Máximo Kirchner y Axel Kicillof, la interna que genera tensión en el kirchnerismo
La derrota en las PASO fue hace un mes, pero sus efectos siguen latentes en las altas esferas del kirchnerismo. Bruscos cambios, búsqueda de asesores internacionales y medidas drásticas para mejorar la vida de los argentinos fueron algunos de los efectos que la magra performance electoral tuvo en la estrategia del Gobierno.
Pero quizás lo más preocupante fue la obvia separación entre figuras y sectores del kirchnerismo que siempre habían parecido unidos. Máximo Kirchner y Axel Kicillof son quienes ahora más tensión generan. Son compañeros de espacio desde hace muchísimos años, pero las diferencias que tienen en el armado político cada vez los enfrentan más. Después de las PASO, los movimientos de gabinete en Provincia de Buenos Aires lo dejaron bien en claro.
La llegada de Insaurralde a la jefatura de Gabinete de Kicillof fue un duro golpe para el gobernador, que perdió a Carlos Bianco, uno de los dirigentes que considera más cercanos. Este enroque se debió al reclamo -cada vez más audible- de los intendentes bonaerenses. Los dirigentes sentían que no tenían representación dentro del gobierno de provincia, y con el ex jefe comunal de Lomas de Zamora se calmaron los ánimos.
Otra agrupación que vio con beneplácito el nombramiento de Insaurralde fue La Cámpora. Kicillof, por su parte, no estaba convencido, pero una charla en El Calafate con Cristina Fernández de Kirchner le puso punto final al asunto.
Las tensiones no son solo por cambios en el Gabinete. Sergio Berni, ministro de Seguridad de Buenos Aires, no oculta sus diferencias con Máximo Kirchner. Según trascendió, ya discutieron fuertemente, y Berni es uno de los funcionarios que Insaurralde pretende sacar del Gabinete de Kicillof.
Por lo pronto, el kirchnerismo tendrá esta semana una oportunidad inigualable de mostrar unidad. El domingo es el 17 de octubre, Día de la Lealtad, y se espera que haya un gran acto con los principales dirigentes. Existe, sin embargo, la posibilidad de que haya dos convocatorias, que podrían sumar a los rumores de divisiones internas.