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Diez definiciones clave de Mauricio Macri en su libro "Primer Tiempo"

La herencia” que le dejó Cristina Kirchner; su relación con la Iglesia y el papa Francisco, los sindicatos, y los referentes del PJ; el vínculo con los jueces federales de Comodoro Py, el “círculo rojo”; y la Corte. Estos son algunos de los temas que aborda el ex presidente.

La herencia” que le dejó Cristina Kirchner; su relación con la Iglesia y el papa Francisco, los sindicatos, y los referentes del PJ; el vínculo con los jueces federales de Comodoro Py, el “círculo rojo”; y la Corte.

Todos estos temas aparecen en el libro "Primer Tiempo", de Mauricio Macri, el cual será presentado mañana por el expresidente, pero cuyas definiciones más importantes ya han trascendido.

Herencia

"Nos habían dejado una bomba sin explotar cuya mecha era verdaderamente corta. Quien mira los números en detalle puede ver que con ese déficit, ese atraso cambiario, ese Banco Central con reservas netas negativas y esa inflación contenida artificialmente, con cepos de todo tipo, la bomba ahí estaba. Pero mi responsabilidad como piloto del avión era convencer a los argentinos y a los mercados de que la bomba no iba a explotar".

Cristina

"Ella es una persona que hoy es toda una construcción artificial o irreal. Ella cree de verdad, se ha convencido, de que todos sus problemas con la Justicia son producto de decisiones arbitrarias de los medios y los jueces. Jamás en mi vida me preocupé por una sola causa de ella, no hablé con ningún juez acerca de sus causas".

Iglesia

"Hoy creo que al menos un sector importante de la Iglesia tomó partido en contra de nuestras políticas  y se convirtió de manera activa en parte de la oposición (...) No sé por qué la Iglesia agitó el tema del hambre en plena campaña electoral o cuál fue el objetivo de sus hombres al hacerlo. Tampoco sé si desde el Vaticano esto fue estimulado en las numerosas reuniones que el papa Francisco mantuvo con sindicalistas y opositores. Hay quienes dicen que sí".

Sergio Massa

"En esas primeras semanas también viajé a Davos, donde el recibimiento de los líderes políticos y empresarios fue de mucho entusiasmo hacia el proceso que estábamos empezando. Invité al viaje a Sergio Massa, como representante de una oposición sensata dispuesta a apoyar las medidas centrales de normalización de la economía. Quería mostrarle el mundo a Sergio y a Sergio frente al mundo, para que vieran que había peronistas racionales, democráticos y con visión de largo plazo, tan convencidos como yo de lo que había que hacer. Lamentablemente, el tiempo demostró que esa caracterización de Massa era más una ilusión mía que una realidad".

Hugo Moyano

"Con todos los actores de la vida política, social y económica intenté transmitir siempre una visión diferente. Con Hugo Moyano también. Su fuerte antikirchnerismo durante el segundo mandato de Cristina Fernández provocó que tuviéramos un diálogo más cercano y llegásemos a compartir el escenario en el acto de inauguración del monumento a Juan Domingo Perón, frente al edificio de la Aduana.

Al principio, Moyano parecía estar de acuerdo con mi visión. Era evidente que la cantidad de beneficios arbitrarios y privilegios que él y el gremio de Camioneros habían obtenido se volvieron contraproducente para la productividad del país. Y, como un perro que quiere morder su propia cola, menor producción significa siempre menos trabajo y menos camiones".

El Plan V

"Estuve dispuesto a considerar seriamente el Plan V si se demostraba que el cambio incrementaba nuestras chances de continuar.(...) Me llamaba la atención que Felipe González (expresidente de España) no hiciera ninguna mención del famoso «Plan V» del que tanto se estaba hablando. Como no me decía nada, antes de concluir nuestro encuentro le pedí su opinión. Su posición fue muy clara y contundente. Me dijo que era absurdo dar un paso al costado en ese momento. Si yo aceptaba como un hecho mi propia derrota iba a ser imposible empoderar a alguien para que tuviera chances de éxito. Y, como si esto fuera poco, esa decisión nos debilitaría ya definitivamente y nos impediría llegar al final del mandato".

El Círculo Rojo

"Los empresarios son miembros clave del círculo rojo. Los conozco bien. Al fin y al cabo, yo mismo vengo de ahí. Como en todo conjunto humano, existe una gran diversidad. Están los que quieren trabajar de verdad en un ambiente de reglas claras, sano y sin corrupción. Y, por supuesto, están los otros, los vivos, los que prefieren un entorno amañado, los que apuestan a la trampa y han aprendido a vivir a costa de los beneficios que se pueden obtener en un sistema que permite ese tipo de conductas.

Una parte importante de nuestro empresariado ha tenido comportamientos corporativos y proteccionistas y tiene su cuota de responsabilidad en nuestro estancamiento colectivo".

Rosenkratntz y Rosatti

"Creo ahora que fue un error haber promovido la designación en comisión de los jueces. Lo atribuyo a aquella urgencia por cubrir los cargos vacantes y a la gran cantidad de temas que debíamos resolver en los primeros días de gestión. El costado positivo es que nadie cuestionó a Rosenkratntz y Rosatti, que meses después fueron votados por muy amplias mayorías en el Senado".

"Cuando circulamos los nombres de ambos candidatos entre los miembros de la coalición, para obtener su aprobación y apoyo, Rosenkrantz fue aceptado unánimemente. Sesín (Domingo), sin embargo, fue cuestionado por algunos dirigentes importantes de Cambiemos y se llegó a a un acuerdo para nominar en su lugar a Horacio Rosatti. Me arrepiento de haber cambiado a Sesín por Rosatti. Rosatti terminó fallando sistemáticamente en contra de las reformas y la modernización que impulsamos, favoreciendo así el stato quo populista".

Autocrítica

"De todas formas, tengo una autocrítica para hacer sobre este tema y es respecto a la distribución de mi agenda como presidente: creo que dediqué demasiado tiempo a la gestión y poco a involucrarme de manera personal en llegar a acuerdos. Si pudiera empezar otra vez, trataría de lograr un equilibrio mayor".

El kirchnerismo

"El kirchnerismo fue y lamentablemente sigue siendo el punto más alto de la resignación a la que pudieron llevarnos desde la política. No es casual que nuestro ¡sí se puede! haya sido capaz de movilizar a millones de personas entre septiembre y octubre de 2019 a lo largo de todo el país. Más que una consigna, se trató de la expresión de la rebelión contra la misma resignación a la que quieren llevarnos otra vez".

Fuente: La Nación