Por qué en Juntos por el Cambio pueden "respirar tranquilos"
El resultado preliminar de la interna radical de la Provincia de Buenos Aires, que le dió el triunfo por unos 5000 votos al marplatense jefe del bloque de diputados bonaerenses de Juntos por el Cambio, Maximiliano Abad, le sacó una sonrisa de oreja a oreja no solo a los radicales que lo acompañaron sino a sus socios del PRO y la Coalición Cívica, que también trabajaron para que ese resultado se diera.
Abad le ganó en una disputada interna al intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que hizo una grandísima elección al presentase sólo, sin más aliados que la presencia permanente del senador Martín Lousteau y el apoyo de Enrique "Coti" Nosiglia, ambos porteños.
Desde el sector puramente político, Emilio Monzó, enemistado con el PRO en los últimos tiempos de la presidencia de Mauricio Macri, fue el primero que decidió apoyarlo. Si bien también perdió, puede destacarse que en los municipios del interior donde su gente tiene injerencia, las listas possistas ganaron.
Radiografía de una interna
Como se venía advirtiendo, el tema económico iba a tener un peso esencial. Fue así que se notaron cuestiones extrañísimas que podría judicializar la elección.
Moreno es una localidad pobre del oeste del conurbano bonaerense donde el radicalismo nunca pudo hacer pie y debió estar, dentro de Juntos por el Cambio, detrás del dirigente PRO Anibal Asseff. Sin concejales si no fuera por la negociación global, en esta localidad Joaquín Nogueira pudo hacer aparecer que habrían ido a votar unos 3500 afiliados, aproximadamente.
Moreno está ubicada entre Ituzaingó, al este, y Merlo, al Oeste. En estas dos localidades no fueron a votar más de 800 afiliados. No hubo dibujo.
El otro distrito bajo la lupa es General San Martín. Durante toda la jornada, esta localidad, en la que el possista Walter Carusso también prometía una holgada diferencia, no había tenido ninguna denuncia por parte de los referentes de la lista Adelante Buenos Aires. Sin embargo, al cierre, hubo un par de hechos que alertaron sobre las diferencias observadas.
En estos municipios la lista del intendente de San Isidro tuvo 3000 votos de diferencia. Si a esos se le suman los que también consiguió en su distrito, otros 6000, la diferencia en la Primera sección electoral fue de 12000, a revisar. La paridad observada en la otra orilla del Conurbano, la Tercera, sección, hizo que la diferencia para el possismo quedara ahí y no pudo descontar el holgado triunfo en las otras seis secciones electorales de Maximiliano Abad. En La Plata, Bahía Blanca, Olavarría, Saladillo, Tandil, Mar del Plata y Junín consiguió unos 16.000 electores que lo distanciaron de su rival.
En lo estrictamente político, el triunfo de Abad fue también el de Facundo Manes, un candidato que no estuvo pero que se posiciona para discutir más adelante. Su hermano Gastón encabezaba la lista de convencionales partidarios. Mario Negri, Luis Naidenoff, presidentes de los bloques parlamentarios de la Nación de Juntos por el Cambio, también radicales, tienen derecho a subirse a este tren, del que no se bajará el ex vicegobernador Daniel Salvador, uno de los que más empujó.
Este grupo es, decididamente, el que más trabajó para que Cambiemos primero, y Juntos por el Cambio después, existiera. A pesar de las acusaciones que recibía por su "lamebotismo" al PRO, lo concreto es que sin esa alianza hubiera tenido muchos menos concejales, legisladores y cargos cuando eran poder y ahora que no lo son.
El partido de Macri les había arrebatado a los radicales el voto de los centros urbanos. Había comenzado con ese fenómeno en la Ciudad de Buenos Aires y siguió en otras localidades como La Plata, Vicente López, Tres de Febrero, San isidro y Lanús, por ejemplo. Lo que interpretó este grupo es que si no puedes contra ellos, lo mejor es unirte.
La discusión radial decía que no podía aliarse con la derecha. Pero previamente Ricardo Alfonsín había sido aliado de Francisco De Narváez, Gerardo Morales, de Roberto Lavagna y Julio Cobos de Cristina Fernández de Kirchner. Ellos se habrán aliado con el progresismo?.
Padrinos
Uno de los que lo vió más claro, hace tiempo ya, fue Ernesto Sanz, padre político de Abad. Luego, el propio Macri lo hizo: hasta los que lo quieren terminan enemistados por su limitada visión política.
Lo de Posse fue, en esta instancia, otra cosa, además de su ímpetu personal y la herencia de su padre Melchor como histórico dirigente provincial, el jefe comunal de San Isidro también decidió participar de un proyecto nacional que lo tuviera en otro rol. Su alianza permanente con Nosiglia hizo que, en tándem con Lousteau, discutieran mediáticamente y ganaran esa disputa en la elección de ayer.
El protagonismo radical frente al PRO también hizo que la lista ganadora debiera explicar siempre que ellos también pretendían una nueva disposición dentro de la alianza opositora. Habrá que ver cómo se produce y si son capaces de negociar todos juntos por esos cien mil votos obtenidos.
Desde la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quien se posiciona como máximo candidato presidencial a pesar que faltan tres años, tendrá sensaciones encontradas. La derrota de Lousteau como acompañante possista lo regresa a su deseo de reemplazarlo en la Ciudad mientras que, por otro lado, pero en la misma jornada Manes ganó y sabe que cuenta con mucha gente que lo puede apoyar en una pelea presidencial. Hasta "el Coti" podría hacerlo para jugar el "dos por uno de Capital con Martín y Nación con Facundo".


