Alfredo Romano: "El peso ya murió, con la dolarización todos tendrían acceso a una moneda estable"

Alfredo Romano: "El peso ya murió, con la dolarización todos tendrían acceso a una moneda estable"

El economista Alfredo Romano analizó a fondo los problemas de Argentina y propone una salida disruptiva: dolarizar. Por qué cree que puede ser una solución a los problemas de confianza e incluso a la inflación.

MDZ Política

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El dólar "gobierna" la economía y hasta los estados de ánimo en Argentina; aún para quienes no pueden acceder a esa moneda. En paralelo, la inflación y la desconfianza golpean duro. Por eso, Alfredo Romano propone un cambio de paradigma: dolarizar la economía y, en ese sentido, sacar del juego al Banco Central y la "máquina de hacer billetes". 

El joven economista nacido en Mendoza irrumpió con una teoría que tiene base sólidas y que también es analizada por algunos grupos de pensamiento para el futuro. En su libro "Dolarizar, camino a la estabilidad económica", explica con detalles y en un lenguaje accesible cuáles son los problemas y las vías de solución que tiene la economía. Para él, el "peso ha muerto" porque no hay forma de generar confianza. Y dolarizar es el camino, aunque no de manera aislada. "Sin un plan en el frente fiscal y laboral, la dolarización no tiene proyección de éxito en el largo plazo. La dolarización viene indefectiblemente acompañada de mejoras profundas", asegura en el libro.

Romano es magíster en finanzas y se especializó en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. En el libro, que está prologado por Sergio Berensztein, asegura que dolarizar, democratizaría la moneda. "En la actualidad, los pesos, es decir, la moneda devaluada, volátil y que sufre de la inflación, es de los pobres mientras que los dólares son de aquellos que tienen una mínima capacidad de ahorro. La dolarización rompe ese esquema y todos, absolutamente todos, podrán disponer y vivir de una moneda estable, segura y que no se va a devaluar contra los productos de limpieza, precio de la ropa o alimentos", explica. El libro se presenta el miércoles  24 de noviembre a las 18.30 y será transmitido por YouTube en vivo.

En una entrevista con MDZ, Romano analiza cómo impactaría esa medida y qué se puede hacer, entre otras cosas, para bajar la inflación.

-¿Por qué los argentinos "pensamos en verde" en toda nuestra vida, aún a pesar de que muchos no tienen dólares?

 -Simplemente por estas razones: somos una de las seis economías con mayor inflación del planeta y nos podemos comparar únicamente con economías que sufren dictaduras o conflictos bélicos como Sudan o el Líbano. Además si repasamos la historia, tuvimos la mayor inflación acumulada del mundo y en promedio convivimos con una suba generalizada de precios de casi el 60% anual en los últimos 40 años. No olvidemos que según un informe de Daniel Sticco, en los últimos 139 años, Argentina cambió 5 veces de moneda.

-¿Por qué dolarizar?

Porque es un mecanismo monetario que permite bajar dramáticamente la inflación argentina en poco tiempo. Porque genera estabilidad. Porque limita los canales de gastos de los gobiernos de turno. Porque es una política monetaria que permite definitivamente independizarla de los intereses de los gobiernos de turno, evitando la emisión monetaria descontrolada. Sin moneda no hay economía y necesitamos contar con una que sea estable. El régimen de bimonetarismo fracasó rotundamente a lo largo de la historia. La dolarización es la única política monetaria que nunca probamos en nuestra historia.  Mejora la gobernabilidad en momentos de fragilidad institucional. Algo que venimos viendo desde el 2015. El peso ya murió en la sociedad argentina

-¿Es resignarse a que no podemos tener moneda propia...?

-Sí, es tener la humildad de aceptar que probamos y probamos, pero nunca le mejoramos la vida a la gente.

-¿No hay forma de generar confianza en una moneda propia o en un Banco Central que pueda ser independiente?

-No, la institución de la Banca Central en Argentina está totalmente desprestigiada. Si uno analiza los últimos 50 años en materia de política monetaria, todos, absolutamente todos los gobiernos argentinos de turno -peronistas, radicales, cambiemos- no lograron independizar la política monetaria de los intereses del gobierno de turno. Te agrego algunos datos estadísticos: desde 2001 hemos tenido 13 presidentes, cada mandato en teoría debe durar 6 años a partir de su designación por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado de la Nación, aunque pueden ser reelectos. A excepción del caso de Martin Redrado, que duró en su cargo de máxima autoridad desde el 24 de septiembre de 2004 al 22 de enero de 2010, y de Ernesto Bosch, quien presidió desde el 31 de mayo de 1935 al 18 de Septiembre de 1945, el resto de los presidentes no cumplieron su mandato y una mayoría no alcanzó a cumplir ni siquiera 2 años, es decir un tercio de su ciclo. Por lo tanto, desde 1935 hemos tenido 62 presidentes cuando, en teoría, si se hubiera respetado el artículo 7 de la ley orgánica del BCRA 21.144, deberíamos haber tenido menos de 15 presidentes.

-¿Qué puede pensar la Reserva Federal...o el presidente de Estados Unidos acerca de tener a un país como Argentina dolarizado?

-A Estados Unidos no le interesa y no le conviene que dolaricemos nuestro país. Economías convulsionadas como la nuestra solo pueden desprestigiar su moneda, que es por lejos el medio de transacción más importante del mundo. El Fondo Monetario sería el principal opositor a una medida así.

-¿Dolarizar significa "ceder" independencia? 

-Dolarizar significa ganar en estabilidad, en confianza y en poder pensar un país en el largo plazo. El dólar es únicamente una herramienta monetaria para que Argentina de una vez por todas deje de seguir en caída libre y vuelva al crecimiento sostenido. España, Italia, Portugal perdieron su moneda pero no su independencia. Esto seria algo muy similar. Pero seguro que en la clase política puede hacer ruido: no tener la máquina de hacer billetes es ceder a la "tentación" permanente de emitir para tapar problemas. 

-El hecho más cercano que pueden recordar los argentinos es la convertibilidad. ¿Por qué es distinto este plan?

-Es radicalmente distinto. Las cajas de conversión o “convertibilidad” tienen como principal objetivo fortalecer la moneda doméstica mediante un compromiso legal de mantener una paridad fija de dicha moneda. En los 90’ nuestra paridad era el “1 a 1”. El objetivo de establecer una caja de conversión es procurar que la población crean o vuelvan a creer en la moneda nacional y la usen de acuerdo con todas las funciones del dinero. Por ende, la convertibilidad resulta ser la máxima expresión del bimonetarismo, ya que dos monedas circulan de manera legal. También, en este régimen monetario, a pesar de que el Banco Central no debería tener libertad para emitir, puede indefectiblemente hacerlo, como lo vimos en la 2da etapa de la convertibilidad Argentina, donde se perdió en parte la ortodoxia monetaria. Es decir, la independencia de la política monetaria está completamente supeditada a la conducta de los gobiernos de turno.

Por otro lado, en un régimen de dolarización, los objetivos difieren radicalmente de las cajas de conversión ya que no se busca fortalecer la moneda doméstica sino que al contrario, se la elimina definitivamente del sistema monetario.  La dolarización de la economía significa que no existe nunca más la posibilidad de emitir por parte del Banco Central. Por ende, la independencia de la política monetaria queda absolutamente protegida de los gobiernos de turno.

-¿Cómo le fue a Ecuador?

-Muy bien la primera década. Logró mejorar todos las variables que a un ciudadano le interesa, ya sea pasar de una inflación de 107% a 8% en menos de dos años o mejorar el salario real en dólares. En la actualidad, el salario mínimo en dólares en Ecuador es de 400 dólares mientras que en Argentina es 140 si tomamos los dólares libres. La segunda década ha sido más limitado su crecimiento porque la dolarización es fundamental pero no suficiente. Ecuador no ha avanzado en otras reformas que fortalezcan el plan económico. Sin embargo, en 20 años quintuplicó el tamaño de su economía pasando de USD 18 mil millones a más de USD 100 mil millones y solo tuvo una recesión en estas dos décadas en el 2016 (sacando covid) mientras que Argentina solo en los últimos 10 años tuvo 6 recesiones.

-¿Qué le falta a la economía argentina para ser competitiva? 

-Primero analicemos donde estamos parados hoy. Argentina según distintos ranking mundiales está dentro de los grupos con peor competitividad del mundo. Según el Ranking Mundial de Competitividad que es elaborado desde 1989 por el IMD, un Think Tank con sede en Suiza que analiza la competitividad a nivel global a través de evaluaciones comparativas entre los países, estadísticas e investigaciones, Argentina se encuentra penúltima en un grupo de 64 economía analizadas.

Volviendo a qué necesitamos: primero un cambio de paradigma económico. La dolarización es un cambio disruptivo, profundo para la dinámica del país que soñamos todos los argentinos. Luego, necesitamos un plan completo donde la reforma monetaria sea un instrumento estabilizador pero que venga acompañado de otras reformas en el plano fiscal, laboral, comercial y bancario con un foco muy pronunciado en la inversión.

-¿Confiás en que habrá acuerdo con el FMI? ¿Qué tan importante es?

-No lo se. Es fundamental pero no va a mejorarle dramáticamente la vida a los argentinos. Nuestro país necesita cambios muchísimos más profundos que un simple acuerdo con el Fondo Monetario.

-Hay una "ola libertaria". ¿Qué pensás de dirigentes como Milei y Espert y sus ideas económicas?

-Algunas son interesantes.

-¿Es solo un problema monetario la inflación argentina?

-No de ninguna manera. En mi libro lo expongo. Respecto a las variables, considero que es multicausal: psicológica (manía argentina), mala praxis económica, temporal, bimonetarismo y la administración de recursos. Explico en detalle cada una de ellas en el libro.

Bajar la inflación en Argentina es fundamental y necesario para volver a crecer. Si la inflación de dos dígitos es persistente, no permite bajar la tasa de interés, que resulta ser un motor fundamental para incentivar la inversión productiva en Argentina. La disminución de las tasas de interés es una condición esencial para que aparezca el llamado círculo virtuoso del desarrollo económico. Para simplificarlas condiciones que activan a la inversión productiva son dos: primera, estabilidad macroeconómica y, segunda, bajas tasas de interés.

-¿Dejar de tener pesos dolarizando la controlaría?

-Sin dudas. Dejame que te haga una reflexión final. La dolarización viene a democratizar la moneda en Argentina. En la actualidad, los pesos, es decir, la moneda devaluada, volátil y que sufre de la inflación, es de los pobres mientras que los dólares son de aquellos que tienen una mínima capacidad de ahorro. La dolarización rompe ese esquema y todos, absolutamente todos, podrán disponer y vivir de una moneda estable, segura y que no se va a devaluar.

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