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Cómo fue el regreso de María Eugenia Vidal a la política y cuáles son sus planes

La ex gobernadora de Buenos Aires comienza a hacerse oír en las reuniones de Zoom con dirigentes de Juntos por el Cambio y va dejando algunas definiciones sobre su futuro y el del principal espacio opositor.

La ex gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal está volviendo de a poco a la escena política. Su voz comienza a oírse en las reuniones de Zoom con dirigentes de Juntos por el Cambio y empieza a dejar algunas definiciones sobre su futuro y el del principal espacio opositor.

Vidal aún no sabe si será candidata el año que viene o no. Y si lo sabe, no lo dice. En sus charlas suele resaltar que le gusta jugar en equipo. Y que en 2015 fue candidata a gobernadora porque hasta allí la llevó el espacio político que integra, no por un objetivo personal.

Mientras decide su futuro, Vidal trata de colaborar en la unidad de la coalición opositora y en el trabajo de alianzas para abrirla. Piensa que todos deben estar incluidos: los duros, como Patricia Bullrich, o los más dialoguistas, como ella. Sin unidad, no hay posibilidad de ser competitivos. 

Según consigna Infobae, Vidal está convencida que hay que entender la diversidad en la unidad. “Que tengamos diferencias no significa que en lo fundamental no estemos de acuerdo”, repite. 

 

Vidal cree que la tolerancia de las diferencias internas es un proceso que deben realizar puertas adentro en la coalición. “El Frente de Todos tiene a Berni y Zaffaroni y nadie se inmuta. Pueden ser todo. No es un tema para ellos. ¿Por qué tiene que serlo para nosotros que tenemos menos diferencias que ellos?”, se queja en privado.

Además, asume que en la alianza hay dirigentes que representan distintas porciones del electorado. Y esa característica, mirando hacia el futuro, es muy interesante. Algunos son representantes de un sector más duro y rígido, como es el caso de Miguel Pichetto y la ex ministra de Seguridad; y otros identifican al más flexible y amplio, como ella y Rodríguez Larreta. 

Vidal piensa que en la actualidad Juntos por el Cambio no tiene un líder. Y que ese liderazgo aparecerá después de las elecciones de 2021.

Al mismo tiempo, considera que el actual es el momento más sólido de la coalición. Ser opositores, lejos de debilitarlos y dividirlos, como sucedió con el peronismo entre 2015 y 2017, los fortaleció. Y considera que ese corto camino que transitaron este año los ayudará en el 2021 para afrontar las instancias electorales. 

La ex gobernadora hizo una fuerte autocrítica y considera que el espacio político tiene que dar una muestra hacia afuera de que realmente entendió los motivos por los que perdió la elección de 2019. 

La critica que más impacto le generó en estos últimos meses salió de la boca de su ex ministro de Economía Hernán Lacunza. “Subestimamos los problemas y sobrestimamos nuestras capacidades”, le aseguró. Vidal se mostró de acuerdo al instante. Miró hacia atrás y encontró hechos claves que explican esa idea que le transmitió su ex funcionario. “Pensamos que sacábamos el cepo, lográbamos un acuerdo con holdouts y llovían los dólares. Y no fue así. Hubo un problema de diagnóstico”, consideró.

El mejor ejemplo que tomó Vidal para marcarles a los suyos las fallas que hubo en el mensaje fue el relato del kirchnerismo. “Si hay algo que tienen en claro ellos es quiénes son sus adversarios, a quiénes defienden y a quiénes atacan. Se puede estar de acuerdo o no, pero lo saben”, explicó. La ex gobernadora considera que el mensaje del kirchnerismo ha sido unificador y consistente en los extremos. 

En su regreso a la esfera pública, Vidal no tiene intenciones de confrontar con Axel Kicillof. Se quiere alejar de la grieta, de la que está harta. En el momento que decida volver lo hará sin que el gobierno nacional o provincial la empujen al medio de la pista. Y ese momento, por ahora, no llegó.