Por qué el Frente de Todos no puede dar vuelta la elección en Buenos Aires

Por qué el Frente de Todos no puede dar vuelta la elección en Buenos Aires

Pese a que se ha pretendido instalar poner en duda el resultado electoral en la provincia de Buenos Aires, una encueta de German Esponda muestra números duros sobre el alto rechazo de Alberto Fernández y Axel Kicillof. El presidente y el gobernador además miden mal en el GBA.

Beto Valdez

Beto Valdez

En los últimos días se han pretendido instalar en el ambiente político ciertas dudas respecto al resultado electoral en la provincia de Buenos Aires. Los sectores más optimistas del Frente de Todos plantean que perciben una recuperación en el Gran Buenos Aires, especialmente en la Tercera Sección Electoral, de la intención de voto de Victoria Tolosa Paz en relación a la que encabeza Diego Santilli. Sin embargo, hay números duros que ponen un límite muy concreto a esa hipótesis: la imagen de Alberto Fernández y Axel Kicillof atraviesan su peor momento.

También es cierto que en el equipo de campaña de Juntos insinúan ese escenario para evitar que se relaje la estructura política y sobre todo los votantes. Meter miedo para que haya mayor participación para evitar una hipotética recuperación del kirchnerismo. Pero quienes recorren el territorio bonaerense consideran que “no hay razones concretas para sostener que haya una remontada real que ponga en riesgo el triunfo de Santilli”.

Uno de los consultores más reconocidos en estos tiempos como Germán Esponda asegura que “la gente sigue muy enojada con el oficialismo, pese a los anuncios económicos y la movida clientelar en el conurbano”. Para ello dedica gran parte de su tiempo en analizar las respuestas de los entrevistados en sus sondeos y percibe que el malestar se mantiene inalterable. “Esto no va a ser un triunfo de Juntos, en todo caso es un vehículo de la gente para castigar al Gobierno por la mala gestión”, le comenta a MDZ.

En ese sentido, y más allá de la intención de voto, el titular de GyC Comunicaciones considera que ningún oficialismo puede generar una remontada cuando las imágenes de las dos figuras más destacadas generan tanto rechazo. El presidente tiene una imagen negativa en el distrito de 58% y Kicillof del 61%. Pero la cuestión central es que Fernández genera en el GBA un 56% de mala imagen y la muy mala es más alta que la media provincial. Mientras que el gobernador de Buenos Aires tiene un 59% de negativa en la suma de la Primera y Tercera Sección Electoral.

Ni hablar en el interior de la provincia donde Alberto y Kicillof superan el 60% de rechazo, según los números de Esponda. En este escenario lo que se percibe es que el oficialismo no logrado reconciliarse con gran parte de su electorado que lo voto en 2019. La misma mirada tienen varios Barones peronistas del GBA. “Podemos ampliar los números en el segundo y tercer cordón y evitar un papelón histórico, en términos futboleros sería perder por 3 a 1 en vez de 4 a 0”, comenta un intendente del oeste de la Primera.

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