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La nueva estrategia del Frente de Todos para dar vuelta la elección en provincia de Buenos Aires

A pesar de que todos los referentes del Frente de Todos consideran que "vamos a repuntar con respecto de las PASO", y que al mismo tiempo acepten que "no sabemos si alcanza para ganar", en todos los municipios se desplegó la estrategia de "municipalizar" la campaña y pedir el voto local.
Foto: Twitter Daniel Gollan
Foto: Twitter Daniel Gollan

Si las elecciones generales del próximo mes mantuviesen la tendencia que las PASO de septiembre, en Merlo, al Oeste del Gran Buenos Aires, el Frente de Izquierda colocaría uno o dos concejales. En Vicente López, José Luis Espert quedaría a sólo ochocientos votos de conseguir un edil y en San Fernando el Frente de Todos perdería de la misma manera que lo hizo en otros municipios de la región a nivel de diputados nacionales. 

En la zona Sur, los que más trabajo tendrán por delante son Mayra Mendoza, en Quilmes, y Néstor Grindetti, en Lanús, localidades donde hubo mensajes muy potentes para ambas administraciones. Mientras que en la primera, el Frente de Todos perdió en los tres niveles de la elección, en el otro municipio Juntos ganó a nivel nacional y provincial, pero perdió en lo local en la sumatoria de las tres boletas que presentó el Frente de Todos.

Otro alerta deberán tener los oficialismos de La Matanza, Almirante Brown, Florencio Varela, en las que el Frente de Izquierda quedó a menos de un punto de conseguir un concejal, algo que jamás sucedió en el pasado. En el caso de Merlo, por ejemplo, no sería la primera vez que los partidarios de fuerzas similares accedan a una banca en el Concejo Deliberante. Durante el apogeo de Martín Sabbatella y su Nuevo Encuentro, cuando no eran kirchnerista ni peronista, sus aliados en Ituzaingó, Hurlingham y Merlo prolongaban la potencia de su espacio. 

Lo de Vicente López tampoco puede llamar la atención. Allí siempre la derecha más clásica tuvo su representación. Desde la primera experiencia de la UCeDe hasta Jorge Macri, cuando era puro PRO. Ahora Espert y los libertarios pueden conseguir su propia representación, que sólo podría frustrarla una gran elección de la boleta local de Juntos, algo para lo cual está trabajando el oficialismo de esta localidad.

En San Isidro, la cuestión ya está institucionalizada a través del vecinalismo de Convocación por San Isidro, que siempre se ubica en los dos dígitos a la hora de contar los votos, todos mayoritariamente electores de partidos que a nivel nacional suelen votar a Juntos, liberales y otros. 

Por estos y otros ejemplos es que hoy se nota y se puede observar cómo los intendentes empiezan a trabajar fuertemente con la idea no sólo de retener su mayoría en los concejos deliberantes, sino para prevenir la aparición de un candidato con fuerza para sucederlo y que éste no tenga relación directa con el oficialismo de turno. Para eso ya diseñan un reparto quirúrgicos de boletas locales propias con otros candidatos nacionales. 

En algunos lugares más que en otros el corte de boleta y el esfuerzo para que "la lista local llegue a la urna" tendrá más masividad y exposición que en los municipios donde los oficialismos están impedidos de hacerlo porque sus jefes territoriales están a cargo de un ministerio o son parte principal del poder. 

Por eso es difícil que en General San Martín, Lomas de Zamora, Hurlingham, Malvinas Argentinas, Partido de la Costa y Castelli, por ejemplo, tengan posibilidades de municipalizar la campaña, aunque elípticamente lo hagan, resaltando en los afiches las obras municipales que realizan y "escondiendo" las actividades donde están presentes Victoria Tolosa Paz, Axel Kicillof u otros dirigentes mucho menos conocidos que los alcaldes. 

En los pagos donde vive Sergio Massa, por ejemplo, se nota una profusa aparición de Gisella Zamora, la esposa y candidata del intendente, Julio Zamora, en cuanto tríptico o afiche callejero haya, al tiempo que se pide privilegiar la gestión local por sobre otra situación. El pasado vecinalista de Ricardo Ubieto, el jefe comunal fallecido en 2006, hizo del corte de boleta una tradición. 

Lo mismo pasa en San Fernando. Sin que nadie lo note, en esta localidad vecina a Tigre, en el norte del Conurbano, Juntos ganó a nivel nacional y provincial casi por cinco puntos, pero en lo local la familia Andreotti se impuso por el mismo porcentaje. Diez puntos de corte hubo en las PASO. 

Esta estrategia de "militar lo local", que también se nota en Escobar, donde Ariel Sujarchuk aún no dijo nada sobre su continuidad en el Frente de Todos luego de las elecciones generales, también se observa en Pilar, donde el oficialismo a cargo de Federico Achaval tuvo otro motivo de festejo porque la fiscalía de Don Torcuato consideró que el ex intendente Nicolás Ducoté es el "actor principal" en un procedimiento en el que a través de una ONG se distribuyeron micro créditos a la población entre las PASO y la elección general de 2019. 

La fiscalía especial de Investigaciones le solicitó al juzgado 7 que se declare "incompetente" y eleve todo a la órbita federal. Ducoté, quien no fue candidato en 2021, sigue siendo el "Macri" utilizado por la administración de Pilar para consolidar la diferencia obtenida a nivel local, donde el Frente de Todos se impuso por sólo tres puntos para diputados nacionales y cinco por ciento para concejales. 

Esta dinámica de "cuidar lo nuestro" pone en riesgo el pedido del gobernador Kicilof y de los propios integrantes del Frente de Todos de la Primera Sección Electoral de colocar un senador provincial más para disminuir la diferencia que tiene Juntos en la Cámara Alta bonaerense. 

Lo mismo pasa en todas las demás jurisdicciones, en las que si los intendentes prefieren la pelea local sobre la nacional y provincial, la cantidad de legisladores en condiciones de defender a la gestión provincial quedaría más que limitada.