Así se resolverán los cambios en la estratégica área de Turismo

Así se resolverán los cambios en la estratégica área de Turismo

En los próximos días se conocerá que se regularizará el Emetur. Tendrá una conducción a cargo de Marcelo Montengro, actual número dos de la cartera que conduce Mariana Juri. La vicepresidencia le fue ofrecida a Joaquín Barbera, del sector empresario. Nora Vicario, será ministra de Turismo y Cultura.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Por algunos instantes de este sábado, Rodolfo Suarez gozó como muy pocas veces su cargo. El gobernador aprovechó la visita del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para jugar de local y caminar por las calles del centro de la ciudad de Mendoza junto a su colega y sentirse una figura política saludada. Bastó verlos a los dos sentados en el café Havanna de la Peatonal para observar cómo, sobre todo Larreta, recibía el saludo de decenas de turistas (muchos de ellos porteños) sorprendidos por encontrarse en un ámbito tan fuera de contexto a quien por lo general solo ven por televisión.

Entre la euforia por el reconocimiento de la gente en la primaveral mañana en el centro, trascendió de qué manera el gobernador comenzará a resolver un aspecto caliente de gestión. En las últimas semanas se produjeron algunas tensiones entre el mandatario y Alfredo Cornejo, quien plantea que después de noviembre el gobierno debe tomar otro impulso del que viene sosteniendo en el marco de la post pandemia.

Y aquí surge un área clave. Con el tipo de cambio barato como tendrá el país, al menos por los próximos dos años, el turismo internacional apunta a ser el principal sostén de una economía provincial azotada por la crisis. Cornejo entiende que para reemplazar a Mariana Juri, la actual ministra que se irá al Congreso en diciembre, debería sentarse allí alguien de relevancia. Pero no apretó demasiado. Lo que el gobierno sí sintió, fue la presión del sector empresario por quedarse con esa cartera.

¿Qué sucederá finalmente? Un esquema que ya está prácticamente definido. En primer lugar se terminará por delinear una conducción para el Emetur, un organismo que debía gestionar el tema desde la época de Cornejo y cuyas funciones mantiene asumidas Juri en la actualidad. Se designará un presidente que será Marcelo Montenegro, el actual director de Promoción Turística y la vicepresidencia del ente le fue ofrecida a Cambia Ya, los empresarios que dieron el salto a la política y se presentaron como alternativa en las PASO dentro de Cambia Mendoza. Para este lugar, se apunta a que sea nombrado Joaquín Barbera. Barbera tiene 30 años, fue candidato a senador provincial en las PASO y es integrante de una familia con tradición gastronómica: nieto de María Teresa e hijo de Fernando, quien estuvo a cargo de la asociación de empresarios hoteleros y gastronómicos hasta hace algunos meses.

Después de muchas desmentidas, esta línea de conducción turística se completará con la designación de Nora Vicario como ministra de Turismo y Cultura. Se trata de una persona de extrema confianza de Suarez, con quien trabaja desde hace años en la Municipalidad de Capital. Vicario ha recorrido su camino de la mano del Viti Fayad y el actual gobernador, mientras que hoy en día se desempeña como secretaria de prensa de la gestión de Ulpiano Suarez.



Algo de la visita de Larreta estuvo relacionada con el turismo. Vino para presentar aquí el Distrito del Vino. Ese espacio en el barrio de Devoto para el desarrollo gastronómico, en el que empresas mendocinas que apunten a instalarse allí lo hagan obteniendo algunos beneficios impositivos.  Pero  el desembarco en Mendoza fue parte de un plan que ya estaba diseñado. Tras la derrota del gobierno nacional en las elecciones de septiembre, su proyecto presidencial se consolidó y viene realizando visitas a las provincias en las que se eligen senadores nacionales. El mensaje que trajo es el que sostiene Juntos por el Cambio y Cambia Mendoza de cara a noviembre: pedir el voto para quitarle el quórum propio a Cristina Kirchner en el Senado.

A decir verdad, la visita del alcalde porteño no agregó más rosca política a la que ya viene manteniendo con Suarez y, fundamentalmente, con Cornejo. Larreta habló en público de la unidad de la coalición opositora que, tanto él desde el PRO como los mendocinos desde el radicalismo, destacan como virtud en estos últimos dos años. Pero lo que subyace en las conversaciones entre los principales dirigentes de la alianza es la preocupación por el futuro del país tras los comicios. Y en ese sentido le suman incertidumbre a cualquier armado armado político que pueda concretarse en el mediano plazo.

No lo dicen hacia afuera: Juntos por el Cambio está seguro de que ganará las elecciones y que ese resultado impactará de una forma muy dura en el gobierno y con derivaciones que nadie puede anticipar hoy. Las especulaciones que hacen, sobre todo Larreta y Cornejo, es que cualquier escenario es posible en el marco de un enfrentamiento entre Cristina Kirchner y el presidente. Incluso, una salida anticipada de Alberto Fernández del poder.

Suarez comparte este diagnóstico, lo que hace más difusa esa alternativa que se barajó en su momento de que se termine convirtiendo en compañero de fórmula de Larreta en 2023. A decir verdad, el líder del PRO estaría más enfocado en buscar una figura del peronismo para ocupar ese lugar y, esto sí lo dijo en Mendoza, competir con los radicales en una PASO para dirimir esa candidatura a presidente. El gobernador trata de no apartarse del juego que se planteó hace meses en el arranque de la campaña: hacer la mejor elección posible acá, para exportar el modelo de gestión de los radiales al resto del país y solventar la aventura de Cornejo quién, como dijo quiere que un dirigente de la UCR compita con el PRO y él volvió a anotarse en la competencia.

Cornejo viene estructurando con Larreta y una decena más de dirigentes de Juntos a nivel nacional, un plan integral para presentarle a la sociedad y decirle cuál es la idea que tienen para sacar adelante al país. Apunta a presentarse, pero condiciona todo a que los radicales sean competitivos y no volver a repetir el episodio de 2015 en donde la entonces candidatura de Ernesto Sanz solo operó como sparring para la postulación de Mauricio Macri.

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