En plena pandemia, Suarez se anima a una medida que otros no lograron

En plena pandemia, Suarez se anima a una medida que otros no lograron

El Gobernador enviará esta semana el proyecto de reforma de la Constitución. Promocionará la medida con el eslogan del achique del gasto político del Estado y el renunciamiento a la reelección. La oposición desconfía, pero no de él.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Rodolfo Suarez tiene un problema original en su forma de gobernar: ni bien asumió, hizo un renunciamiento a cualquier posibilidad de continuidad e, incluso, dijo que espera terminar su trabajo de gobernador para volver a su estudio jurídico. Lo dijo para mostrarse despojado de ambiciones, algo que en política es una navaja de doble filo: detrás suyo hay dirigentes aliados y "enemigos" que acechan por el poder que hoy le pertenece. Ahora Suarez avanzará con una decisión que todos los gobernadores quisieron ejecutar y fracasaron. Sin embargo él está más cerca que cualquier otro por el cambio de contexto. 

El Gobernador enviará esta semana el proyecto de ley para declarar la necesidad de la reforma de la Constitución y en la búsqueda de un cambio institucional para Mendoza. El contexto no ayuda, pero la intención del mandatario es "cumplir" el anuncio del 1 de mayo y además comenzar un proceso que es largo, engorroso y que va a necesitar acuerdos. El proyecto tiene varias pautas y una principal para destrabar el tratamiento: no habrá pedido para autorizar la reelección del Gobernador. La otra premisa para tratar de "vender" la reforma en la sociedad es la búsqueda de "austeridad" en la política. "Nadie se va a oponer a ajustar la política, no se van a animar", repite el Gobernador desde que asumió. 

La reforma de Suarez tiene como ejes adecuar la normativa local a la ya no tan nueva Constitución nacional, pero sobre todo una reforma en los poderes. Así, buscará achicar la Legislatura para hacerla unicameral. Probablemente propongan una Cámara de Diputados con representación mixta: una mayoría de legisladores por población y al menos uno por cada departamento. Un sistema similar tiene la provincia de San Juan. El otro tema que ya había adelantado el Gobernador es su intención de que haya elecciones cada 4 años, es decir eliminar las votaciones de medio término, algo que sería sui generis para la vida democrática de Argentina. 

 

Datos y especulaciones

Pero hay otros temas que la Constitución regula y que están en plena polémica. Uno de ellos es, por ejemplo, la composición de la Suprema Corte, cómo interfiere el Gobierno en la designación de jueces y el control de los mismos. ¿Habrá un intento por aclarar los requisitos para ser juez o jueza y cortar así los litigios que rodean a la designación de María Teresa Day? En ese caso sería una carrera contra el tiempo para saber quién demora menos: si la Corte o la política para resolver el problema. 

La reforma de la Constitución implica un proceso largo y que tiene varios pasos. Primero la Legislatura debe sancionar una ley declarando la necesidad de la reforma. Luego debe haber un referéndum donde la ciudadanía vota si está o no de acuerdo con la reforma. Allí es donde Suarez tiene una ventaja sobre sus antecesores. El año pasado la Suprema Corte reinterpretó el artículo 221 que establece los requisitos para aprobar la reforma y ese nuevo camino hace más fácil ejecutarla. Ahora alcanza con el voto positivo de la mitad más uno de los votantes y no de los empadronados. Así se dio por aprobada la reforma que limitó la reelección de los intendentes y hasta hubo algunos osados que especulaban con que también se podía dar por sancionado el intento de reforma del 2001, cuando no votó casi nadie. 

El problema para Suarez puede ser el contexto y también la falta de posibilidad de acuerdos. El PJ es "reformista". De hecho los últimos dos gobernadores de ese partido intentaron oficialmente cambiar la Carta Magna y fracasaron. Sin embargo hoy no hay ningún puente entre oficialismo y oposición para buscar darse la mano aún en temas en los que coinciden. El renunciamiento de Suarez a la posibilidad de reelegirse es un gesto. Pero en el peronismo no siguen la trayectoria del Gobernador, sino de quienes pueden ser sus sucesores y uno en particular: Alfredo Cornejo. Por eso, en una consulta rápida hecha por MDZ, desde el peronismo ya desconfían. "Hay que ver si es la Constitución de Suarez, en quien confiamos más, o la de Cornejo, que quiso ampliar la Corte, sumar poder y tener el control de todo", chicanean. 

Como sea, si no hay ningún atajo, recién podría votarse la reforma el año que viene y luego se debería llamar a elección de convencionales. Suarez no es un gobernador osado. Pero ahora se anima a una medida que no pudo concretar ninguno de sus antecesores. 

 

Los requisitos

La sección 10 de la Constitución tiene un capítulo único que reglamenta la reforma.

  • Art. 219 - Esta Constitución podrá ser reformada en cualquier tiempo, total o parcialmente, en la forma que ella misma determina.
  • Art. 220 - Podrá promoverse la reforma en cualquiera de las dos Cámaras o por iniciativa del Poder Ejecutivo, pero la ley que declare la necesidad de la reforma deberá ser sancionada por dos tercios de los miembros que componen cada Cámara y no podrá ser vetada.
  • Art. 221 - Declarada por la Legislatura la necesidad de la reforma total o parcial de la Constitución, se someterá al pueblo para que en la próxima elección de diputados, se vote en todas las secciones electorales en pro o en contra de la convocatoria de una Convención Constituyente. Si la mayoría de los electores de la Provincia votase afirmativamente, el Poder Ejecutivo convocará a una Convención que se compondrá de tantos miembros cuantos sean los que componen la Legislatura. Los convencionales serán elegidos en la misma forma que los diputados.
  • Art. 222 - La Convención se reunirá 10 días después que la Junta Electoral de la Provincia haya practicado el escrutinio y otorgado el diploma provisorio a los convencionales electos, a fin de pronunciar el juicio definitivo sobre las elecciones.
  • Una vez constituida la Convención procederá a llenar su cometido dentro del término de un año, vencido el cual caducará su mandato.
Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?