El dato que supera la grieta y deja mal parados a los dirigentes políticos

El dato que supera la grieta y deja mal parados a los dirigentes políticos

Los dos principales sectores políticos se pelean en Argentina. Pero en el medio se alejan cada vez más de la ciudadanía. Una encuesta realizada en tres provincias indica que hay un problema que "supera la grieta": nadie les cree.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

La grieta no es un invento argentino. Tampoco es nuevo que haya divisiones, tensiones y peleas. Pero lo que sí es novedoso es la ceguera y en encapsulamiento que la clase política hace sobre sí mismo. Tanto, que esa grieta los incluye cada vez más, pero los aleja de quienes quedan en el medio: la mayoría de la población. La sensación de hartazgo comienza a generar indicadores que deberían preocupar. Uno de ellos es que ahora sin importar de qué lado de la grieta estén, los principales dirigentes políticos de Argentina pierden credibilidad de manera abrupta: son muy pocos los que tienen una imagen positiva por encima de la negativa. Mal comienzo.

La consultora Reale Dalla Torre realizó una encuesta en tres de las provincias más díscolas con el Gobierno nacional; tres que están en el centro del país y que tienen algunas características sociales similares: dinámica política, un sector productivo influyente y alternancia. Mendoza, Santa Fe y Córdoba. Una de las intenciones de la encuesta era medir el grado de arraigo a la idea de separarse del país y la visión sobre el federalismo. En las tres provincias la respuesta es categórica respecto a la idea de que el Gobierno nacional no es federal. Mendoza es la más enfática en cuanto al tema. Pero en el mismo estudio los consultores avanzan sobre la imagen de los principales dirigentes de cada distrito y a casi todos le va mal. No es la primera vez que pasa y en situaciones de crisis económica y social se potencia. Desde el "que se vayan todos" del 2001, a la llegada de Kirchner a la presidencia con menos del 25% de los votos. 

La pregunta que realizaron en la encuesta era era si les "creen o no" a los dirigentes. La mayoría tienen un balance negativo y son más los que no les creen que los que sí. En Mendoza solo Rodolfo Suarez y Alberto Fernández tienen un balance positivo, aunque la parte local de la encuesta se hizo a principio julio, con lo que hay probabilidad de que haya cambios actualmente porque mediaron hechos que pueden haber perjudicado la imagen de ambos. El resto, tienen todos balance negativo: hay más personas que no les creen.

En Córdoba ocurre algo similar. Solo el gobernador Juan Schiaretti tiene un balance positivo, pero todo el resto está bajo cero: Horacio Rodríguez Larreta, Mauricio Macri y Luis Juez siguen en la lista de los que más credibilidad tienen, pero en realidad son más los cordobeses que no les creen. 

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En Santa Fe es aún más dramático: no hay ningún dirigente que tenga más apoyos que rechazos, salvo el intendente de Rosario, Pablo Javkin, que tiene un algo grado de desconocimiento aún. Incluso el gobernador Omar Perotti tiene un balance negativo porque el 50% de sus comprovincianos no le creen. 

Fuera de que todos deben estar preocupados, hay algunos dirigentes que ya marcan una proyección nacional. Es lo que pasa con Horacio Rodríguez Larreta, que figura en las encuestas de todas las provincias y se suma al lote de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner

En cuanto a los conceptos generales, en las tres provincias sus ciudadanos consideran que la Nación los discrimina y tienen un fuerte arraigo al sentimiento localista. 

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