Las razones que llevaron a Marcela Losardo a presentar la renuncia
Marcela Losardo estaba agotada por la política de desgaste que llevó adelante contra ella el cristinismo desde que comenzó el Gobierno de Alberto Fernández.
El presidente finalmente confirmó este lunes que la ministra de Justicia de la Nación renuncia su cargo agobiada por la situación. "El colmo es que Stornelli diga que la llamó para solidarizarse y ella no lo conoce a Stornelli. No tiene ni el teléfono de Stornelli. Y de repente verse envuelta en semejantes cosas es algo que, para alguien que no viene de la política, es desgastante", fue la extraña justificación que esgrimió el mandatario.
Según consigna Clarín, el agobio de Losardo no tiene nada que ver con su apoyo al fiscal a cargo de la causa conocida como "los Cuadernos de las Coimas". De hecho, Fernández también mantenía una muy buena relación con Stornelli, a quien invitaba a tomar café en el estudio de Callao 1960 que el presidente comparte con Losardo hace 20 años.
El discurso del 1° de marzo, en el que Fernández viró hacia el kirchnerismo duro, convenció a Losardo de que ya no tenía nada que hacer en el Gobierno. La funcionaria comprendió ese día que no quedó lugar en el Gobierno para los matices sobre cómo defender a la vicepresidenta Cristina Kirchner por los ocho procesamientos que tiene. Una cosa es hacerlo desde el derecho y otra desde la política sucia.
Losardo, desde que asumió, mostró un perfil moderado respecto de la relación con la Justicia y dejó en claro que no quiere hacer el "trabajo sucio" de la nueva etapa que impulsa Cristina Kirchner en su confrontación con la Justicia.
Hace dos semanas mostró lo máximo que podía hacer con un hilo de tuits en el que criticaba al fiscal Stornelli y, por primera vez, hacía suyo sin mucho entusiasmo, el relato del "lawfare".
Sin embargo, el presidente pidió en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso una inédita "comisión bicameral de control cruzado" de la Justicia, a medida de los deseos de la vicepresidenta.

Al día siguiente, Losardo explicó que sería "inconstitucional" si la comisión sirviera para sancionar o echar jueces. Estas funciones corresponden al Consejo de la Magistratura para los jueces y al Congreso para los miembros de la Corte. Ahí mostró sus límites y vació de contenido la comisión que fomentan Oscar Parrilli y Graciana Peñafort.
El desgate del cristinismo empezó con imponer al ex número dos de la AFI como su segundo, el control del Servicio Penitenciario Federal y la humillación de no ser consultada por el bloque de senadores cuando le cambiaron el sentido al proyecto de reforma judicial que había enviado al Congreso.
En la elección del sucesor de Losardo, Alberto mostrará también su grado de independencia de Cristina. Martín Soria tiene el perfil indicado para la etapa sucia que se avecina, de confrontación contra la Justicia. No solo por sus posteos con frases como "lawfare al palo" o "Comodoro PRO", sino por haber puesto la firma en las últimas denuncias del Instituto Patria. Mientras que Ramiro Gutiérrez, el otro nombre que suena, está más vinculado al sector de Sergio Massa.


