La realidad argentina: solo 8 de 26 políticos medidos en una encuesta tienen imagen positiva
La realidad argentina indica que hay un hartazgo generalizado para con la gran mayoría de los políticos que llevan años de carrera. Si bien hay algunos que mantienen buenos porcentajes en las urnas, el diferencial de imagen positiva (sobre la negativa) es un gusto que pocos pueden darse.
Según una nueva encuesta de situación sociopolítica de Poliarquía Consultores, entre 26 de los principales referentes políticos del país (entre los cuáles no hay mendocinos), solamente 8 cuentan con ese diferencial positivo, es decir que su nivel de aprobación es superior al del rechazo.
Para ser concisos, de 26 políticos medidos, solamente el presidente, Alberto Fernández, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la exgobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, el actual Gobernador Axel Kicillof, el exministro de Economía, Roberto Lavagna, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el senador Martín Lousteau y el ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, son los que tienen imagen positiva.
En la vereda opuesta, en la cual la imagen negativa es superior a la positiva, están nada más ni nada menos que los expresidentes Cristina Kirchner y Mauricio Macri, acompañados entre otros por la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, el exgobernador bonaerense, Daniel Scioli, el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el líder camionero, Hugo Moyano.
Además, lo que se pudo observar, fue una amplia diferencia en la imagen entre los líderes de los espacios políticos. El primer y más claro ejemplo es el que cruza a Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
El Presidente tiene un 57% de imagen positiva, 25% de imagen regular y sólo 18% de rechazo. Por su parte, la vicepresidenta acumula un 31% de simpatía, 19% de imagen regular y 49% de rechazo.
Algo similar sucede con los líderes del PRO, ya que Rodríguez Larreta tiene 58% de imagen positiva, 24% regular, 10% negativa y todavía hay un 8% que no lo conoce, mientras que Macri mantiene un 25% de imagen positiva y un 25% de imagen regular, pero tiene un alto nivel de rechazo que llega al 50 por ciento.
Por otra parte, en un dato no menor, se analizó la evolución de la imagen del gobierno de Alberto Fernández, que al iniciar la cuarentena estaba bien arriba, pero que por el desgaste de la misma fue cayendo porcentualmente.
En abril, la gestión de Fernández tenía una aprobación del 83%, un dato histórico, que luego fue cayendo y ahora se ubica en un todavía alto 68%.
Fuente: Infobae.

