Duelistas para la grieta de la Corte mendocina
La grieta de la Corte mendocina es una creación de la política y su deseo de controlar los destinos de un poder "independiente".
Esto lo confirman algunas anécdotas que quedaron en los pliegues de esta semana vertiginosa, en la que hubo una danza de candidatas antes de que se conociera la elección de María Teresa Day como aspirante del gobernador a ministra del alto tribunal.
Rodolfo Suarez dejó la sensación de que hacía un tributo a Alfredo Cornejo con la nominación de Day. La coordinadora del Ministerio Público Fiscal se había encargado de ejecutar la reforma judicial de Cornejo en su área más sensible: la jefatura y control de los fiscales.
Por eso el ex gobernador aplaudió la designación. Existe, de todos modos, la teoría de que había un "Plan B" en los cuarteles oficialistas que al final no prosperó.
Los que tratan de desmentir que Cornejo condicionó a Suarez en la elección aseguran que Day no era la favorita del ex gobernador. Según esta versión, Cornejo prefería para el cargo a la camarista Norma Llatser.
La nómina de presuntas candidatas era más larga e incluía a otras mujeres con chapa, como Silvina Furlotti y Gabriela Ábalos. Pero dicen en el radicalismo que Llatser entusiasmaba a Cornejo por su ámbito de trabajo: la Justicia laboral.
Se cree que el ex gobernador pensaba en ella como la mejor candidata porque, una vez que llegara a la Corte, podría convertirse en el "contrapeso" en materia laboral de un ministro que está del otro lado de la grieta: Mario Adaro.
Suarez prefirió a Day y Cornejo no se quejó. A pesar de que la jefa operativa de los fiscales está abocada a la materia penal, área en la que la Corte ya tiene sus "duelistas": José Valerio por el lado de Cornejo y Omar Palermo en el bando peronista.
Llatzer, quien es magistrada y docente, y tiene pasado radical, quedó en el tamiz esta vez, pero podría tener otra oportunidad para llegar a la Corte. Nadie sabe si es inminente, pero por su edad, el veterano Pedro Llorente no se encontraría demasiado lejos del retiro.
Sin embargo, la jubilación de Llorente ya no desespera. Cuando Day supere la votación del Senado y se convierta en ministra de la Corte, el oficialismo mendocino habrá conseguido romper la paridad de fuerzas con el PJ que lo incomodaba. Tendrá por primera vez cuatro integrantes propios (Day, Dalmiro Garay, Valerio y Llorente) contra tres de la oposición (Palermo, Adaro y Julio Gómez).
Una declaración que hizo Adaro esta semana en MDZ Radio empezó a reconocer esta nueva realidad, en la que el oficialismo tendrá la mayoría. El ministro elegido durante la penúltima gestión justicialista propuso como futura presidenta de la Corte a la elegida de Suarez.
Las maniobras de poder, al final, corrieron del centro de la escena a la cuestión de género. Hace 10 años que la Corte no tiene una mujer entre sus integrantes y todos pedían que esta vez se le diera el cargo a una.
Suarez cumplió con este reclamo generalizado, pero la elegida provocó más confrontación que consenso. Fue porque, al margen del logro de género, se inició un nuevo capítulo de la grieta. Una grieta que, a ritmo cada vez más veloz, se fabrica fuera de tribunales.

