Maximiliano Ferraro: "No estamos dispuestos a debatir la reforma judicial en las comisiones y en el recinto de manera virtual"
Transitamos una semana movilizante para política argentina. La tarea legislativa se encendió no solo con el tratamiento de uno de los proyectos más cuestionados del oficialismo, la reforma judicial, sino que además ocurrieron durante su tratamiento en el Senado de la Nación hechos inéditos en la actividad parlamentaria que pusieron en jaque aspectos institucionales importantes, según manifestaron dirigentes opositores. Luego se sumó el llamado a considerar dos propuestas vinculadas a impuestos, el aumento de ciertas alícuotas y el gravamen a las grandes fortunas.
Por otra parte, escuchamos declaraciones, tanto del oficialismo como de la oposición, sobre temas sensibles para la institucionalidad de nuestro país, que presentaban escenarios cuanto menos preocupantes. Todo ello en un contexto cruzado por tensiones sociales, económicas y sanitarias generadas en el contexto de la pandemia y su tratamiento.
Entrevistamos a Maximiliano Ferraro, d iputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de Juntos por el Cambio y Presidente Nacional de la Coalición Cívica ARI. Hablamos del contenido de la reforma judicial, su pertinencia, el escenario en Diputados para su tratamiento, el clima en el Poder Judicial, el estado actual de la institucionalidad en nuestro país y analizamos puertas para adentro la situación existente en los frentes políticos más fuertes, el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.
Finalmente, el Diputado hizo un llamado a toda la dirigencia política, tenga en sus manos la responsabilidad de gobernar o el mandato de ejercer la oposición, así como a la ciudadanía de posicionarnos todos en la defensa de la Constitución Nacional, de la República y del Estado de Derecho como el espacio natural en que vamos a poder unirnos los argentinos, evitando posturas radicalizadas que profundizan la grieta, para que desde ese espacio común puedan darse las condiciones de un diálogo sensato y maduro que tenga como objetivo primordial elaborar un diagnóstico del país y las medidas a tomar para superar los problemas estructurares, agravados por la pandemia, en materia económica, social y sanitaria.
Repasá en esta nota la entrevista completa.
- ¿Cuál es tu opinión respecto a la reforma judicial propuesta por el gobierno?
- Creemos que no es razonable, no es oportuna y está por fuera de los temas urgentes y prioritarios que necesita discutir la Argentina, que están vinculados a la cuestiones económicas y sociales de las clases medias, pequeños comerciales, pymes y distintos sectores productivos del país. Y otras cuestiones prioritarias y urgentes como la creciente ola de inseguridad, particularmente en Buenos Aires y crecimiento violencia institucional que restringe derechos humanos y libertades individuales de las personas.
Por eso le exigimos y le pedimos al Presidente de la Nación que reflexione y corra esta discusión para más adelante y que entre oficialismo y oposición nos pongamos a buscar las resoluciones que necesitan millones de argentinos producto de la situación que atravesamos por la pandemia del Covid - 19. Vamos a tener una caída histórica en la economía de nuestro país, en el PBI oscilará entre el 12 y 14%, estamos llegando a un 15% de desocupación.
Remarcamos nuestro más profundo rechazo a este intento de reforma de la justicia en la que pareciera ser que el único objetivo que persigue es el de la impunidad, que ha quedado demostrado en el Senado de la Nación que es un toma y daca de jueces y fiscales con la creación de más 1370 cargos con un costo fiscal para la Argentina de más de 6000 millones de pesos. Nosotros queremos debatir, discutir y encontrar la salida a las cuestiones urgentes de lo económico y lo social.
- Si bien decís que la reforma no es la prioridad en la agenda del país; te pregunto sobre el impacto que esta reforma tendría en la mejora del servicio de justicia, considerando las opiniones de los Senadores durante el debate. Por ejemplo el Senador Lousteau dijo que no se vincula con los temas del servicio de justicia que la gente necesita, como laboral, familia y civil, mientras que la senadora Sagasti remarcó que responde a la lucha contra el narcotráfico que requiere de una Justicia Federal más amplia y cercana la la gente ¿Qué opinás de esto?
- Por supuesto que sumado a que no es una reforma prioritaria, está claro que no mejora ni hace más eficiente y eficaz el servicio de justicia para los simples ciudadanos y esto es evidente con el reparto de magistrados entre gobernadores y distintos dirigentes del PJ; que comparando con otros países del mundo están sobredimensionados mas allá de la importancia de las causas que puedan llevar.
Si es necesaria una reforma judicial, pero con tiempo, no a los atropellos ni apurones en un tratamientos exprés en menos de 15 días, de forma remota y virtual como se dió en el Senado de la Nación y que sea una reforma que verdaderamente apunte a los problemas cotidianos, para que las personas puedan tener esa cercanía de un servicio de justicia que sea más eficiente y transparente.
- Mencionaste el atropello, el escaso tiempo para que los Senadores se expresen. También se remarcó que se reformó a último momento el texto debatido ¿Cómo evalúas la calidad del debate y cuál es tu opinión sobre la modificación de la cláusula Parrilli y sus dichos al respecto?
- Lo de Parrilli es inadmisible. No les alcazaba con el objetivo de impunidad, con el toma y daca de cargos, que pretendían legalizar la censura previa y limitar la libertad de expresión y el trabajo de los periodistas. Y está claro que era un disparate, inadmisible e inconstitucional. Hoy los magistrados tienen los mecanismos legales para denunciar cualquier tipo de presión de la que sea.
Es imposible un tratamiento de las características como la vimos en el Senado, en que además volvieron a atropellar en la última intervención de la miembro informante donde estuvo más de 10 minutos haciendo modificaciones que ningún Senador tenía conocimiento ni tenía en sus propias bancas o en sus lugares de residencia, ya que la mayoría estaba de manera remota virtual, para saber qué iban a votar a favor o qué se iba a rechazar en el caso de la oposición.
Por eso insisto en que el Frente de Todos reflexione y pase esta discusión para más adelante, que requiere de consensos no solamente de la clase política sino del mundo académico y de magistrados, con un verdadero objetivo de mejorar el servicio de justicia para los ciudadanos comunes de nuestro país, que muchas veces ven que la justicia no llega, principalmente en el derecho de asistencia a las víctimas.
- ¿Cómo se viene el escenario en Diputados?
Desde el 4 de agosto que el protocolo que habilita la sesión remota y virtual está vencido y es por eso que no han podido dictaminar las comisiones. Y no hay forma sino hay consenso de todos los bloques de la Cámara de Diputados para ver cuál es la manera para poder sesionar.
Desde Juntos por el Cambio no estamos dispuestos a debatir la reforma judicial en las comisiones y en el recinto de manera virtual.
Ese debate se tiene que dar, si es que van a seguir acelerando con la reforma, de manera presencial garantizando el protocolo sanitario. No podemos permitir que la argumentación y contra argumentación sea limitada en dos o tres minutos por cada Diputado y esto lo dijimos desde un principio.
No podemos aparte desconocer el contexto institucional en que se debate esta reforma. Arrancamos por la renuncia a las querellas de la oficina anticorrupción, la eliminación del programa testigos protegidos, el pedido de libertad de coimeros confesos por parte del Secretario de Derechos Humanos de la Nación y la embestida que hay contra el actual Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, quien no fue puesto por un Presidente ni por Cambiemos, sino que lo puso la ley.
- ¿Cuál es el clima en el Poder Judicial?
- Por su puesto que hay sectores del poder judicial que están muy preocupados, pero lo que me parece es que tenemos que hacer todo lo posible para que la sanción de la Cámara de diputados no salga.
Y es una importante apelación y reflexión para quienes fueron votados para ser oposición en este largo camino que vamos a tener, o corto si realmente quieren avanzar de manera exprés en Diputados, que puedan sostener y ratificar la posición que tiene correlato con el mandato de la sociedad de ser oposición para cumplir con los frenos y contrapesos que necesita el Congreso y particularmente Diputados en esta cuestión.
- ¿Cuál es la estrategia de la oposición en este contexto?
- En este contexto es importante que no radicalicemos posturas, que no generemos enfrentamientos entre argentinos y esto lo hacemos poniéndonos en el medio con firmeza y contundencia en la defensa de la Constitución y del Estado de Derecho como única posibilidad de unir a los argentinos para que, desde esa unidad, la diversidad de miradas y opciones que representamos cada uno pueda encontrar la soluciones para este momento y también para un futuro mucho más cercano.
Desde Juntos por el cambio además tenemos la responsabilidad de construir una idea y proyecto ligado al futuro y la esperanza, porque es importante generar la empatía con millones de ciudadanos y sectores productivos y emprendedores que no la están pasando nada bien producto de la situación que estamos viviendo.
- ¿Cuál es tu evaluación del estado institucional de la Argentina hoy?
Una situación institucional que nos preocupa, que se ve con las tropelías y atropellos que lleva adelante la Vicepresidenta de la Nación y sus Senadores acólitos en que se violan las posiciones judiciales, que se intentan debilitar distintas oficinas que hacen a la integridad, transparencia y fortalecimiento institucional, como la Oficina Anticorrupción y la Inspección General de Justicia y esto nos preocupa. Habíamos dado un salto importante en el 2019 porque hay que resaltar la importancia de que un Presidente constitucional no PJ haya terminado su mandado y entregado la banda presidencial a otro candidato elegido por la ciudadanía y de otro partido o coalición política. Pareciera ser que en 8 meses se empieza a horadar otra vez la institucionalidad de nuestro país.
La institucionalidad que pareciera ser algo abstracto no lo es, porque marca las reglas de juego para todos nosotros en la vida en democracia y también es la que establece las reglas de juego para futuras y posibles inversiones que sostienen y generan empleo.
- Hubieron declaraciones desde el oficialismo, precisamente Duhalde, quien calificó al Presidente de equilibrista y puso de manifiesto que claramente las tres cabezas de Argentina (Alberto, Cristina y Sergio Massa) piensan distinto ¿Cómo repercute eso desde el punto de vista institucional?
- Me parece que el problema no es pensar distinto, defiendo la diversidad de ideas y en Juntos por el Cambio, defiendo mucho la unidad en la diversidad. El problema está más en los objetivos que tiene cada uno, que en estos últimos tiempos queda demostrado que tanto el Presidente como la vice van por los mismos objetivos. Y esto no se puede desconocer; si es que verdaderamente se quiere construir un espíritu de consenso, me pregunto por qué ese atropello en el Senado, exigiendo un tratamiento en menos de 15 días e impidiendo que nos sentemos a discutir los temas urgentes de la Argentina. Entonces el problema alarmante son los verdaderos objetivos que se persiguen, radicalizando posiciones desde el Frente de Todos.
Por eso desde Juntos por el Cambio no tenemos que ser funcionales al juego del enfrentamiento de los argentinos, parándonos en el centro y haciendo crecer ese 41% que nos acompañó en octubre y para eso estamos trabajando con dirigentes como Lilita Carrió, Horacio Rodriguez Larreta, María Eugenia Vidal y líderes del radicalismo. Esa es nuestra responsabilidad de representación de gran parte de la ciudadanía argentina.
- ¿Qué opinás del aumento de impuestos, la creación de impuestos a las grandes fortunas, de la mano de un enorme gasto en la implementación de la reforma judicial pretendida con un sector productivo golpeado?
Sobre esto le pedimos que no siga asfixiando a la clase media, los comerciantes, trabajadores, pymes y jubilados; hoy es una locura aumentar impuestos, no podemos seguir ayuntando el capital, la inversión y las empresas que generan empleo y eso debería ser un acuerdo de todos. No se pueden concretar estos objetivos desde ideologizaciones como antiproducción, antiempresa, posiciones de blanco y negro que se dan y se ven en muchos sectores kirchneristas más duros o del Frente de Todos.
- Remarcaste que hoy la oposición tiene una responsabilidad de posicionarse para equilibrar esta actitud más agresiva que advierten del gobierno ¿La coalición opositora está consolidada en este sentido, está fuerte y unida?
- Tenemos el gran desafío de equilibrar y que ese equilibrio no pierda ni contundencia ni firmeza pero que nos permita ampliar nuestra base de representación. Hemos demostrado que más allá de las dificultades lógicas de una coalición como es Juntos por el Cambio, hemos sostenido una unidad en la diversidad. La pudimos sostener en los 4 años de gobierno de Mauricio Macri, de Maria Eugenia Vidal y desde el 10 de diciembre a la fecha la sostenemos en Diputados y Senadores.
La unidad no es unanimidad, sino de las diferentes centralidades que conviven en Juntos por el Cambio que enriquecen el espacio. Centralidades como son hoy los bloques del Parlamento y los liderazgos y legitimidades que hoy conviven en este espacio como Larreta, Carrió, Mauricio Macri, Maria Eugenia Vidal, los liderazgos del radicalismo, que lejos de ser una debilidad es una fortaleza que tenemos con muy buenos dirigentes para ofrecerle a la ciudadanía.
Como fuerza tenemos que lograr con autocrítica una interpelación y empatía con la sociedad para ampliar el 41% y ofrecerles de vuelta la posibilidad de que confíen en nosotros ligado a un proyecto en que el esfuerzo y la defensa de nuestra libertad y derechos tiene sentido en la argentina.
- Justamente hablaste de autocrítica y se ha resaltado que no se escucha, aún en medio de este contexto que presenta un escenario muy dinámico como para ver cómo se reposicionan o reequilibran las fuerzas.
- En juntos por el cambio estamos trabajando en esa autocrítica propositiva y constructiva que tiene que ver con ofrecerle a los argentinos un proyecto de futuro y prosperidad. Estamos atravesando un momento inédito y tenemos que ser muy cuidadosos de no seguir agrietando la democracia, que no haya corrimiento a posiciones o regímenes autoritarios de izquierda o derecha, que se ve en otros lugares del mundo.
A los argentinos lo mejor que nos puede pasar es firmar la unidad en la defensa de la Constitución y del Estado de Derecho y desde allí generar el debate de ideas de lo que necesita el futuro de Argentina y también sobre el diagnóstico actual, que es la manera de encontrar la salida a los cambios transcendentales y transformaciones que necesitamos, más aun después de este contexto que estamos viviendo.
- Escuchamos mucho acerca de la necesidad imperiosa, siempre y hoy mas que nunca, de los consensos en la política argentina ¿Creés que está consolidada esa capacidad hoy en la dirigencia?
- Más que de consenso hablaría de concertación, de un diálogo entre iguales. Y este es uno de los grandes problemas que tenemos con el Frente de Todos y el kirchnerismo, hablan en nombre del diálogo pero simulan dialogar. Para que haya un verdadero diálogo hay una cláusula ética irrenunciable que es no mentir, no trampear, no simular y reconocer al otro con quien estás dialogando; lo que está ausente estos días.
- ¿Cómo hacemos entonces?
- Es una apelación a todos, tenemos que sacar temas que radicalicen posturas, desde ahí lograr los acuerdos mínimos para darle continuidad y fortaleza a nuestras instituciones, para que no se siga, ni de un lado ni del otro, agrietando nuestro sistema democrático y republicano. Ese es el gran paso que tenemos que dar para poder sentarnos en una misma mesa en el Parlamento, como lugar central del diálogo, la representación y la diversidad de ideas; para no solamente coincidir en propuestas futuras sino también de un diagnóstico en que todos estemos de acuerdo.
- Además del emergente sanitario y económico se suma un emergente institucional con declaraciones de dirigentes expresando escenarios futuros, cuanto menos preocupantes, cuando hablan de la interrupción de la democracia, un “que se vayan todos” más fuerte, un abuso de la cuarentena y el control de los servicios de comunicación para construir un gobierno autoritario ¿Estamos camino a una situación de estallido social de esa magnitud?
- Estamos atravesando un momento de preocupación, indignación y cansancio social pero que tenemos que hacer el esfuerzo entre todos los actores, políticos, medios de comunicación y sociedad en general de no radicalizar y no generar posiciones de enfrentamiento entre argentinos por eso insisto en que la defensa de la Constitución y del Estado de Derecho debe ser irrenunciable por parte de todos. No puede haber especulación aquí, no podemos mirar para otro lado desconociendo este hartazgo, enojo o indignación que expresa la sociedad que tiene ser llevado a otra salida ligada a un proyecto de futuro y esperanza.
En el enfrentamiento entre argentinos nada bueno va a salir para la historia política y democrática de nuestro país. Todos tenemos que hacer el esfuerzo para que así sea y asumir la responsabilidad.
- ¿Qué tiene que aportar el pueblo, el oficialismo y la oposición para evitar ir a ese escenario?
- Nuestra casa es la Constitución Nacional y a partir de ella es la manera que tenemos para ir hacia la no violencia y que podamos convivir democráticamente aun cuando pensamos distinto, no podemos seguir pretendiendo eliminar al que piensa diferente y no se trata de lo que pueda estar sucediendo en la Argentina, sino que tenemos que mirar experiencias de otros lugares del mundo que cuando se miró para otro lado terminaron enredados con regímenes autoritarios, sea de izquierda o derecha, que perjudicaron la vida de miles y miles de ciudadanos. No quiero renunciar al optimismo y a seguir defendiendo la esperanza y la posibilidad de constituir otro tipo de país.

