Un avance democrático, con un guiño a los aparatos partidarios
El proyecto de implementación de la boleta única llega en un momento curioso, pues no se hizo antes sino después de las elecciones y mientras el foco está puesto en otra cosa. Sin embargo, responde a una larga demanda por transparentar los procesos electorales en la provincia y también luego del fracaso del último intento: en Mendoza se aprobó el voto electrónico, pero solo se usó una vez y en una elección departamental.
El modelo elegido es un calco de ejecutado en Córdoba. No es un dato intrascendente, pues ese sistema es más ágil que el de Santa Fe y mantiene la vieja lógica de elección legislativa, pues no hay sistema por preferencias. La boleta única mendocina tendrá (igual que la cordobesa) una "pequeña lista sábana" incluida, pues los legisladores y concejales seguirán eligiéndose en "combo". En la boleta deberán estar todos los nombres, pero se eligen en grupo.
Ese sistema permite también garantizar los bloques afines a determinados candidatos y que no haya dispersión en la legislatura y concejos. Es decir, se vota en bloque y por sistema proporcional. Lo mismo puertas adentro de los partidos. Las listas de candidatos se elegirán de la misma manera, armando según la estrategia que cada sector determine. Ese formato también es un mecanismo que garantizó el apoyo unánime del oficialismo.
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En Mendoza la estructura de poder suele basarse, como primer paso, en tener una legislatura afín. Desde la oposición o desde el oficialismo. Alfredo Cornejo logró poder con el control legislativo cuando lideraba la UCR local y frente al gobierno de Francisco Pérez. Y luego le tocó gobernar con mayoría en ambas cámaras, gracias a la misma estrategia y a los buenos resultados electorales. El modelo de boleta única elegido garantiza que ese tipo de estrategias se mantenga. Y al mismo tiempo, garantiza igualdad de posibilidades en el cuarto oscuro para todos los candidatos, cuestión que baja el peso de los aparatos partidarios a la hora de las disputas internas y también generales.
En detalle
En el proyecto mantiene la sanción a los candidatos que no asuman y establece todos los nuevos criterios para considerar un voto válido, nulo o impugnado.
El sistema elimina la boleta sábana y toda la logística que implicaba. Entre otras cosas, el volumen descomunal de impresiones, el gasto y las picardías financieras con esos recursos. Además, iguala la posibilidad de ser elegido para todos los candidatos, pues no depende de tener fiscales o reposición de boletas para estar en el cuarto oscuro. De hecho solo se imprimiría la misma cantidad de boletas que electores, más un 10% remanente por seguridad.
En las mesas no se entregarán sobres, sino las boletas. Y el cuarto oscuro se usará para marcar con un bolígrafo de tinta indeleble las opciones. Como ocurre en Córdoba, se podrá elegir por votar una lista "completa" o marcar según las preferencias por categoría; es decir el "corte de boleta" se reemplaza por marcas en candidatos de partidos distintos en distintas categorías. El voto nulo será el que tenga más de un partido por una misma categoría. Y en blanco aquel que no tenga "ninguna cruz" en alguna o todas las categorías.
Algo clave será el orden en que aparezcan los candidatos en las boletas, pues será la única forma de jerarquía arbitraria que habrá. Según el proyecto, eso se sorteará. "Dentro de los cinco (5) días subsiguientes la Junta Electoral dictará resolución fundada respecto de los símbolos o figuras partidarias. En igual plazo asignará por sorteo el número de orden que definirá la ubicación que tendrá cada agrupación política en la Boleta Única", dice el proyecto.
En elecciones generales la primera opción será para los cargos ejecutivos, luego los legislativos, seguidos por los comunales y finalmente, cuando sea necesario, para convencionales constituyentes.
El gobernador Rodolfo Suarez envió el proyecto de manera independiente a la reforma de la Constitución que impulsa. En ese sentido, el eje de los cambios a la Carta Magna están puestos en el Poder Legislativo para eliminar una cámara, las elecciones intermedias y la cantidad de legisladores. El proyecto no consiguió apoyo de la oposición en el primer intento. Pero luego de las elecciones Suarez insistió y quiere que sea tratado en la legislatura. Ahora, busca al menos cambiar la mecánica electoral.


