Qué implican las nuevas restricciones al dólar que rigen desde hoy

Qué implican las nuevas restricciones al dólar que rigen desde hoy

Las restricciones aplicadas generan trabas aún más fuertes y determinantes que las que podrían haberse reglamentado para controlar el acceso a los dólares en los términos de las actividades que se buscan limitar

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

La llegada del "Cepo Hard Reloaded" es un cañonazo contra una hormiga. Así describían desde el sistema financiero ayer por la tarde a las medidas anunciadas en tándem por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV), destinadas a endurecer aún más el cepo cambiario en operaciones particulares que, según las autoridades, explicaban en gran parte del incremento exponencial en la demanda de divisas de las últimas jornadas; lo que llevó a una salida ayer de unos US$100 millones en una sola jornada.

Según los analistas, las restricciones aplicadas desde hoy mismo generan trabas aún más fuertes y determinantes que las que podrían haberse reglamentado para controlar el acceso a los dólares en los términos de las actividades que se buscan limitar. Especialmente en el "rulo" cambiario que se había profundizado en el sistema cambiario en las últimas semanas, y que para el BCRA era indispensable terminar.

Las regulaciones anunciadas ayer son las siguientes. La CNV publicó la "Resolución General 907/21" (aparecida hoy en el Boletín Oficial), que pone "un límite de 50 mil nominales semanales para la venta de valores negociables denominados en dólares y emitidos bajo ley local con liquidación en moneda extranjera, en el segmento PPT, considerando tanto operaciones MEP como Cable". La normativa fija que "sólo se podrán cursar órdenes para concertar operaciones con valores negociables con liquidación en moneda extranjera o realizar transferencias de valores negociables desde o hacia entidades depositarias del exterior, si en los 30 días corridos anteriores no se concertaron operaciones de venta de valores negociables nominados y pagaderos en dólares estadounidenses emitidos por la República Argentina bajo ley local, con liquidación en moneda extranjera, en el segmento PPT o si existe manifestación fehaciente de no realizar operaciones definidas en el punto a- partiendo del momento en que se liquidan las referidas operaciones y por los 30 días corridos subsiguientes".

La CNV dispuso además "el cese de las restricciones a la venta de valores negociables denominados en dólares y emitidos bajo ley extranjera con liquidación en moneda extranjera". Se explica que la medida se explica "en coordinación con el BCRA y el ministerio de Economía  con el propósito de contribuir con una administración prudente del mercado de cambios, reducir la volatilidad de las variables financieras y contener el impacto de oscilaciones de los flujos financieros sobre la economía real, en el marco de la política económica actual".

En concreto, lo que se busca impedir desde hoy es un "rulo" habitual y popularizado en los últimos 15 días dentro del sistema financiero, y que permitía comprar a un promedio de $170 por divisa, y venderlo por arriba de los 190 pesos.  La operación implicaba la compra de bonos AL30 u alguna letra nominada en dólares, que luego de un paso por el sistema financiero terminaba siendo liquidada por el dólar Senebi, lo que para el BCRA representaba un "arbitraje" inexplicable en términos cambiarios. Y altamente especulativo.

Con las trabas impuestas ayer, esta operación queda totalmente desactivada; con lo que los mercados de compra de esos papeles y su venta en el mercado alternativo creado recientemente del Senebi, tendrán jornadas de zozobra. Para las autoridades habrá sensación de misión cumplida. El problema es que también se afectará el resto de las operaciones de arbitraje con las que trabaja el sistema financiero para sostener posiciones en divisas y pesos, muchas de las cuales estaban consensuadas con algunos fondos de inversión importantes que habían pactado con el Gobierno una salida organizada de sus tenencias en bonos en pesos y su salida vía dólar MEP o CCL; una transacción acordada entre el ministerio de Economía y los operadores financieros que ahora tendrán que buscar otro tipo de mecanismo de salida de pesos a dólares. Algo que harán sí o sí.

La segunda traba conocida ayer fue dispuesta por el BCRA fue explicada como la "modificación" del mecanismo por el cual se realizan los pagos anticipados de algunas importaciones, los que durante este mes se deberán cursar a partir del despacho a plaza de los bienes. La medida dispuesta por el BCRA sólo aplica en los casos en que se estén realizando importaciones por mayor valor del que se ha ingresado, por lo que afecta a un 13% de las mismas.

La medida estará vigente hasta el 31 de octubre y busca "equilibrar los pagos con los bienes ingresados al país". Según el BCRA "se vienen registrando desde el mes de junio pagos por un valor superior al despacho de mercadería a plaza", y se menciona que "en junio se registraron importaciones por un valor FOB de 5.600 mil millones y pagos por 5.900 millones y en julio esa relación fue de 5.400 millones de importaciones FOB y pagos por 5.700 millones. A partir de agosto esa diferencia entre pagos efectuados y bienes ingresados se amplió: en agosto fue de 5.400 millones de ingreso de bienes y 6.200 millones de pagos cursados a través del mercado de cambio y en septiembre 5.500 millones de importaciones y 5.900 millones de pagos".

Lo concreto es que la medida limitará al máximo la llegada de importaciones finales al país. Esto es, productos comprados en el exterior que no se utilizan para producir en los diferentes sectores de la industria nacional, sino para ser consumidos directamente en las góndolas de los comercios de todo el país. Si bien las restricciones se aplicarán hasta octubre, y aunque se levanten, inevitablemente alteraran las actividades comerciales concentradas en la compra de bienes del exterior y su colocación directa en los mercados finales locales.

Esto derivará, primero, en un inevitable aumento en los precios de los productos importados que ya ingresaron, y, segundo, en seguros faltantes de los mismos.  Al menos hasta que desde el BCRA se estime que estas importaciones se realizan en términos normales y para abastecer una demanda, y no para stockeo ante la sospecha que habrá una devaluación próxima del oficial. Algo que la autoridad desmiente de manera constante.

Hay fecha de vencimiento para las restricciones. Y no tiene que ver con las elecciones legislativas del 14 de noviembre. El BCRA sabe que los dólares sojeros volverán a aparecer pronto, probablemente en el primer trimestre del año próximo. Y que llegarán en cantidad suficiente como para cambiar el panorama y mostrarle al mercado que el Central tiene los dólares necesarios como para poder sostener durante todo el 2022 una "pax cambiaria" y que la política devaluatoria debe sólo perseguir la inflación acumulada y no especular con retrasos en el valor de la divisa. Hasta enero entonces, sólo habrá que esperar que persista el "Cepo Hard Reloaded".

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