas que se presentó es cambiar la traza original de la ruta 226.

De las seis alternativas presentadas por la UTE se tomaron cuatro. Por ahora todo está bajo secreto y solo acceden los integrantes del comité. Luego se abrirá al equipo de ministros que participan del análisis (donde están Infraestructura, Gobierno, Hacienda y Economía) y tras esos análisis debe decidirse cómo se adjudica la obra.

Jugadores

La UTE tiene cuatro actores principales. Uno de ellos es IMPSA, la empresa que tendrá a cargo la producción de las turbinas y que atraviesa un momento clave: el Gobierno de Mendoza y también la Nación deben decidir si compran acciones para otorgarle a la empresa 20 millones de dólares para capital de trabajo ya sí que la empresa ya sea oficialmente estatal. Las otras dos empresas son CEOSA y Obras Andinas. Pero el principal actor es Sinohydro, la empresa china que encabeza y es garante del consorcio y a que aún no tiene cara ni oficina en Mendoza. 

El gobernador Rodolfo Suarez quiere avanzar, adjudicar y si se puede comenzar los trabajos para generar un hecho político. Es que en paralelo está la polémica con La Pampa, La Nación y el resto de las provincias del COIRCO, que ponen reparos a la obra así como está. En el Gobierno entienden que más allá de la polémica no hay ningún instrumento legal que frene el inicio de la construcción de Portezuelo. Toman el arbitraje de Mauricio Macri como última palabra. Claro que en curso está el arbitraje pedido por Mendoza para que Alberto Fernández dé curso oficial o no a los pedidos de La Pampa. La carta de presión que esperan se juegue es intangible: que el Gobierno nacional no se anime a "frenar" lo que será la obra pública más importante del país una vez que comience a ejecutarse. 

La magnitud de Portezuelo del Viento es enorme y su impacto en la economía, si se hace, se sentiría. Solo en la construcción se espera la creación de 5 mil puestos de trabajo directos, con un factor de multiplicación enorme. Claro, si se hace. Aún hay voces que apuntan a que, si se traba, que los recursos sean destinados a otras obras públicas de impacto en toda la provincia y que no tendrían problemas para su ejecución. Incluso dentro del oficialismo hay quienes piensan eso. "Mendoza no aguanta otro año con esos recursos congelados y sin trasladarlos a la economía", explicó un allegado al Gobierno. 

Hasta ahora la Nación ha cumplido con el pago de las cuotas del acuerdo por el cual Mendoza recibirá 1023 millones de dólares. El próximo 24 de abril debería llegar la próxima cuota para fondear el fideicomiso. En enero la provincia recibió la sexta cuota, que constó de US$65.451.392. 

El proyecto apunta a construir una represa y un complejo hidroeléctrico sobre el Río Grande, uno de los que hasta ahora no tiene regulación. Será la represa más grande de Mendoza, generando un embales cuatro veces más grande que Potrerillos. Además, será necesario mudar el pueblo Las Loicas y reconstruir dos rutas, además de todo el tendido eléctrico. 

Como el río está dentro de la cuenca del Río Colorado, es necesario que intervenga el COIRCO, comité que administra y regula la cuenca. Allí es donde comenzaron las trabas políticas por la oposición de La Pampa, primero, y del resto de las provincias (Neuquén, Río Negro y Buenos Aires) desde 2019, cuando cambió el Gobierno.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?