La osada jugada de Juan Schiaretti para enterrar definitivamente al kirchnerismo

La osada jugada de Juan Schiaretti para enterrar definitivamente al kirchnerismo

El gobernador cordobés busca conservar las tres bancas que logró en las PASO. El FdT quiere mantener su único escaño y reconoce que perdió el senador. Y JXC apuesta a una elección histórica para conseguir seis escaños.

Juan Pablo Carranza

El peronismo cordobés apretó el acelerador desde el 12 de septiembre a esta parte. El gobernador Juan Schiaretti, acostumbrado a equilibrar sus definiciones políticas, cargó duramente contra la Casa Rosada y marcó un nuevo mojón en la relación con el Gobierno nacional. “Después de 15 años, este es el momento de conseguir que deje de ser natural que nos metan las manos en el bolsillo a los cordobeses”, dijo en acto en Río Cuarto donde apuntó contra “los porteños”. Nunca antes hubo tanta distancia entre el peronismo provincial y el nacional. Schiaretti alcanzó esta semana un escalón más y abrió un periodo de amnistía para que vuelvan a sus filas dirigentes que se vieron tentados por el Frente de Todos

“Ahora nadie va a tener mayoría absoluta en el Congreso. Ahora, en el país, hay un empate de debilidad; entonces se va a tener que negociar en el Congreso. Y en esa negociación nosotros vamos a llevar la bandera de que empiecen a bajar las retenciones, que vayan a cuenta de Ganancias. Basta de que vía retenciones los cordobeses subsidiemos a los porteños”, disparó buscando a un electorado anti K y también marcando la diferencia con el liderazgo de Juntos por el Cambio (JxC) que encabeza Horacio Rodríguez Larreta.

Mientras tanto, sus candidatos y funcionarios se encargaron de remarcar esa diferencia con la Casa Rosada en cada acto, evento y declaración pública desde que terminaron las PASO. El resultado los dejó preocupados. Fue la peor performance en una primaria legislativa. No alcanzaron los 25 puntos.

La estrategia de Hacemos por Córdoba (HxC) es provincializar al máximo la elección. Apelar a un discurso cordobesista que marque las diferencias con el puerto. Este miércoles en Río Ceballos Schiaretti junto a la candidata a diputada Natalia de la Sota relanzará la campaña. “Habrá un acto en cada pueblo”, señaló un dirigente miembro del comando de campaña.

La localía y el discurso anti Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), es según los encargados de la comunicación un mensaje claro para lograr retener la tercera banca en la Cámara de Diputados. 

Vitrina

Schiaretti prácticamente no tuvo descanso entre anuncios de obras, inauguraciones y entrega de planes sociales en el último mes.  Pero lo más relevante es que, acostumbrado a no generar definiciones políticas, esta vez jugó fuerte: reunión con la Mesa de Enlace Nacional, mensaje dirigido al campo, oposición a la reforma judicial y una batería de 20 propuestas concretas que buscan ser el trampolín para consolidar el bloque de diputados que responden directamente al gobernador.

Hacemos por Córdoba (HxC) apuesta  a la vitrina que le puede dar la gestión para marcar su mensaje diferenciador: el cordobesismo. Inclusive con obras financiadas por la Nación, a pesar de las quejas de los funcionarios del Frente de Todos (FdT).

A esto se le agrega una campaña activa para repatriar dirigentes que se vieron seducidos por el gobierno de Alberto Fernández. En las últimas semanas, desde el Centro Cívico comenzó un operativo retorno. Una amnistía para referentes que pasaron a las filas del Frente de Todos y ahora, tras los magros resultados electorales, quieren regresar.

El ejemplo más notable de esto es el del exintendente de Alta Gracia, y quien fuera uno de los lugartenientes del peronismo del interior, Walter Saieg. Ex Ministro de Gobierno de José Manuel de la Sota,  y luego  funcionario del Ministerio de Transporte de la Nación de la mano de Carlos Caserio, Saieg se “alejó” de ese espacio nacional y se declaró “prescindente” en la disputa electoral a pesar de los llamados desde el Centro Cívico. En la práctica fue repatriado a las filas del PJ provincial.

Pero el operativo retorno no sería taxativo. Dirigentes de diálogo permanente con Schiaretti reconocen que “no cortarán cabezas” y aunque “sí se tendrá en cuenta cómo juegan hoy”. “La política los puede encontrar en un futuro cercano”, reconoce uno de los alfiles del peronismo provincial.

En la mira de este dirigente está la ventana generacional que abre la elección del 2023, donde Schiaretti no puede repetir al frente de la provincia y el peronismo deberá darse un new deal.

La reconversión

Un día después de anunciar el nuevo esquema de planes sociales y la Tarjeta Alimentar junto con la Asignación Universal por Hijo (AUH), el ministro de Desarrollo Social de la Nación Juan Zabaleta pasó por Córdoba para reunirse con 110 intendentes y acordar un plan de obras. A pesar de las distancia entre ambos peronismos, el Frente de Todos sigue mostrando una considerable convocatoria en el segmento de los jefes comunales. También hubo un acto con  dirigentes de los movimientos sociales, una pieza clave en los últimos días para el Gobierno nacional.

Schiaretti se distancia cada vez más de Alberto Fernández.

En la foto se volvió a ver a la primera plana del FdT cordobés. Una imagen poco repetida. Estuvieron junto a Zabaleta, el senador Caserio, el secretario de Obras Públicas y primer candidato a diputado nacional, Martín Gill, y los diputados Gabriela Estévez y Pablo Carro.

Caserio ya reconoció que tiene un pie afuera del Senado y buscará reinventarse dentro del FdT. La incógnita es si podrán retener la única banca que les dejó las PASO. “Vamos por el voto duro nuestro”, dicen en el kirchnerismo cordobés.

El escenario futuro

Las palabras de Schiaretti en contra del centralismo porteño  también encierra  un claro mensaje para JxC que celebró la llegada del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta como prenda de la unidad en Córdoba semanas atrás.

La dirigencia peronistas salió con el mismo discurso a cuestionar la llegada de un “porteño” para bajar la línea a los dirigentes de Córdoba.

JxC mantiene también un ritmo vertiginoso de campaña y no responde los dardos que le tira el peronismo provincial. El objetivo es llegar a la sexta banca, aunque los dirigentes prefieren no decirlo abiertamente para darse con la sorpresa del resultado.

Los dirigentes cordobeses de Cambiemos buscan nacionalizar lo más posible la campaña para luego provincializar el resultado el 14 de noviembre y marcar un punto de partida para el 2023.

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